InicioRevista de prensaespiritualidadMaría, el Espíritu Santo y Mons. Romero##Arnaldo Zenteno S.J. CEB Nicaragua

María, el Espíritu Santo y Mons. Romero -- Arnaldo Zenteno S.J. CEB Nicaragua

Publicado en

Enviado a la página web de Redes Cristianas

Óscar RomeroA) El perfil o características de María en las Homilías de Mns.Romero
B) Rescatando dos dimensiones claves de la devoción a María: La Anunciación y Pentecostés
(Segundo tema de preparación para la fiesta de la Beatificación de Mns Romero).
Introducción. Como estamos en el mes de mayo, dedicado especialmente a María, nuestra Madre, y como estamos también en los preparativos de la Beatificación de San Romero de América, que se va a realizar en Pentecostés, es bueno retomar la devoción a María desde el impulso del Espíritu Santo y es también importante ver esta devoción en la vida de Mns Romero.

En las Homilías de Mns Romero, aparece María como patrona de varias parroquias de El Salvador y luego muy especialmente la Virgen de Guadalupe con su mensaje de Amor y Ternura hacia el indígena Juan Diego.

Y si pensamos en nosotros ¿cuáles son las principales devociones que tenemos a María?

Y podemos preguntarnos si en nuestras diversas expresiones de devoción a María, está presente el Espíritu Santo con su fuerza transformadora y santificadora. Vamos a ver en primer lugar las Características que subraya Mns Romero en su devoción a María y pensemos qué tan presente están en nosotros.

1.- Perfil de María o rasgos con que la caracteriza Mns Romero en su presencia en la vida de la Iglesia.

A.- María, Madre de la Iglesia.
Mns Romero nos dice que María está unida a la Iglesia perseguida y que María y la iglesia no se pueden separar. Ella es madre de la Iglesia porque es madre de Cristo cabeza del Cuerpo Místico, por tanto María es nuestra Madre como lo proclamó el Papa Pablo VI.

B.- María y el Sufrimiento de la Humanidad.
María no nos desampara, es la protectora que ampara a la Iglesia Salvadoreña este tiempo de aflicción y muerte. María nos manifiesta los rasgos maternos de Dios y toma parte del pueblo. La misma debilidad y pequeñez de la Mujer, se convierte en la fortaleza de un Dios que la protege, la salva del dragón como nos dice en apocalipsis.

Desde la presentación en el Templo, a María se le anuncia el sufrimiento junto a su hijo. María acompaña así con toda su vida el corazón traspasado de tantas Madres.

María es madre de los marginados, es la Virgen que siempre sufre con los que sufren, enjuga las lágrimas y consuela los dolores de la humanidad. Así se manifestó al Indito Juan Diego representante de todos nuestros pueblos ¿No estoy yo aquí que soy tu Madre? Y tú tienes que ser mi mensajero.

María es una mujer fuerte que conoció la pobreza y el sufrimiento, que soportó la huida y el destierro y la marginación. Ella es hija de un pueblo dominado por el Imperio Romano que ve morir a su Hijo en la cruz injustamente prisionero y torturado.

C.- María y la Denuncia.
Con María y como María al pie de la cruz, toda madre que sufre el atropello de su hijo, es una denuncia viviente. María, madre dolorosa, frente al poder de Poncio Pilato, que le ha matado injustamente a su hijo, es el grito de Denuncia, es el grito de la Justicia, de la paz que Dios quiere y esto frente al atropello, frente a lo que Dios no quiere y no debe ser.

D.- María y la Rebeldía.
Mns Romero reflexiona también en el Magníficat y nos dice que ese canto es el grito de la Santa Rebelión y de una no violencia activa. María es la Mujer que levanta su grito de Santa rebeldía contra los poderosos que persiguen a los pobres y citando a Puebla y a Juan Pablo II en México, dice que ella simboliza a quienes no aceptan pasivamente las circunstancias adversas de la vida personal y social. O sea que estos humildes no se rinden a un pasivo fatalismo y proclaman como María que Dios, si es el caso, derriba a los potentados de sus tronos. Mns Romero reconoce a partir de las palabras del Papa y de Puebla, que no se puede descartar absolutamente la posibilidad de una legitima insurrección popular contra los opresores del pueblo, esto como último recurso. Pero Mns Romero nos dice que si se hace esto, sea sin odio y dentro de lo posible, que nos manifestemos como profetas de la no violencia. La no violencia engendra la no violencia.

Preguntas. Hemos tomado de algunas homilías de Mns Romero los rasgos con que él caracteriza a María (1) ¿De esos rasgos, cuáles están más presentes en nuestra devoción a María?

(2) ¿Cuáles rasgos conviene destacar ahora en nuestro contexto concreto y en particular en esta celebración de Pentecostés?

(3) ¿Cuáles rasgos de los que señala Mns Romero están muy desapercibidos en nuestra devoción a María?

(4)¿Qué otros rasgos de María conviene tener presentes y resaltar en nuestra devoción a María hoy día?

2.- Rescatando dos claves fundamentales que deberían estar presentes en nuestra devoción a María.
Creo que podemos reconocer que excepto al pensar en la encarnación de Jesús por obra del Espíritu Santo, no solemos reflexionar o tener presente algo que es muy importante en la vida de María, como portadora del Espíritu Santo. Veamos esto en dos momentos claves: La Anunciación y en la espera de María junto con los apóstoles de la venida del Espíritu Santo. (Pentecostés)

A.- María, el Espíritu Santo y la Anunciación.

a.- Cuando reflexionamos en la Anunciación del Ángel a María, con toda razón nos detenemos en el anuncio del Ángel y la respuesta de María y la encarnación de Jesús, pero ¿cuánto reflexionamos en lo que nos dice el Evangelio de que el Espíritu Santo descendió sobre María y la trasformó para poder ser Mamá del Hijo de Dios?

b.- El Espíritu Santo viene y habita en María de Nazaret. En el Evangelio el ángel le dice a José: el Hijo que esperas viene del Espíritu Santo (Mt 1, 20). Lucas nos anuncia que el Espíritu Santo vino a morar permanentemente en María (Lc 1, 35) y así María se convierte permanentemente en portadora del Espíritu Santo (Ver Leonardo Boff, El Espíritu Santo. Fuego interior, dador de vida y padre de los pobres. Página 114).

El Espíritu Santo irrumpe así en la vida de una Mujer sencilla de Nazaret llamada María. Eso es lo que nos dice el texto de Lucas 1, 35. O sea el Espíritu Santo irrumpe en su vida y habita en ella. Conviene resaltar que en el plan de Dios algo plenamente fundamental es la respuesta o el sí de María: hágase en mí según tu palabra Lc 1, 38.

El Espíritu Santo nos revela también en María, el rostro femenino y maternal de Dios – Madre de infinita ternura y compasión. Y el Espíritu Santo personifica el Amor de Dios en lo que tiene de más desinteresado y generoso y de más entregado, como es el amor de las Madres.

La santa humanidad de Jesús de Nazaret viene de María por la fuerza generativa del Espíritu Santo. María se nos revela como una Mujer sencilla, atenta al llamado de Dios y abierta a acoger al Espíritu Santo. El espíritu la asume y es portadora por excelencia del Espíritu que ha hecho de ella su morada permanente. (Extractos del pensamiento de Leonardo Boff. El Espíritu Santo, Fuego interior, dador de vida y padre de los pobres. Páginas 175 a 182)

Preguntas: a.- ¿qué nos dice a nosotros esta reflexión de Leonardo Boff sobre el Espíritu Santo y María?

b.- ¿Qué aprendemos de nuevo y que debería de estar muy presente en nuestra devoción a María y en la celebración de Pentecostés?

B.- María y Pentecostés.

Veíamos al comienzo de este tema que no solemos resaltar la presencia de María en Pentecostés unida a la Anunciación y a la presencia del Espíritu en María. Mns Romero se refiere a María de una manera especial en la Fiesta de Pentecostés y nos dice: “Con los apóstoles, con María, Madre de Jesús, nos preparamos para nuestro Pentecostés. Se siente el espíritu virginal de María en este Santuario. Pero esta mañana tenemos un sentimiento muy especial, somos una imagen pequeña de la Iglesia universal y sentimos que María nos cobija como Madre de la Iglesia y que desde este cariño y protección, junto con nosotros, implora al Espíritu Santo que esté renovando nuestra propia iglesia”. Esto mismo nos dice el año siguiente en la Fiesta de Pentecostés, pero añade que “Es un día fulgurante porque Pentecostés es la corona de la Pascua. Cristo vive hoy más que nunca en Pentecostés y en este cumpleaños de la Iglesia, María nos acompaña como acompañó a los Apóstoles en la oración para la venida del Espíritu Santo”.

Preguntas: a.- En nuestra devoción a María, ¿la tenemos presente especialmente y la invocamos para pedir que venga a nosotros, a la iglesia entera y que el Espíritu renueve la Iglesia?

b.- Si reflexionamos en nuestra práctica concreta, ¿podemos reconocer que no resaltamos, ni tenemos especial devoción a María en cuanto acompaña a los apóstoles en la espera y oración previa a Pentecostés y en el propio día de Pentecostés? Y ¿por qué no lo resaltamos?

Actuar. En concreto ¿Qué podemos hacer para tener más presentes los rasgos de María que resalta Mns Romero y que responda a la situación que estamos viviendo hoy?

Creo que con este tema tenemos más clara conciencia de la presencia permanente del Espíritu Santo en María desde la Anunciación y en todo su caminar. Eso no le quitó dudas y oscuridades como también Jesús las tuvo. ¿Qué podemos hacer para que en nuestras devociones ordinarias a María como la Purísima, resaltemos también esa presencia del Espíritu en María?

Al celebrar ahora la Beatificación de Mns Romero en el mes de mayo, mes de María y en la Vigilia de Pentecostés ¿cómo esta doble dimensión va a estar presente a lo largo de la preparación y de la celebración misma de la Beatificación de Mns Romero en nuestras Comunidades?

Anexo 1.- Como me parece importante recoger el pensamiento de Leonardo Boff sobre la presencia del Espíritu Santo en María desde la Anunciación, ponemos en este anexo unos párrafos muy significativos que Leonardo publica sobre el Espíritu Santo.

El Espíritu Santo viene y habita en María de Nazaret. El Espíritu estuvo presente en la creación y en el comienzo de la vida de Adán y Eva. Este mismo Espíritu está presente en la nueva creación que comienza con María, la nueva Eva (Apocalipsis 12, 1) y con su hijo Jesús, el nuevo Adán (1 Cor 15, 45). El Evangelio le dice a José: el Hijo que esperas viene del Espíritu Santo (Mt 1, 20) Lucas nos anuncia que el Espíritu Santo vino a morar permanentemente en María (Lc 1, 35) y así María se convierte permanentemente en portadora del Espíritu Santo (Ver Leonardo Boff, El Espíritu Santo. Fuego interior, dador de vida y padre de los pobres. Página 114).

El Espíritu Santo irrumpe así en la vida de una Mujer sencilla de Nazaret llamada María. Eso es lo que nos dice el texto de Lucas 1, 35. Y la palabra que usa el evangelista es que puso su tienda de campaña en ella, para habitar en ella. Y esto poner su tienda de campaña es la misma palabra en griego que usa Juan al referirse a Jesús, el Verbo encarnado. O sea el Espíritu Santo irrumpe en su vida y habita en ella. Conviene resaltar que en el plan de Dios algo plenamente fundamental es la respuesta o el sí de María: hágase en mí según tu palabra Lc 1, 38.

Podemos reconocer que pocas veces reflexionamos en la morada del Espíritu Santo permanentemente en María y que el Espíritu Santo nos revela también en María, el rostro femenino y maternal de Dios. Los mismos Teólogos no suelen descubrir o articular la relación del Espíritu Santo con lo femenino ni la función de María en el misterio de Salvación que nos muestra el rostro de Dios – Madre de infinita ternura y compasión. Y el Espíritu Santo personifica el Amor de Dios en lo que tiene de más desinteresado y generoso y de más entregado, como es el amor de las Madres.

La santa humanidad de Jesús de Nazaret viene de María por la fuerza generativa del Espíritu Santo. María se nos revela como una Mujer sencilla, atenta al llamado de Dios y abierta a acoger al Espíritu Santo. El espíritu la asume y es portadora por excelencia del Espíritu que ha hecho de ella su morada permanente. Dentro de ella crece la humanidad de Jesús, y María es el templo del Espíritu Santo donde se va gestando y creciendo Jesús. (Extractos del pensamiento de Leonardo Boff. El Espíritu Santo, Fuego interior, dador de vida y padre de los pobres. Páginas 175 a 182)

Anexo 2.- La Virgen María, Virgen del Sí fiel desde la Anunciación hasta la Cruz y Pentecostés.

VIRGEN MARIA
VIRGEN DEL SI.

Virgen María,
Virgen del sí.

Tan sencilla,
tan tremenda
y tan traicionada palabra:
Sí.

Virgen María,
Virgen del Sí.
Que tu sí fiel
sacuda mi alma.
Que tu Sí verdadero
haga verdad mi Sí.

Bendícenos Virgen María,
Virgen del Sí,
del Sí tierno,
amorosa aventura
de Nazaret.

Bendícenos Virgen María.
Virgen del Sí,
del Sí crucificado
sangrante de la Cruz.

Bendícenos Virgen María,
Virgen del Sí
Virgen compañera de los Apóstoles
en la tensa espera.

Bendícenos Virgen María,
Virgen del Sí,
Virgen de la Esperanza
en la Resurrección.

Virgen María,
Virgen del Sí,
haz que mi vida sea
en verdad
un Sí.

Arnaldo Zenteno.

Fuente: Red Mundial de Comunidades Eclesiales

Últimos artículos

La crisis de vivienda alimenta el auge de la extrema derecha en Europa -- Martín Cúneo

Rebelión Fuentes: El Salto Crecen los partidos de derecha radical que vinculan una crisis de acceso...

Dios está más allá de ser 1 y de ser 3. No es nada de lo que es. Es fuente de todo lo que...

fe adulta Mt 28,16-20 Es verdad que la Biblia dice que Dios hizo al hombre a...

La Confederación de Clarisas de España y Portugal se desvincula de Belorado: «No se puede ser clarisa fuera de la Iglesia»

Religión Digital A través de un comunicado que deja la puerta abierta si 'reconocen el...

Noticias similares

La crisis de vivienda alimenta el auge de la extrema derecha en Europa -- Martín Cúneo

Rebelión Fuentes: El Salto Crecen los partidos de derecha radical que vinculan una crisis de acceso...

Dios está más allá de ser 1 y de ser 3. No es nada de lo que es. Es fuente de todo lo que...

fe adulta Mt 28,16-20 Es verdad que la Biblia dice que Dios hizo al hombre a...

La Confederación de Clarisas de España y Portugal se desvincula de Belorado: «No se puede ser clarisa fuera de la Iglesia»

Religión Digital A través de un comunicado que deja la puerta abierta si 'reconocen el...