La celebración de una misa tridentina, que tuvo lugar hace unos meses en la Basílica de San Pedro, bajo el amparo de una autorización papal que ha dejado perplejos a propios y extraños, no puede leerse como un simple gesto de apertura hacia las periferias espirituales. La imagen del celebrante de espaldas al pueblo, envuelto en una liturgia de ritos crípticos y latín distante, se erige como un símbolo inquietante de una Iglesia que parece capitular ante sus sectores más reaccionarios. Lo que se presenta como una concesión de...
Las Comunidades Cristianas Populares de Valencia CELEBRAMOS la regularización aprobada por el Gobierno. ¡Una buena noticia y una gran alegría para muchos de nuestros hermanos y hermanas inmigrantes que llevan más o menos tiempo intentando sobrevivir con muchas dificultades por la falta de papeles....
elindependientedegranada
Reprocha a la capital que no cuente ni siquiera con un censo actualizado
Recuerda que para "otorgar confianza" a las declaraciones institucionales aprobadas por el...