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He venido a arrojar fuego sobre la tierra… -- Gabriel Sánchez (Montevideo-Uruguay)

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y ¡Cuánto desearía que ya estuviera encendido! (Cfr. Lc. 12,49)
Montevideo, 20 de marzo de 2010
Se ha dicho que la recepción del Pueblo de Dios, es al Magisterio, lo que los signos de los tiempos al discernimiento de la Iglesia…Por eso al hablar de Aparecida, no sólo debemos hablar de un momento congelado de la historia, debemos referirla no sólo a sus antecedentes, en tanto continuidad de un mensaje (Concilio Vaticano II, Medellín y Puebla), sino a la “metabolizaciòn” (convertir una determinada materia en parte del organismo metabolizante), en este caso la materia a metabolizar, es la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano llevado a cabo en la ciudad de La Aparecida…

De allí no sólo surge un planteo intelectual y doctrinal…sino la voz del Espíritu que le habla a la Iglesia Latinoamérica de este tiempo…y esa voluntad del Espíritu Santo, es sentida y enriquecida por el pueblo de Dios de cada Iglesia Local. En Aparecida hay un cierto volver a la intuición fundante y a la “Asunción-metabolización” que el Pueblo de Dios de todo el Orbe realizo del acontecimiento Conciliar, recepción esta que genero un Kairos…que hemos llamado el postconcilio (que vivimos y sentimos, como una verdadera primavera eclesial) profundamente unidas a ese acontecimiento, las Conferencias General del Episcopado Latinoamericano de Medellín y Puebla….Esto implica una cierta forma de vivir-sentir-creer y releer el acontecimiento que fue el concilio, tal como lo recibió TODO EL PUEBLO DE DIOS, CON INCLUSIÒN DE LA INMENSA MAYORIA DE SUS JERARQUIAS…ESA RECEPCIÓN DIO LUGAR A UNA INTERPRETACIÓN (METABOLIZACIÒN) Y A UNA PRAXIS…

Esta forma de recepción del Concilio que la comunidad Universal, dio en los primeros años del Postconcilio, es hoy (en mi modesto entender) parte del Deposito de la Tradición de la Iglesia

Pero la Recepción implica este fenómeno que Agenor Brighenti llama metabolización y que en realidad es la encarnación, la incullturación y si se quiere la internalización por parte de las personas y los pueblos del mensaje y de la intuición trasmitidas por el Espíritu Santo a
la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano de Aparecida…Esta labor implica un no menor grado de reelaboración-relectura del mismo que será generador de un praxis propia…que se une a las realidades, circunstancias históricas y personales, a los usos y costumbres culturales.-

En América Latina desde el Comienzo, estuvo presente en el pueblo, posiblemente incluso antes de que entrañables Teólogos como Gustavo Gutiérrez sistematizarán sus aspectos más salientes y le dieran nombre a esta intuición fundante, que es que el Pueblo vive, siente, cree su peripecia histórica como un Éxodo Liberador, en el que El Dios de la Vida, vuelve a decirnos, como antaño al pueblo de Israel “«Bien vista tengo la aflicción de mi pueblo…y he escuchado su clamor en presencia de sus opresores; pues ya conozco sus sufrimientos. He bajado para librarle” (Exo. 3,7-8 a).

Ese diálogo de interpelación reciproca de la vida concreta y la Palabra, genera una lectura de la historia…y una praxis en esa historia en clave de Liberación, que hemos dado en llamar Teología de la Liberación (E.N Nº 29 y 30)

Lo característico del texto de la Aparecida, que junto a Medellín y Puebla conservan esa gran intuición característica (vivir en clave de Éxodo Liberador y en una constante interpelación entre la Palabra y la vida concreta) es en esa intuición que el pueblo, se reconoce y reconoce sus vivencias y su sentir y es un texto que le permite esa inculturación-reelaboración y relectura…sintiéndolo representativo de sus praxis …

Existe otra característica que en Aparecida se nota claramente y es que a toda ella la recorre transversalmente, en toda su extensión, las intuiciones fundantes y proféticas de Medellín y de Puebla, en su VER-JUZGAR-ACTUAR que más que una metodología, es un verdadera espiritualidad que parte de lo que hemos llamado Pedagogía de Fe (Dios se nos muestra y se vincula con el pueblo en su misma historia, en su misma realidad, en su mismo caminar cotidiano), reconoce el itinerario de los pueblos, sus búsquedas y sus sueños, se identifica con sus luchas cotidianas muchas veces dolorosas, angustiantes y martiriales , en procura de esa liberación y que como con el pueblo de Israel, El Señor Obra esa Liberación, contando con las acciones del pueblo mismo… contando con su voluntad y su acción (clamor-caminar por el desierto hacia la tierra prometida) , en la consecución de su liberación realizada en un tiempo histórico y en un ámbito geográfico concretos. Pero que históricamente se extiende, como un camino…un itinerario, un Éxodo liberador, guiados por el Resucitado, rumbo al Reino de Dios cuya realización plena, consagra toda la historia de los hombres, trascendiéndola más allá de ella misma (E.N. Nº 27)

Por esto su praxis (realizada en su realidad) en tanto pueblo, se vuelven lugar vinculación, con Dios y su acción Liberadora.- Esta enorme riqueza y potencialidad del Texto de Aparecida, que retoma la tradición fundante de la Iglesia Latinoamericana, incorpora la historia del camino realizado, de las realidades actuales y permite asociar al texto… los sueños del Pueblo…retomando la praxis de prefundarlos constantemente a la Luz de la Palabra…

Entonces la voz de los pastores se vuelve diáfana, clara y solidaria… Por ejemplo al definir la misión…Brighenti en su trabajo (Juzgar de Aparecida I Vocación de Discípulo Misionero)
cita a Aparecida “En Jesucristo, la humanidad fue agraciada por el Evangelio de la Vida. Es una Buena Nueva de Vida, cuya vivencia, anuncio y empeño para encarnarlo en la historia, constituye la misión del discípulo misionero.”(A.B- Agenor Brighenti),

Existe un lenguaje que fácilmente nos refiere a la vida, no a una elaboración mística, o a una espiritualidad evadida, es una espiritualidad que parte de la peripecia, de la lucha y del sufrimiento existencial y es a esa vida concreta que quiere dar una buena noticia (E.N. Nº 31).
¿Como el discípulo encarna en la historia esta Buena noticia?…vivenciándola…y anunciándola…en el testimonio de su vida, en tanto persona y en tanto Pueblo de Dios…En esa dimensión, Jesús de Nazareth Obra, consagrando este testimonio (que es un servicio a la humanidad, entonces el mismo toma la estatura de un Sacramento…y con el toda la densidad de la vida cotidiana. (E.N. Nº 26)

Pero en donde se expresa este testimonio, de su vida social, la participación en la sociedad, junto a todos los hombres de Buena Voluntad, que intentan una transformación de la sociedad, para hacerla más humana, justa y fraterna… Ese testimoniar el Evangelio de la Vida, implica asumir sus características con compromiso y esas características son Buena Noticia para todos los ámbitos de la Vida y de la Creación…

¿QUE NOS TRANSFORMA EN DISCIPULOS?

Esta claro que el proceso por el que somos convertidos en discípulos pasa por un hecho capital y fundante…es que somos convocados por mismo Resucitado llamados por nuestro nombre y respondemos a ese llamado con nuestro compromiso y esto no implica una alienación de nuestra vida cotidiana o de nuestro ser, implica un reconocer, en las personas, los acontecimientos y la oración, una presencia totalizante, que nos llama, nos compromete y en algún momento y en algún lugar de nuestra vida crea una vinculación fundante, que nos marca…que nos incendia…La entrañable teóloga y profesora Dolores Aleixandre en su libro Bautizados por el Fuego, no dice “La religión nace del fuego-decía Abraham Heschel-de una llama que consume las escorias de la mente y del alma, pero corremos el riesgo de vivir al margen del fuego.

El fuego, lo mismo que la sal, la vigilancia o la prisa son imágenes con que el evangelio expresa esa manera de vivir marcada por el apasionamiento de los que han tenido un encuentro con Aquel que entendía su misión como “hacer arder la tierra” (Lc.12,49) y cuya palabra hacia sentir a los suyos “el corazón en ascuas” Hemos sido bautizados con Espíritu Santo y con Fuego (Lc.3,16), pero la indiferencia y la trivialidad ponen nuestra vida en peligro de volverse tibia, insípida y adormecida, sin que nos “abrase insoportablemente el Dios vivo del Evangelio” como decía Madeleine Delbrél….

Los que intentamos vivir el discipulado vamos aprendiendo que muchas veces el espesor de la vida, el trajinar de la lucha, nos ponen dentro de un kairos de ruptura…en donde perdemos muchas referencias y el fuego…, parece no estar…su ausencia se vuelve dolorosa…

Volviendo al libro Bautizados por el Fuego de Dolores Aleixandre, que refiriéndose a los pastores de Belén, después que los ángeles se fueron y los dejaron de nuevo ante la oscuridad fría de la noche…eso pastores que hoy bien podíamos ser nosotros en un tiempo de ruptura…nos dice “….Estamos ante un momento de ruptura, a partir del cuál se va decidir el futuro de la Palabra que han recibido los pastores. Desaparece la luz, las voces, los himnos y el resplandor de la gloria. Vuelve a ser de noche, y todo invita a la sospecha de que se había tratado de un sueño, una ilusión, un piadoso engaño.

Hay que regresar al realismo a ras de tierra, del frió, la oscuridad y el cuidado de las ovejas. Ningún ángel los reemplazará si hay que defenderlas de los lobos, ni atenderá a las recién paridas…La reacción de los pastores después de la marcha de los ángeles es un modelo de “discernimiento de espíritus” “se dijeron unos a otros: Vayamos a Belén a ver lo que ha sucedido (Lc 2,15). La ausencia no los ha paralizado; la experiencia de comunicar con lo divino no les ha dejado ensimismados: la añoranza de lo que han perdido no les bloquea ni les fija en la nostalgia de tiempos mejores: los que habían escuchado en silencio rompen a hablar y expresan una decisión colectiva “Vayamos”

Por eso necesitamos decirnos y escuchar de otros ese “Vayamos”… Esa es la tarea de la comunidad el impulsarnos a ir hacía nuestros pesebres, para buscar en ellos al Señor que esta en la historia, esa vinculación entre el pesebre y los pobres, es parte de la forma en que Jesús de Nazareth, quiso presentársenos. Por eso ese “Vayamos”, implicará, la intemperie, el lugar donde la humanidad esta más herida…en medio de los postergados, desposeídos, explotados, es decir los pobres… y compartir con otros esta Buena Noticia desde allí , nos exige una espiritualidad eclesial…que reconoce la necesidad de ESTAR EN MEDIO DE LA HISTORIA…DE LA VIDA COTIDIANA, DE LA LUCHA Y DE LAS ANGUSTIAS, DE LAS ALEGRIAS Y DE LAS TRISTEZAS DE NUESTROS PUEBLOS(G.S Nº 1), COMPARTIENDO CON TODOS LOS HOMBRES(E.V. Nº 21), COMO FERMENTOS EN LA MAZA(Lc 13, 20-21; A.A. Nº 2)…LA ESPIRITUALIDAD ECLESIAL DEBERA IMPULSARNOS EN ESE “VAYAMOS”, QUE NOS LLEVA AL REENCUENTRO CON EL RESUCITADO…PRESENTE EN LA HISTORIA…A TRAVES DE LOS SIGNOS DE DIOS (SIGNOS DE LOS TIEMPOS) (E.N. Nº 75)

Esta escrito y dicho que se debe impulsar una conversión pastoral, de la iglesia, pasando de una pastoral de conservación a una de misión…, esto en realidad quiere decir que la Iglesia no tiene sentido en si misma, sino para cumplir la misión que su Señor le encargo (Documento final de la Aparecida Nº 367-370)

Esto necesita de una conversión eclesial, una organización pastoral que como una fuerza centrifuga, nos impulse en ese vayamos, enviándonos a nuestra propia historia, a nuestra propia vida……Esta conversión pastoral, pasa por las comunidades eclesiales de base y pequeñas comunidades(Documento Final de Aparecida Nº 3 El discipulado misionero en la Pastoral de la Iglesia… parágrafo segundo Una Iglesia formadora de discípulos y discípulas ) , capaces de vincular la vida concreta y cotidiana con la Palabra (E.N. Nº 29), con el Resucitado e impulsarnos a ese discernimiento, que nos hace vivir el “Vayamos colectivo-comunitario”…marcado por el fuego, vinculados al Resucitado, decimos Vayamos a embarrarnos en la historia, eso significa en todos los ámbitos, social, político, económico, cultural…Para recordar que su Reino ya esta entre nosotros ( Lc. 11,20 ) y que entrar a el, testimoniarlo y vincular a los hombres con ese Reino…

Es la misión encomendada…Entonces la conversión pastoral parece (entendemos nosotros) pasar por fortalecer y multiplicar estas ceb´s y pequeñas comunidades, asumiendo que son la expresión más pequeña de la Iglesia (en tanto mantengan la comunión con toda ella) La Iglesia que en ellas se expresa cabalmente… Y que la misión será llegar a todos los ámbitos de la vida, para ser testigos de la Vida ofrecida a todos los hombres Por Dios… (Documento Final de la Aparecida308-309)

(Información recibida de la Red MUndial de Comunidades Eclesiales de Base)

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