diosenlafrontera
Bajo la estética de la compasión y el lenguaje de los derechos, algunas organizaciones reproducen dinámicas que cuestionan su propia coherencia: lo que se defiende fuera, a veces se erosiona dentro.
Existe una verdad incómoda que rara vez se pronuncia en voz alta: no toda acción solidaria es justa, ni toda institución humanitaria es coherente con aquello que predica. Ver noticia original en …

