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En este 2026 coincide en el día de Pentecostés de los cristianos
Las mujeres que seguían a Jesús, constructoras
de paz y reconciliación
Material recopilado por LEANDRO SEQUEIROS, Presidente de
ASINJA (Asociación Interdisciplinar José de Acosta)
24 de mayo de 2026
El Día Internacional de las Mujeres por la Paz y el Desarme se celebra el
24 de mayo de cada año con el principal objetivo de lograr la incorporación de las mujeres en los procesos de paz mundial.
Además, este año 2026, el 24 de mayo coincide con el Domingo de Pentcostés
de los cristianos, un día en que se celebra la irrupción de una fuerza espiritual que lanza a los primeros cristianos (muchos de ellos mujeres) a proclamar la Buena Noticia de la Paz, el Desarme y la Reconciliación entre pueblos y culturas.
Origen del Día Internacional de las Mujeres
por la Paz y el Desarme
La celebración de esta importante fecha tiene su origen a partir de la década de los 80, gracias a la reunión de un grupo de mujeres pacifistas de algunos países europeos y de los Estados Unidos de América y cuyo objetivo fue la lucha en contra de la carrera armamentista y el uso de armas nucleares.
Durante estos años, se levantaron muchos movimientos pacifistas. Uno de
ellos fue el llamado Asociación de Mujeres Parlamentarias por la Paz,
siendo una de las principales protagonistas fue Maj Britt Theorin, quien en su rol de presidenta de la organización de Naciones Unidas fue pieza clave para la incorporación de la mujer para acabar con el desarme y alcanzar la paz.
Se sabe, que desde el año 1915, cuando se llevó a cabo el Congreso Mundial
de la Haya, se pudo visibilizar a la mujer y darle la oportunidad de participar de forma activa para alcanzar importantes avances en todo lo concerniente a la paz y otros logros, en pos de una sociedad más justa, digna y libre de enfrentamientos bélicos y guerras injustas.
Esta celebración se instauró en 1982 en recuerdo de los hechos
del Campamento pacifista de mujeres en Greenham Common que protestaron
contra el despliegue de armas nucleares norteamericanas a Berkshire y
también por visibilizar los esfuerzos históricos y actuales de las mujeres para la construcción de la paz y el desarme, rechazando la violencia como solución a los desafíos del mundo.
Esta conmemoración sirve para recordar al mundo la violencia que sufren las
mujeres en los conflictos y postconflictos armados. La presencia de mujeres en los ejércitos es muy minoritaria, y en cambio, tal como se recoge en
la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas el 90 por
ciento de las víctimas de las guerras son civiles, la mayoría mujeres y niños, que a menudo pasan a ser víctimas de abusos vinculados a la explotación sexual.
También reivindica la necesidad de mostrar el protagonismo de las mujeres en
los procesos de creación de paz para evitar el estereotipo que las muestra
como víctimas silenciosas y pasivas. Se considera que su papel es capital en la construcción social, política y económica después de los conflictos para
recuperar los espacios de vida y desarrollo individual y colectivo.
Aun así, atendido este papel activo de las mujeres en situaciones de conflicto no siempre ha sido reconocido como tal, en 1995, en los acuerdos de la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer se quiso promover la contribución de las mujeres en el fomento de la cultura de la paz, y que la comunidad internacional reconociera a las mujeres su capacidad de mantener sus espacios de negociación en la prevención y solución de los conflictos armados reafirmando y subrayando la importancia que participen en igualdad e
intervengan plenamente en todas las iniciativas de fomento de la paz y la
seguridad.
24 DE MAYO. DÍA INTERNACIONAL DE LAS MUJERES
POR LA PAZ Y EL DESARME
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“No basta con hablar de paz. Uno debe creer en ella y trabajar para
conseguirla” (Eleanor Roosevelt). …y en ello estamos miles de mujeres en el mundo.
Este día internacional tiene su origen en la década de los 80, gracias a la
conformación de un grupo de mujeres pacifistas de Europa y Estados Unidos
cuyo objetivo era la lucha contra la carrera armamentística y el uso de armas nucleares.
Previamente, en el año 1915, se organizó el I Congreso Mundial de La Haya,
donde se dio a la mujer la oportunidad de poder participar activamente para
alcanzar importantes avances en todo lo concerniente a la paz y a otros
muchos aspectos, en pos de una sociedad más justa, digna y libre de
enfrentamientos bélicos y guerras injustas.
Y fue en el año 1982, en el Campamento pacifista de mujeres en Greenham
Common, junto con otros grupos de mujeres pacifistas de Europa, donde se
establece el 24 de mayo como el Día Internacional de las Mujeres por la Paz
y el Desarme, a fin de conmemorar las luchas que muchas ya habían
comenzado desde la Primera Guerra Mundial y así trabajar a favor de una
Cultura de Paz. Este campamento, junto a la base militar americana RAF en
Greenham Common (Inglaterra), permaneció activo hasta el año 2000 pese a
la intemperie y a las agresiones de la policía.
El movimiento de las mujeres contra la guerra y a favor de la paz surge
estrechamente vinculado a la defensa de otros derechos como el sufragio y ha
evolucionado a la par de las luchas feministas desde finales del siglo XIX hasta la actualidad. Las organizaciones de mujeres que trabajan por la paz han abrazado múltiples causas: el fin de los conflictos armados y la búsqueda de salidas negociadas a la violencia, el antimilitarismo, la abolición de las armas nucleares, la defensa del medio ambiente, la denuncia de la violencia sexual como arma de guerra, la denuncia de las desigualdades económicas, la discriminación y las injusticias sociales, entre otras muchas.
La paz positiva, la paz cargada de múltiples significados y no la mera ausencia de violencia directa, unida a un cuestionamiento del patriarcado que la legitima, es el horizonte por el que trabajan.
En el momento en el que se habla de conflictos armados, vemos cómo mujeres
de todo el mundo lideran movimientos por la paz que están cambiando de
diferentes maneras sus sociedades. Desafortunadamente, encontramos a miles
de mujeres invisibles que han luchado y trabajado incansablemente; por
ejemplo, es importante recordar nombres como Rigoberta Menchú, Rosa
Parks, Wangari Maathai, Berta Cáceres o Malala Yousafzai.
Son algunos de una larga lista de mujeres y colectivos que, a lo largo de la
historia, han combatido por una sociedad más justa y pacífica para todas y
todos.
El objetivo de señalar este día en el calendario no es solo celebrar el liderazgo y la participación de las mujeres en los procesos de paz y la erradicación de la violencia, sino también recordar al mundo la violencia que sufren estas en los conflictos y postconflictos armados.
La presencia de las mujeres en los ejércitos es muy minoritaria y , en cambio, tal como se recoge en la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el 90% de las víctimas de las guerras son civiles, la mayoría mujeres, niños y niñas que, a menudo, pasan a ser víctimas de abusos
vinculados a la explotación sexual. A lo largo de la historia, hasta nuestros días, el cuerpo de las mujeres ha sido empleado como arma de guerra para humillar al adversario, violándolas, mutilándolas y permitiendo a los soldados que sean utilizadas como esclavas sexuales.
Las mujeres en un mundo armado hasta los dientes
A día de hoy, a pesar de la insistencia de muchos grupos de mujeres
antimilitaristas en dejar de enfrentar los conflictos con violencia, invasión, autoridad, exclusión o eliminación, tanto en la casa, como en la política o la economía, seguimos viendo un mundo que continúa armándose e
incrementando los gastos militares a escala mundial.
Un ejemplo claro lo tenemos en los enfrentamientos bélicos actuales, que
parecen no tener fin. En estos momentos existen 56 conflictos activos en el
mundo, la mayor cantidad desde la II Guerra Mundial, y cada vez tienen un
componente internacional mayor, con 92 países involucrados en guerras fuera
de sus fronteras. En todos ellos podemos comprobar cómo las mujeres no sólo
pierden a sus familias, sino que están expuestas a muchos más peligros tanto
allí como en los países donde pueden encontrar refugio y, aun así, están
dispuestas a luchar e intervenir para y por la defensa de la paz que nunca
llega.
El rol de la mujer a través de la historia ha sido de gran importancia para lograr cambios y progresos importantes en la sociedad. Gracias a su contribución en los distintos ámbitos de la vida se han podido alcanzar grandes avances no sólo en el campo tecnológico y científico, sino en muchas áreas del acontecer diario.
Las mujeres que somos transmisoras de vida nunca nos hemos quedado
impasibles ante la barbarie de la guerra que solo causa abuso, destrucción,
sufrimiento y muerte. Seguiremos empuñando las armas del diálogo, la
esperanza, la comprensión y el amor a favor del desarme y la paz. Ojalá
consigamos entre todas y todos que esta efeméride se recuerde como un logro,
se visibilice y se le dé la importancia que se merece a todas aquellas mujeres que lucharon pacíficamente, en muchos casos perdiendo su vida, por
conseguir LA PAZ.
Andalucía, 24 de mayo de 2025
El rol de la mujer para lograr el desarme y alcanzar la paz
Las mujeres feministas de Andalucía cercanas al Sindicato USTEA ha hecho
público un manifiesto.
La paz es mucho más que la ausencia de guerra
El rol de la mujer a través de la historia ha sido de gran importancia para lograr cambios y avances importantes en la sociedad. Gracias a su contribución en los distintos ámbitos de la vida, se han podido lograr grandes avances no sólo en el campo tecnológico y científico, sino en muchas áreas del acontecer diario.
Por esta razón, se acordó, en el Consejo de las Naciones Unidas, una mayor
participación de la mujer para consolidar la paz en el mundo. A esta conclusión se ha llegado, debido al excelente desenvolvimiento que ha tenido el género femenino, cuando no le he han sido vulnerados sus derechos, sino que, por el contrario, han sido tratadas con igualdad, respeto e inclusión.
Sin embargo, en muchos países del mundo, las mujeres siguen enfrentando
retos y desafíos para que su derecho a la educación, al trabajo, la familia e incluso la vida, le sean permitidos, lo cual no ocurre, sobre todo, en los lugares donde los conflictos por guerras y problemas bélicos están a la orden del día.
La Organización de Mujeres de la Confederación
Intersindical
La Organización de Mujeres de la Confederación Intersindical es un
movimiento feminista que aboga por los derechos de la mujer, sobre todo, en lo referente a todo lo que tenga que ver con la solución de conflictos y para lograr acuerdos de paz.
Pero a pesar de todos los esfuerzos y avances que hasta hoy han conseguido
estas organizaciones, se siguen vulnerando los derechos de la mujer, por ello, la Organización de Mujeres de la Confederación Intersindical hace un
llamamiento para que se respeten y hagan cumplir los siguientes lineamientos:
? Que se traten todas las necesidades de las mujeres y niñas que son
víctimas de la crisis migratoria, que terminan siendo personas refugiadas
y que a la larga causan graves daños psicológicos y físicos que dejan
profundas secuelas.
? Que las mujeres y niñas puedan tener la posibilidad de reclamar asilo.
? Que todas las mujeres que se encuentran en condición de refugiadas
sean protegidas frente a la violencia.
? Que se creen fondos destinados para ayudar a las mujeres y cubrir sus
necesidades y que esto, a su vez, permita un mayor empoderamiento,
mientras permanezcan en las zonas o lugres de conflicto.

