diosenlafrontera
Cuando el Evangelio se encarna en los pobres, el poder eclesial reacciona. No es una cuestión de matiz, sino de verdad vivida: allí donde la fe se vuelve concreta, la institución se incomoda y se revela su lógica de control.
El artículo de Sergio Tanzarella sobre la destitución de Massimo Biancalani no es un artículo más dentro del debate eclesial contemporáneo. Es, más bien, una interpelación directa a la conciencia de la Iglesia ante el riesgo de que la fidelidad institucional termine por ahogar la fidelidad evangélica. Ver noticia original en …

