Té migao
La tesis que propongo es: si las mujeres católicas dejan de dar dinero a la institución clerical e influyen para que hombres y entidades hagan lo mismo, conseguirán ser ordenadas como diaconisas y sacerdotisas católicas, en un plazo mucho más corto que si aceptan soportar los flujos de sínodos y teologizaciones varias, trampa en la que las han metido papas, obispos y clérigos que detentan el poder sacramental y los beneficios económicos que representan y les permiten vivir del culto y gobernar los resortes reales de las comunidades, diócesis y el papado romano. Ver noticia original en …

