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La Red Granadina por la Acogida y el Refugio denuncia que el acuerdo construye un relato que señala a las personas migrantes y refugiadas como responsables de problemas estructurales y advierte de
que este tipo de discursos alimenta el racismo y pone
en riesgo la convivencia democrática.
La Red Granadina por la Acogida y el Refugio (RedGra), integrada por 19 entidades sociales, manifiesta su rechazo al acuerdo de gobierno alcanzado entre PP y VOX en Andalucía por considerar que supone un grave retroceso en la defensa de los derechos humanos, la igualdad y la convivencia.
El acuerdo plantea un modelo de sociedad que rompe con el principio de igualdad al establecer diferencias entre las personas en función de su nacionalidad, origen o situación administrativa.
La incorporación del concepto de «prioridad nacional» es el ejemplo más evidente de este cambio. El acceso a derechos y recursos públicos deja de fundamentarse en la igualdad y la necesidad para dar paso a un sistema que introduce diferencias entre personas en función de su origen.
La «prioridad nacional» no aparece sola. El acuerdo también incorpora medidas que restringen derechos de las personas migrantes, cuestionan las políticas de acogida, eliminan programas de convivencia intercultural y promueven un trato desigual en el acceso a determinados derechos y recursos públicos.
Todas ellas responden a una misma lógica: señalar a una parte de la población como problema para justificar políticas discriminatorias.
Pero no se trata únicamente de una suma de medidas. El acuerdo construye un relato en el que la inmigración aparece vinculada de forma reiterada a algunos de los principales problemas sociales de Andalucía: el acceso a la vivienda, la presión sobre los servicios públicos, la convivencia en los centros educativos o el gasto sanitario.
Ese relato es falso y profundamente injusto porque desplaza el debate sobre las verdaderas causas de la crisis de la
vivienda, el deterioro de la sanidad pública o el aumento de la desigualdad, y convierte a las personas migrantes y refugiadas en chivos expiatorios.
Cuando este tipo de planteamientos se incorporan a un acuerdo de gobierno adquieren una especial gravedad. Las instituciones tienen la responsabilidad de garantizar la igualdad de derechos y proteger la convivencia, no de reforzar discursos que alimentan el racismo, la xenofobia y la desconfianza hacia una parte de la ciudadanía.
Desde RedGra rechazamos este discurso porque desvía la atención de los verdaderos problemas que tiene Andalucía. La falta de vivienda asequible, el deterioro de la sanidad pública, la precariedad laboral o el aumento de la pobreza no tienen su origen en la migración. Son problemas estructurales que requieren más inversión pública, más protección social y políticas capaces de reducir las desigualdades, no de enfrentar a unas personas con otras.
Las entidades que formamos RedGra conocemos las consecuencias que
tienen los discursos de odio sobre la vida cotidiana de las personas migrantes y refugiadas. En los últimos años hemos asistido a un aumento de los prejuicios, de la desinformación y de las actitudes discriminatorias que dificultan la inclusión y deterioran la convivencia en Granada y en el conjunto de Andalucía. Que estos planteamientos formen ahora parte de un acuerdo de gobierno contribuye a normalizar ideas que hasta hace poco permanecían en
los márgenes del debate público.
Por ello, RedGra reclama:
La retirada de todas las medidas que introduzcan discriminación en el acceso a derechos y servicios públicos, incluido el principio de «prioridad nacional».
Políticas públicas basadas en la igualdad, la no discriminación y el principio de ciudadanía, garantizando que los derechos se ejerzan en función de la necesidad y nunca del origen o la nacionalidad.
Más inversión en vivienda, sanidad, educación y protección social para afrontar los problemas estructurales que afectan al conjunto de la población.
El mantenimiento y refuerzo de las políticas públicas de acogida, inclusión e interculturalidad.
La protección de todos los niños, niñas y adolescentes, con independencia de su origen o situación administrativa.
Un compromiso firme de todas las instituciones contra el racismo, la
xenofobia y los discursos que promueven la división social.
Las personas migrantes y refugiadas forman parte de nuestros barrios, de nuestros centros educativos, de nuestros lugares de trabajo y de nuestras comunidades. Convertirlas en chivos expiatorios no resolverá ninguno de los grandes retos que afronta Andalucía. Solo contribuirá a aumentar la fractura
social, el racismo y la desconfianza.
Frente a ello, RedGra seguirá defendiendo una sociedad basada en la igualdad de derechos, la solidaridad y la convivencia democrática.

