InicioRevista de prensaáfricaRDC: Por la paz el KIVU

RDC: Por la paz el KIVU

Publicado en

Umoya

La ofensiva lanzada al norte de Kivu por el CNDP (Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo), ejército irregular bajo el mando del General Laurent Nkunda, llegó ya a las puertas de la ciudad de Goma, obligando, una vez más, a la población desarmada a tomar el camino de la huída.

Todavía no se sabe con exactitud cuantos de los desplazados se han visto obligados a abandonar sus hogares. Se trata de cientos de millones de personas, los ya identificados como desplazados por los Organismos Humanitarios. La comunidad internacional reconoce que se trata de una catástrofe nueva y ya se han puesto en marcha para enviar ayuda humanitaria de emergencia.

Sin embargo, el problema político sigue abierto; sobre cuales son los motivos de esta nueva guerra y de los problemas que siguen todavía sin resolverse, a pesar de las elecciones en la República Democrática de el Congo y de los númerosos acuerdos firmados, pero no respetados por las partes implicadas.

Son muchos los autores de esta nueva crisis. Por una parte, el Gobierno de el Congo que en Kivu obtuvo un gran apoyo durante las elecciones del 2006, la gente esperaba que fuera capaz de lograr la paz y la justicia después de muchos años de guerra. Por otra parte, el General Nkunda que rehusó unirse al ejército regular congoleño con su grupo armado, como estaba previsto en los acuerdos firmados. En los últimos años, el ejército de Nkunda se ha visto fortalecido, cada vez más, con el apoyo de fuerzas del exterior del país, especialmente del gobierno de Rwanda. En la actualidad Nkunda posee también el control administrativo de las zonas conquistadas.

La ONU posee también presencia militar masiva en la zona con 17.000 efectivos de los que 8.000 están en Kivu, cuya misión sería la de velar por el cumplimiento de los acuerdos firmados, en base al mandato recibido en el Capitulo VII del Estatuto de Naciones Unidas, que garantiza el cumplimiento de los acuerdos pero a pesar de ello la población no está protegida y se sienten abandonados.

Todo ello se inscribe en un con texto general de la riqueza de este territorio, que se define como “escándalo geológico”. Los obispos congoleños sostienen que esta guerra es una “tapadera” para ocultar la explotación ilegal de los recursos.

Se trata de una gran tragedia para una población pacífica que ha sufrido una larga guerra que se ha cobrado ya más de cuatro millones de víctimas y con sus esperanzas perdidas después de haber participado con gran entusiasmo y en masa en el proceso electoral.

Se enfrentan con múltiples problemas y desafíos:

La construcción de un estado de derecho en la RDC, después de una larga guerra y de una dictadura de treinta años en la época de Mobutu.
La cualificación de un ejército en la RDC, en la actualidad corrupto y sin preparación, compuesto de militares mal pagados o sin ninguna remuneración que a menudo explota a la población para poder sobrevivir.

La dificultad de agrupar en un solo ejército a grupos armados que durante años han estado luchando entre ellos mismos.
La presencia desde 1994, en el territorio congoles de refugiados hutu rwandeses y de sus hijos.
La aparición de nuevos sujetos que quieren participar en la explotación de la riqueza del territorio, principalmente de China con la que el gobierno congoles ya ha firmado acuerdos.
La probable ingerencia de los países limítrofes, especialmente Rwanda, que según varias afirmaciones ambiciona el control de este territorio como solución a su exceso de población.

Sabemos que a pesar de todos los problemas todavía sin resolver y de la gran decepción sufrida tras las elecciones, la mayor parte de la población manifiesta todavía la voluntad de salir definitivamente del estancamiento tras la guerra para vivir todos juntos en paz. Hay hombres y mujeres que se organizan para buscar no solamente lo medios para sobrevivir sino sobre todo cualquier camino por el que se pueda llegar a la reconciliación y la paz. Creemos que, es con estas personas con las que debemos contar para comenzar un cambio que siente las bases para una paz estable.

Mientras tanto, es necesario dar una oportunidad a la política, comenzando con algunos puntos orientativos:

Organizar con urgencia una acción humanitaria, para responder a las emergencias.
Es necesario que la Comunidad Internacional se movilice para hacer cumplir todos los acuerdos firmados con los diferentes países. En particular, nos referimos a los acuerdos de Nairobi del mes de noviembre de 2007 (desarme de los grupos armados de refugiados hutu rwandeses); el acuerdo firmado en Goma el pasado mes de enero “proyecto Amani” para el desarme de todos los grupos armados.

Reforzar el mandato de la Misión de Naciones Unidas El RDC (Monuc), para unificar las normas de participación de tropas de Naciones Unidas el Kivu, para conseguir todas las misiones a ellos encomendadas, es decir, hacer cumplir los acuerdos y proteger a la población, así como parar a las tropas irregulares de Nkunda dispuestas a ocupar el territorio.
Crear un observatorio internacional sobre las concesiones mineras y forestales para poder conseguir acuerdos legales y transparentes que permitan a la población disfrutar de todas sus inmensas riquezas.

Conseguir acuerdos estables para evitar cruces fronterizos con los países vecinos.
Resolver, definitivamente, el gran problema de los refugiados hutu rwandés en Kivu, diferenciando responsabilidades y sin culpabilizar a una comunidad entera. Uno de los objetivos principales del estado de derecho es exactamente el reconocimiento de la subjetividad de la culpa y de la pena.
Partiendo del sufrimiento de las personas, establecer un diálogo franco y abierto que restituya vigor a la política y bloquear todo posible acceso a la violencia armada.

Para ello, restablecer el embargo de armas para los países de la región sobre todo en la RDC, en Rwanda y en Ouganda.
Apoyar los esfuerzos de la sociedad civil organizada para que cada vez más pueda desarrollar un proceso de reconciliación y de perdón recíproco.

Hacemos una llamada a Italia que es un miembro del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, para que pueda jugar un papel activo en el seno de esta Institución y en Europa, para que, se respeten los derechos de las personas, el desarrollo de la democracia, se termine con toda la agresión armada y, se consiga la tan deseada Paz

Beati i Costruttori di Pace,
Chiama l’Africa,
CIPSI,
Commissione Justitia et Pax degli istituti missionari italiani,
Gruppo Pace per il Congo,
Unimondo,
Tavola della Pace

Fait à Rome, le 5 novembre 2008

Últimos artículos

El Papa clama por Oriente Medio: «Dios es paz y quiere la paz. Quien cree en él no puede sino repudiar la guerra»

Religión Digital "Que no se aviven las llamas del resentimiento", reclama en un mensaje "Me...

Otro paso para un Papa ecuménico -- Juan A. Estrada

Religión Digital "La Pentarquía de patriarcados serviría como inspiración y referencia para un papado más...

Qué más tiene que ocurrir en Gaza para decir (de verdad) basta

Rebelión Fuentes: La Marea Seis meses después, Israel continúa arrasando a la población de Gaza con...

Noticias similares

El Papa clama por Oriente Medio: «Dios es paz y quiere la paz. Quien cree en él no puede sino repudiar la guerra»

Religión Digital "Que no se aviven las llamas del resentimiento", reclama en un mensaje "Me...

Otro paso para un Papa ecuménico -- Juan A. Estrada

Religión Digital "La Pentarquía de patriarcados serviría como inspiración y referencia para un papado más...

Qué más tiene que ocurrir en Gaza para decir (de verdad) basta

Rebelión Fuentes: La Marea Seis meses después, Israel continúa arrasando a la población de Gaza con...