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Quinta crónica: Se cerró el Sínodo de los Obispos sobre la Familia -- Héctor Torres

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SínodoRoma-Vaticano, Domingo 25 de Octubre de 2015
“La misericordia de Bergoglio produce escándalo en la Iglesia” (1)
Francisco: “… El primer deber de la Iglesia no es distribuir condenas o anatemas sino proclamar la misericordia de Dios”…
Con la solemne eucaristía, presidida por Francisco-Papa, en la Basílica de San Pedro, iniciada a las diez de la mañana, terminó el Sínodo de los Obispos sobre la Familia. Ayer hacia las siete y media de la noche, los periodistas recibieron el Documento Final, en italiano, que el Papa ordenó publicar. En la sesión de cierre, el Papa pronunció una significativa alocución, y luego todos los asistentes cantaron el Te Deum, en acción de gracias.
La publicación inmediata del Documento Final, fue un gesto y una decisión que encaja muy bien en la concepción del Papa sobre la sinodalidad, sobre una Iglesia descentralizada y sobre una Iglesia de puertas abiertas que no excluye a nadie.

Varias palabras pueden resumir el Mensaje Final del Sínodo de los Obispos: Misericordia, discernimiento, acompañamiento, ternura, inclusión, perdón,… Palabras que podrán decepcionar, también. ¿Tres semanas para tal conclusión?
Esas palabras-conceptos-realidades son propias de las convicciones del Papa y de “su” diccionario: misericordia, ternura, inclusión… Y se realizarán en una iglesia convertida en hospital de campaña, en una iglesia que vaya a todas las periferias, en una Iglesia que no excluya a nadie… En ese contexto, pronto se abrirá el Jubileo de la Misericordia.

Esas palabras podrán significar mucho, y muchísimo, para los matrimonios en dificultades o en crisis, para los matrimonios rotos, para las personas ya divorciadas, para las personas divorciadas y vueltas a casar por lo civil, para las personas que viven en concubinato o en cohabitación. Las expresiones “tener moza” o “tener mozo” se pronuncian todavía en voz baja y con malestar. Casi con vergüenza. Palabras sanadoras para las personas creyentes que se han casado por lo civil, para las madres solteras… En el pasado reciente se desaconsejaba y todavía hoy, la amistad con divorciados, se consideraba no muy propio de cristianos practicantes, llevar amistad con personas viviendo en concubinato, etc., etc. También con ateos, con críticos del obispo y del clero, con comunistas, con creyentes cristianos de otras iglesias, con homosexuales, travestis…. El dualismo, el maniqueísmo y el fariseísmo están todavía al orden del día.
Tuvo razón Francisco-Papa en permitir la publicación del Documento Final. Así las católicas y los católicos conocerán la postura teológica de sus obispos, representados en los obispos que enviaron al sínodo. Claro, hay obispos que tienen una mayor comprensión de lo que pasa en el mundo. Pero para avanzar en la comunión del conjunto eclesial, no insistieron en sus puntos de vista.

Mi intención no es entrar ahora en el análisis del Documento Final. Vendrá después. Quiero citar algunos párrafos del discurso del Papa, para cerrar el Sínodo, que fue entregado en versión oficial, en varias lenguas: italiano, español, portugués, francés, alemán e inglés. Es preciso recordar que el Papa estuvo presente en todas las congregaciones generales, en las cuales se leían las síntesis de las reflexiones y debates, de los círculos menores.
Después de saludar y de agradecer el trabajo de todas las personas que hicieron posible los trabajos del sínodo, inclusive de manera anónima, así como a todos los miembros del sínodo, el Papa dijo, entre otras cosas:
“Mientras seguía los trabajos del Sínodo, me he preguntado: ¿Qué significaría para la Iglesia concluir este Sínodo dedicado a la familia?
Ciertamente no significa haber concluido con todos los temas inherentes a la familia, sino que ha tratado de iluminarlos con la luz del Evangelio y de la Historia milenaria de la Iglesia, infundiendo en ellos el gozo de la esperanza sin caer en la cómoda repetición de lo que es indiscutible o ya se ha dicho.

Seguramente no significa que se haya encontrado soluciones exhaustivas a todas las dificultades y dudas que desafían y amenazan a la familia, sino que se han puesto dichas dificultades a la luz e la fe, se han examinado atentamente, se han afrontado sin miedo y sin esconder la cabeza bajo la tierra.
Significa haber instado a todos a comprender la importancia de la institución de la familia y del matrimonio entre un hombre y una mujer, fundado sobre la unidad y la indisolubilidad, y apreciarla como la base fundamental de la sociedad y de la vida humana.

Significa haber escuchado y hecho escuchar las voces de las familias y de los pastores de la Iglesia…
Significa haber dado pruebas de la vivacidad de la Iglesia católica, que no tiene miedo de acudir a las conciencias anestesiadas o de ensuciarse las manos discutiendo animadamente y con franqueza sobre la familia.
Significa haber tratado de ver y leer la realidad o, mejor dicho, las realidades de hoy con los ojos de Dios, para encender e iluminar con la llama de la fe los corazones de los hombres, en un momento histórico de desaliento y de crisis social, económica, moral y de predominio de la negatividad.

Significa haber dado testimonio a todos de que el Evangelio sigue siendo para la iglesia una fuente viva de eterna novedad, contra quien quiere “adoctrinarlo” en piedras murtas para lanzarlas contra los demás.
Significa haber puesto al descubierto los corazones cerrados, que a menudo se esconden incluso dentro de las enseñanzas de la Iglesia o detrás de las buenas intenciones para sentarse en la cátedra de Moisés y juzgar, a veces con superioridad y superficialidad, los casos difíciles y las familias heridas.

Significa que la Iglesia es Iglesia de los pobres de espíritu y de los pecadores en busca de perdón, y no solo de los justos y de los santos, o mejor dicho, de los justos y de los santos cuando se sientes pobres y pecadores.
Significa haber intentado abrir los horizontes para superar toda hermenéutica conspiradora o un cierre de perspectivas para defender y difundir la libertad de los hijos de Dios, para transmitir la belleza de la novedad cristiana, a veces cubierta por la herrumbre de un lenguaje arcaico o simplemente incomprensible.
En el curso de este Sínodo, las distintas opiniones que se han expresado libremente – y por desgracia a veces con métodos no del todo benévolos- han enriquecido y animado sin duda el diálogo, ofreciendo una imagen viva de la Iglesia que no utiliza “módulos impresos” sino que toma de la fuente inagotable de su fe de agua viva para refrescar los corazones resecos.

Y -más allá de las cuestiones dogmáticas claramente definidas por el Magisterio de la Iglesia- hemos visto también que lo que parece normal para un obispo de un continente pude resultar extraño, casi como un escándalo, para el obispo de otro continente; que lo que se considera violación de un derecho en una sociedad, puede ser un precepto obvio e intangible en otra; lo que para algunos es libertad e conciencia, para otros puede parecer simplemente confusión. En realidad, las culturas son muy diferentes entre sí y todo principio general necesita ser inculturado si quiere ser observado y aplicado. El Sínodo de 1985, que celebraba el vigésimo aniversario, de la clausura de Vaticano II, habló de la “inculturación” como “una íntima transformación de los auténticos valores culturales por su integración en el cristianismo y la radicación del cristianismo en todas las culturas humanas”.
La inculturación no debilita los valores verdaderos…

Queridos Hermanos:
La experiencia del Sínodo también nos ha hecho comprender mejor que los verdaderos defensores de la doctrina no son los que defienden la letra sino el espíritu; no las ideas, sino el hombre; no las fórmulas sino la gratuidad del amor de Dios y de su perdón……
El primer deber de la Iglesia no es distribuir condenas o anatemas sino proclamar la misericordia de Dios, de llamar a la conversión y de conducir a todos los hombres a la salvación del Señor (Cf. Jn 12, 44-50)….
Para la Iglesia, en realidad, concluir el Sínodo significa volver verdaderamente a “caminar juntos” para llevar a todas partes del mundo, a cada Diócesis, a cada comunidad y a cada situación la luz del Evangelio, el abrazo de la Iglesia y el amparo de la misericordia de Dios”. (El texto tiene dos páginas y media, a renglón seguido y una de notas)

El papa está en muy buen estado de salud
“La misericordia de Bergoglio produce escándalo en la Iglesia”

Así tituló el periódico “La Reppublica”, el día 14 de octubre, el análisis escrito por el sa cerdote Enzo Bianchi, Prior de la Comunidad de Bose, a raíz de los debates en el Sínodo. En ese sentido, la tercera semana del sínodo no fue nada fácil para Francisco-Papa, por tres cuestiones:
1. Un periódico de provincia publicó “la noticia” según el cual, un médico japonés examinó al Papa y le encontró un tumor pequeño en el cerebro. Aún más, el médico había llegado en helicóptero al Vaticano. La noticia no fue solamente desmentida por la Oficina de Prensa del Vaticano, sino por el mismo médico que vive en los Estados Unidos. El médico sí existe y participó en una audiencia general. Inclusive el Papa le dio la mano, porque estaba en primera fila. El tema ha durado varios días en los periódicos, inclusive hasta hoy. Fuera del periódico que publicó tan enorme mentira, ningún periódico le dio crédito inmediato al tema, y menos aún con el paso de los días.
2). La apreciación es que tal noticia confirma que el papa sí tiene un círculo de malquerientes y/o enemigos, dentro y fuera de la Iglesia.

3). Esa noticia buscaba desacreditar la capacidad de orientación y de gobierno de la Iglesia por parte del papa Bergoglio. Y crear desconfianza en las decisiones que pudiese tomar el Papa, en el marco del Sínodo sobre la familia, donde se ha expresado de diferentes maneras, una corriente católica. Esa corriente incluye eclesiásticos, clero y laicos, creyentes y no creyentes, como un sector de los grandes dueños del Capital, que tiene miedo de las posturas sociales, económicas y políticas del Papa.
En este contexto cobra más actualidad la publicación reciente del libro “I nemici di Papa”, que mencioné en la primera crónica.
(1) Título de un artículo-anàlisisG del periódico italiano “La Repubblica”, escrito por el sa cerdote Enzo Bianchi, Prior de la Comunidad de Bose (Italia).

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