¿Qué ha sido de los dos trabajadores que permanecieron 28 dias subidos a una grúa de «La Carraca»? -- Francisco J. González Álvarez

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Enviado a la página web de Redes Cristianas

Manuel Balber y Jesús Galván permanecieron 28 días encaramados a una grúa, a veinticinco metros de altura, en demanda de un puesto de trabajo, a la vez que denunciaban «listas negras» en Navantia y en otras empresas gaditanas.

Con esta arriesgada decisión, motivada por sus reiteradas demandas de trabajo, tras seis años sin recibir una respuesta favorable, manifestaban su oposición a tan tamaña injusticia.
Denunciaban también la existencia de «listas negras», que han venido bloqueando la posibilidad de trabajar a dos profesionales con una gran experiencia como soldadores.

Si como se viene afirmando hay suficiente capacidad de empleo en el sector del metal- incluso se ha contratado a personal de fuera-, no se entiende que, tres meses después de la protesta de Manuel y Jesús, no hayan sido contratados por Navantia o cualquier otra empresa del metal de la zona; salvo que, con todo fundamento, pensemos que hay listas negras de por medio para trabajadores que como los dos demandantes de empleo se han distinguido por su activismo sindical y laboral, sin tener en cuenta lo principal en una selección: la excelente cualificación profesional de ambos trabajadores, como demostraron en su forzada estancia en el extranjero, ante el boicot empresarial en Cádiz.

Es obligado destacar el apoyo de la CTM-Coordinadora de Trabajadores del Metal-, a la que pertenecen los dos experimentados soldadores-. También, de los trabajadores/as de la factoría, familiares, amigos, movimientos sociales, Confluencia Sindical de la Bahía de Cádiz y repreentantes de partidos politicos.

Sin embargo, a pesar de estos apoyos y las negociaciones llevadas a cabo por distintos entes ciudadanos, Navantia siguen sin darle la posibilidad de un contrato. Con esta forma de proceder, esta empresa-no obstante sus desmentidos- y otras, nos confirman la existencia de las “listas negras”, que tanto se comenta entre los trabajadores.

Desde mi modesta opinión se está cometiendo un flagrante atentado al derecho y al deber de trabajar de Manuel y Jesús, reconocidos en el artículo 35 de la Constitución Española.
En el artículo 4, titulado“Derechos Laborales”, del Estatuto de los Trabajadores, en el apartado A, “el derecho al trabajo” se considera uno de los varios derechos básicos.

En “la relación de trabajo”, en el apartado C, los trabajadores tienen derecho a no ser discriminados directa o indirectamente para el empleo (…). Entre otros motivos, por “afiliación o no a un sindicato (…).

De acuerdo con el concepto del Derecho al Trabajo, la OIT considera el principio de no discriminación o eliminación de cualquier exclusión o preferencia en materia de empleo y ocupación.

Desde el punto de la filosofía y doctrina social del trabajo, negar el derecho al trabajo, materializado en impedir su acceso a cualquier trabajador/a, atenta contra la dignidad de la persona y es un acto de falta de humanidad, pues, en este caso concreto, en periodos tan largos de inactividad laboral forzosa, y, casi sin esperanzas de conseguir poder trabajar debido al desentendimiento de Navantia y otras empresas, el daño causado a la salud física y mental de estos trabajadores y a su situación familiar y económica puede ser irreparable. No es justo lo que están pasando Manuel y Jesús.

Finalmente, pienso que los políticos con funciones de goberno en la Junta de Andalucía- con sus organismos de mediación- y el Gobierno de España- y su Ministerio de Trabajo- tienen la grave responsabilidad de mediar y atender a estos dos ciudadanos lesionados gravemente en sus derechos laborales y sociales.
Nadie podrá dormir tranquilo, y menos los responsables políticos con capacidad para mediar y actuar- si Manuel y Jesús siguen en la situacion de paro forzoso, con serio perjuicio para ellos y sus familias.
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