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Organizaciones, activistas e intelectuales se sumaron a la iniciativa «No a la agresión militar contra Cuba. Manifiesto Internacional contra el avance del fascismo en América Latina».
La acción es respaldada por Silvio Rodríguez, Elena Poniatowska y más de 560 organizaciones sociales en el marco de la Asamblea General de la ONU
Ciudad de México, 9 de julio de 2026 – En el contexto de la participación de Cuba en la Asamblea General de Naciones Unidas del 7 de julio de 2026, hacemos público el manifiesto «No a la agresión militar contra Cuba. Manifiesto Internacional contra el avance del fascismo en América Latina», un documento que reúne 8.840 firmas de 58 países y el respaldo de destacadas personalidades de la cultura, la academia y la política latinoamericana y europea.
El manifiesto denuncia la creciente escalada belicista del Gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio, que en los últimos meses ha configurado un escenario que abre las posibilidades de una agresión militar contra la isla. Los firmantes advierten que el cerco económico y energético impuesto a Cuba constituye, por su costo humanitario, un acto con características de genocidio, al utilizar el hambre y la falta de combustible como armas de guerra contra la población civil.
El cerco energético impuesto por Estados Unidos ha agravado dramáticamente la ya crítica situación en Cuba, derivada del bloqueo económico impuesto a la isla por Estados Unidos desde hace más de 67 años. Según denunció la ONU, el bloqueo provoca una «grave crisis socioeconómica» que impacta directamente los derechos humanos de la población . La falta de combustible ha generado apagones eléctricos prolongados y diarios, y ha interrumpido servicios esenciales como hospitales, escuelas, el suministro de agua y el saneamiento público. Como resultado, la población enfrenta serias dificultades para acceder a alimentos, medicinas y transporte.
La comunidad internacional ha sido contundente: la Asamblea General de la ONU ha aprobado por 33ª ocasión consecutiva, con 165 votos a favor, una resolución que exige el fin del bloqueo , una política que el propio gobierno cubano califica como un acto de «genocidio» y que la ONU considera una forma de «castigo colectivo» contra los 11 millones de cubanos.
El documento se alinea con las denuncias presentadas por el gobierno cubano en Naciones Unidas, que ha calificado el bloqueo como un «castigo colectivo» y una violación sistemática de los derechos humanos.
Apoyo internacional
Entre las personalidades que respaldan el manifiesto se encuentran el músico Silvio Rodríguez, las escritoras Elena Poniatowska y Laura Esquivel, los actores Daniel Jiménez Cacho y Fernando Bonilla, el periodista Ignacio Ramonet, el politólogo argentino Atilio Borón, la directora de La Jornada Carmen Lira Sade, el director de Casa de las Américas Abel Prieto, la académica británica Helen Yaffe, el profesor de la Universidad Complutense de Madrid Juan Carlos Monedero, la biógrafa de Fidel Castro Katiuska Blanco, entre otras personalidades.
El manifiesto se produce en un momento de máxima tensión. En los últimos meses, el Gobierno de EE.UU. ha intensificado el bloqueo energético, impidiendo el suministro de combustible a la isla, mientras sectores de la administración Trump presionan por una acción militar directa, tal como han denunciado movimientos solidarios en diversos países . La convocatoria se enmarca además en la creciente ola de movilizaciones antifascistas que han tenido lugar en América Latina, Europa y Estados Unidos ante el avance de la ultraderecha y las políticas imperialistas.
Contacto con prensa:
Karla Leyva (Colectivo Nuestra América y Cecomún, Centro de Comunicación Popular y Acción Colectiva): 5618446554
Gabriel Ramos Carrasco (Colectivo Nuestra América): 5534207860.
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No a la agresión militar contra Cuba
Contra el avance del fascismo en América Latina.
Manifiesto internacional
En este año 2026, se acusó a Cuba de ser una amenaza “extraordinaria e inusual” para la seguridad nacional de Estados Unidos, de albergar organizaciones terroristas y de adquirir armas ofensivas, sin presentar ninguna prueba. Incluso se revivió y manipuló un hecho de hace 30 años para fabricar una imputación penal contra el general Raúl Castro Ruz.
Al permanente sabotaje económico que Estados Unidos practica desde hace 67 años, se sumó el bloqueo total de las importaciones de cualquier combustible y la presión para que empresas de terceros países abandonen sus negocios en la isla, de modo que han salido de Cuba aerolíneas, navieras y empresas de gestión hotelera, entre otras. También se ha redoblado la fabricación de mentiras y amenazas mediáticas contra el pueblo y el gobierno cubano. Cuba solo ha recibido un buque de petróleo en seis meses y no puede hacer transacciones financieras.
Por el costo humanitario que representa para la población usar el cerco económico y energético como arma de guerra, las medidas del gobierno de Estados Unidos contra Cuba tienen las características de un genocidio. Aun así, los promotores del odio anticubano, encabezados por Marco Rubio, presionan para que Trump apruebe una agresión militar que traería la muerte indiscriminada de cubanos y cubanas de todas las edades, y la pérdida de vidas estadounidenses. No hemos podido detener el genocidio en Gaza, no queremos otra Gaza en América Latina.
Una agresión contra Cuba consolidaría la impunidad total de los sectores fascistas de Estados Unidos, haría del uso de la fuerza militar un método recurrente en su trato con las demás naciones. Abriría un futuro de constante amenaza para los pueblos.Cuba es la prueba de que la tenacidad puede hacer valer la independencia y la soberanía frente al imperialismo, el ejemplo de que un camino de autodeterminación es capaz de garantizar a nuestros pueblos educación, salud, cultura y deporte como derechos.
Muchas generaciones de cubanos y cubanas han luchado de mil formas por mantener en pie su proyecto, con resultados positivos reconocidos internacionalmente. La amenaza que vive hoy el pueblo cubano quiere destruir ese legado y reducir su futuro a la sumisión y el vasallaje. Aunque el proceso cubano es perfectible en varios aspectos, solo le corresponde a sus habitantes determinar el camino que habrá de seguir en adelante.
Levantamos la voz y hacemos el llamado a los gobiernos del mundo para que se hagan valer las leyes internacionales, que Cuba recupere su derecho de adquirir combustible, y todos los productos que requiere para satisfacer las necesidades de su población, mediante el comercio y la cooperación mundial.
No seremos la generación que permita que el fascismo se imponga sobre el pueblo cubano.Estamos a tiempo de volcar todas nuestras iniciativas en defensa de Cuba, es hora de arropar a ese pueblo hermano, que tanta solidaridad ha dado al mundo, y poner un límite al poder de, como dijo José Martí, “ese norte revuelto y brutal que nos desprecia”.
Todas las firmas pueden consultarse en:

