InicioRevista de prensatemas socialesManifiesto del Día Internacional de los Derechos Humanos, 10 de diciembre de...

Manifiesto del Día Internacional de los Derechos Humanos, 10 de diciembre de 2012: Las políticas frente a la crisis acaban con los Derechos Humanos -- APDHA

Publicado en

APDHA

La crisis capitalista, generada por la avaricia, la codicia y la falta de regulación, ha supuesto el retroceso para los derechos de la mayoría de la sociedad, especialmente los más débiles y aquellos que menos tienen. Si al comienzo de la crisis se hablaba de la refundación del capitalismo, este nuevo capitalismo está siendo aún más perverso y más dañino contra los derechos humanos.

En España, el Partido Popular planteó su llegada al poder con una agenda supuestamente reformista para alcanzar el objetivo de sacar al país de la crisis. Pero no son reformas, son recortes. Y no se trata sólo de una crisis, sino de una estafa: una generalización de recortes que ha afectado a las personas en situaciones más débiles y ha supuesto un debilitamiento de los derechos de la mayoría de la sociedad.

También el anterior Gobierno del PSOE contribuyó decisivamente a esta situación, orquestando, junto con el Partido Popular, una reforma de la Constitución que supuso la derrota definitiva del Estado del Bienestar al imponer el objetivo del pago de la deuda ilegítima, como obligación principal para el Estado por delante del resto de derechos de los ciudadanos y obligaciones de los poderes públicos.

La deuda y sus intereses sirven de excusa a una política mal llamada de austeridad, porque esta austeridad, en realidad, es una auténtica asfixia social. No se trata de purgar los “excesos” que hemos cometido, porque la mayoría de la sociedad no ha vivido por encima de sus posibilidades. Ha sido el sistema financiero, alentado por los gobiernos, quien ha promovido un endeudamiento insostenible y un consumismo desaforado. En todo este panorama no debemos olvidar que estamos hablando de la vida de muchas personas, del empobrecimiento de la clase media y de la generalización de la exclusión. No es que los recortes hayan provocado que sea más difícil llegar a fin de mes. Las consecuencias son aún más graves: los recortes sociales matan. Tienen víctimas reales, de carne y hueso.

El punto de partida, sin duda, debe ser la angustiosa situación económica y laboral. Las cifras de paro resultan absolutamente alarmantes: casi seis millones de parados en España y un porcentaje de paro del 36% en nuestra provincia, marcan una realidad insoportable para muchas familias. El derecho al trabajo, reconocido constitucionalmente, es una auténtica quimera.

La excusa de la crisis ha sido utilizada por los poderes económicos y por los gobiernos para debilitar la posición de los trabajadores en el mercado laboral, recortando sus derechos y reforzando a los empresarios que ahora disponen de más y mejores armas para fomentar la explotación y liberalizar el despido. El trabajo ya no es un salvavidas ante la exclusión. Se detecta un incremento de trabajadores que viven por debajo del umbral de la pobreza. Pero, sin duda, los parados se llevan la peor parte puesto que crece su número y el de los que no reciben prestación alguna. En este marco se explica el aumento de la pobreza infantil, de la actividad de los comedores sociales, de personas sin vivienda,…

Sin embargo, quienes están pagando esta situación son los ciudadanos que contribuyen con sus impuestos al rescate de los bancos mientras que comprueban, día a día, que las entidades bancarias mantienen su dureza frente a quienes no pueden soportar el pago de sus hipotecas. La cifra escalofriante es de más de 200.000 familias desahuciadas desde que comenzó la crisis sin que se presenten soluciones adecuadas.

Parecería lógico que si cada vez son más los que menos tienen, fuera el momento de incrementar el apoyo social y las ayudas sociales. Sin embargo, en este país se ha perdido la lógica de las cosas y, justo en el peor momento, las ayudas sociales sufren en los Presupuestos Generales del Estado un recorte sin precedentes del 40% en los servicios sociales municipales.

Si de cifras hablamos, el recorte sanitario alcanza el 22%. Pero el recorte esconde algo más: el final de la universalidad y la gratuidad de la sanidad en España. El copago y la situación de los extranjeros sin autorización de residencia ejemplifican este final. Pretenden esquilmar la sanidad pública para privatizar y reforzar la sanidad privada, de manera que el derecho a la salud cede ante el negocio y el beneficio. Se oculta una agenda para desprestigiar la sanidad pública y crear un doble sistema sanitario: de pago para quienes pueden afrontarlo, gratuito para los demás, casi a modo de beneficencia. Planteamiento que también está presente en el ámbito educativo. La nefasta política del ministro Wert ha supuesto un recorte de 5.212 millones de euros en educación, situándonos a la cola de la OCDE y la Unión Europea. Un recorte que se plasma en el despido de miles de profesores y en la masificación de las aulas. Y que esconde también un proyecto de modelo educativo clasista, abandonando criterios de igualdad y no discriminación.

La crisis, esta crisis, está sepultando los derechos sociales y generando un panorama que resulta desolador. Pero no es todo, ante el rechazo social, los poderes económicos y políticos plantean un recorte en derechos de expresión, manifestación, reunión,… Y en general se suman a una ola conservadora en lo ideológico que supone un retroceso en los derechos de las mujeres y en las políticas de igualdad. Y que también supone la vuelta al modelo desarrollista sin cortapisas que agrede al medio ambiente y compromete el futuro. O el retroceso a niveles de hace tres décadas en las políticas de cooperación con el Tercer Mundo.

Es por ello que en un día como el 10 de Diciembre, en el que conmemoramos la aprobación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos por la ONU, la sociedad debe plantarse como una exigencia irrenunciable, exigir el cumplimiento de estos derechos y denunciar su aniquilación a manos del capitalismo depredador que, escudado en la crisis, está dibujando un horizonte de desesperanza, miedo y frustración. Que no sea así, depende de todos y todas.

Necesitamos el compromiso y la rebelión cívica de toda la sociedad. Rebelión activa y desobediencia civil ante normas ilegítimas, son compromisos ante los que todos y todas estamos concernidos.

Diciembre de 2012

«»Todas estas políticas antidemocráticas se están llevando a cabo a espaldas de las mayorías de la población. Bajo el falso argumento de que no hay alternativas, intentan conseguir lo que siempre desearon: un estado de excepción permanente para la eliminación del Estado de Bienestar, así como el expolio de los recursos y la mercantilización de la naturaleza”. Las grandes corporaciones y bancos son responsables de la actual crisis global, presionando a favor de medidas más duras contra la población y beneficiándose de todas las “medidas de choque” con excusa de la “crisis” (planes de rescate a la banca, fondos de la UE en infraestructuras, etc.) . Estas medidas tienen particular crudeza en los países del Sur global, pero también en los países enriquecidos. Las corporaciones privatizan los servicios públicos y expolian los recursos, esclavizan la mano de obra y violan a los derechos humanos. Su creciente monopolio económico, poder político y control de la justicia destruye nuestro derecho a una vida digna».

Últimos artículos

Anatomía de un barrio obrero español -- Pedro Luís ANgosto

28 DE JUNIO DE 2023, 19:12 Es un barrio de Alicante, situado tras la estación de...

Sudán, como si la guerra la llevasen encima -- Guadi Calvo

Rebelión Desde el comienzo de la guerra civil sudanesa, en abril de 2023, el mundo...

Escucharse a sí mismo -- J. I. González Faus

Cristianismo y Justicia Recientemente hablé de la posibilidad de sustituir el lenguaje ascético de “negarse...

Noticias similares

Anatomía de un barrio obrero español -- Pedro Luís ANgosto

28 DE JUNIO DE 2023, 19:12 Es un barrio de Alicante, situado tras la estación de...

Sudán, como si la guerra la llevasen encima -- Guadi Calvo

Rebelión Desde el comienzo de la guerra civil sudanesa, en abril de 2023, el mundo...

Escucharse a sí mismo -- J. I. González Faus

Cristianismo y Justicia Recientemente hablé de la posibilidad de sustituir el lenguaje ascético de “negarse...