Cristianismo y Justicia
Tras el ascenso de A. Hitler a la cancillería (enero de 1933) se abrió un proceso de «alineación» de todas las instituciones alemanas —incluidas las eclesiásticas— en torno al partido nazi. El objetivo de tal política no era tanto destruir, en este caso, las iglesias, cuanto someterlas y hacer de ellas instrumentos de propaganda nacionalsocialista. Fue así como se abrió un proceso de «nazificación» no solo de las diferentes iglesias alemanas, sino también de todas las instituciones sociales, políticas y culturales. Ver noticia original en …

