Cristianía
«Fui extranjero y me acogisteis.» (Mt 25,35)
Hay palabras que matan. No porque disparen un arma, sino porque preparan el terreno para que otros la disparen. No levantan fronteras ni agreden directamente a nadie. Pero moldean nuestra manera de mirar hasta conseguir que dejemos de ver personas y empecemos a ver amenazas. Eso está ocurriendo estos días con la llegada de miles de personas pobres a Ceuta. Ver noticia original en …

