El rincón del peregrino
Enséñame a mirarte en la mirada desde abajo, donde ya no hay razones, ni guerras del ego, ni conflictos disfrazados.
Ser valientes cada día,
semillas cada instante,
subversivos en la acción
Madre,
Ya te miro.
¿O no te veo?
Y cuando lo hago,
¿qué veo? Ver noticia original en …

