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1. Traducción traicionera
Hay una afirmación del Galileo en el evangelio de Marcos que, por una mala traducción, resulta intragable y ha generado rechazo en no pocas personas. Está recogida en Mc 4,25 y, con pequeñas variantes, en Mateo y Lucas (Mt 13, 12; Lc 8,18). Aparece repetida también como conclusión en una parábola de fuente común a Mateo y Lucas (Mt 25, 14,30; Lc 19,11-27).
Las traducciones más clásicas y extendidas (cito algunas: Antigua versión de Cipriano Valera cotejada con otras traducciones y revisada con arreglo a los originales hebreo y griego. Edición de 1930. Nácar-Colunga. Edición de 1966. Biblia de Jerusalén. Edición de 1966) traducen esta afirmación de Jesús del siguiente modo:
“Porque al que tenga se le dará, y al que no tenga, aun lo que tiene se le quitará”.
Visto así, a bote pronto, cualquiera podría decir que este texto ha sido escrito para gozo de la banca y del colectivo de los grandes y anónimos magnates, los acaparadores del dinero. Quizás con intención de tranquilizar sus conciencias y las de quienes se han forrado a costa de generar hambre y miseria en incontables multitudes de todas las generaciones. Mejor será que este aserto así traducido no sea leído por los insignificantes y los sin nada.
Llegarían a pensar que, en el fondo, el Galileo estaba de parte de los acaudalados amos de la tierra.
En la traducción de Juan Mateos la cita toma otro cariz:
“…pues al que produce se le dará, pero al que no produce le quitarán hasta lo que había recibido”.
Así traducida, la frase ofrece otro sentido. Y se respira al leerla. Con todo, exige aclaración. El verbo traducido por ‘producir’ reclama echar una mirada a su contexto y determinar su encaje en el discurso al que pertenece dicha frase. Previo a ello, conviene fijarse en dos detalles:
De un lado, la conjunción inicial ‘pues’ avisa del carácter consecutivo de la afirmación. ‘Pues’ advierte al lector del efecto que se produce a raíz de lo indicado con anterioridad.
De otro, el uso del singular (“al que produce”) informa de su dirección. Afecta individualmente a cada uno de sus destinatarios. Sin embargo, al leer el dicho anterior del que este depende observamos que está formulado en plural:
“La medida que llenéis la llenarán para vosotros, y con creces” (v.24b).
2. ¿De qué se trata?
Se trata, por tanto, de una dinámica productiva a realizar por un colectivo. Ahora bien, la responsabilidad de su desarrollo corresponde a cada uno de sus integrantes. Marcos nombra a los destinatarios de estas afirmaciones unos versos más atrás.
Ahí da cuenta también del momento en que el Galileo hizo tal declaración y el motivo que le impulsó a hacerla:
“Cuando se quedó a solas, los que estaban en torno a él le preguntaron con los Doce la razón de usar parábolas.
Él les dijo:
A vosotros se os ha comunicado el secreto del reinado de Dios; ellos, en cambio, los de fuera, todo eso lo van teniendo en parábolas” (Mc 4, 10-11).
La multitud que había escuchado la propuesta a la que el Galileo invitaba a sumarse ha salido ya de la escena. Solo los seguidores han quedado a su lado. No comprenden la razón de exponer a la gente el mensaje con ejemplos. Esa metodología les resulta lenta cara a conseguir sus ambiciosos objetivos. Ellos requieren disponer de la fuerza de las masas para poder llevar a cabo con éxito la rebelión final contra el imperio dominante.
El Galileo les responde que el objetivo está ya conseguido. La violencia es innecesaria. No se requiere conquistar ningún poder. El colectivo de seguidores, aunque humilde como la semilla de las parábolas, constituye ya la sociedad alternativa. Ahora se trata de consolidarla. Ellos están en el ajo de la gran novedad. La conocen por experiencia.
Comprenden lo que “los de fuera” ignoran y no han tenido oportunidad de experimentar. Y les resulta un misterio porque, al no sumarse al Proyecto, lo desconocen por completo, ignoran su potencialidad. De ahí que necesiten recibir el mensaje dosificado a base de ejemplos. De ese modo, entendiendo su eficacia y excelente beneficio para la vida, se les abre la posibilidad de adherirse a él. Resulta necesario esperar la decisión de cada uno de ellos.
Ahora bien, tampoco los seguidores en su conjunto prestan apoyo activo al avance del Proyecto. Siguen al Galileo a medias. Ni siquiera han sabido captar el sentido de la primera parábola expuesta a la multitud ni el compromiso con la idea que transmite:
“Les dijo, además:
¿No habéis entendido esa parábola? Entonces, ¿cómo vais a entender ninguna de las otras?” (v. 13)
3. Se trata de “ser productivos”
Las preguntas que les lanzó Jesús son recriminatorias. No pretenden obtener respuestas. Los seguidores, anclados en el pensamiento y la estrategia reformista, son incapaces de captar la novedad del mensaje. El Galileo utilizará de nuevo la parábola de la siembra y los diferentes terrenos que reciben la semilla para subrayarles la importancia de la productividad y animarlos a comprometerse en esa tarea.
Su último apunte lo deja claro:
“Y esos son los que se han sembrado en la tierra buena: los que siguen escuchando el mensaje, lo van haciendo suyo y van PRODUCIENDO fruto: treinta por uno y sesenta por uno y ciento por uno” (v.20).
El conocimiento y la experiencia de la sociedad alternativa (“el secreto del reinado de Dios”) no se tiene para saber más o para quedarse ensimismado calculando sus valores espirituales. Su finalidad es ser productivo. Así se lo hará ver el Galileo al grupo, ahora con otros dos interrogantes con los que les presenta una realidad de andar por casa absolutamente incontestable:
“¿Acaso se trae la lámpara para meterla debajo del perol o debajo de la cama? ¿No es para ponerla en el candelero?” (v.21).
El candil tenía como única función alumbrar a todos los de la casa, por lo general, entonces, de una sola habitación. Sería absurdo encenderlo para taparlo y eliminar su única capacidad y finalidad: la de dar luz. De igual modo, el reino de Dios no tiene como objetivo permanecer escondido en interioridades individuales.
El Galileo lo ha puesto en marcha con el único fin de ofrecer vida auténtica a quienes habitan en sepulcros. La nueva sociedad está ahí para que se vea. Es su máxima exigencia como alternativa:
“Porque si algo está escondido es solo para que se manifieste, y si algo se ha ocultado es solamente para que salga a la luz” (v. 22).
4. Satanás: El orden injusto que se apodera de todo sin dejar rastro
La renuncia a ser productivo, manifestando con la propia existencia la gran novedad de la sociedad alternativa: el reino de Dios, conduce inexorablemente a la extinción de la capacidad de iluminar. De no dejar rastro se encarga el Adversario (en griego, Satanás: ? ???????): la fuerza ideológica del orden injusto, siempre atento a sellar cualquier vía de escape de su gigantesco poder.
“…aquellos donde se siembra el mensaje, pero, en cuanto lo escuchan, llega Satanás (? ???????; Satanás = El Adversario) y les quita el mensaje sembrado en ellos” (v.15).
El verbo ‘quitar’ (griego: ????; leído ‘airo’) que aparece en este verso es el mismo verbo utilizado en la cita que nos ocupa para indicar que al improductivo se le quita lo que había recibido. El sistema ideológico imperante se encarga de rebañarlo:
“…pero al que no produce le quitarán hasta lo que había recibido” (Mc 4,25).
5. El Proyecto – ? ????? (Leído: El Lógos)
El Proyecto del Galileo es lo que el grupo y cada uno de los seguidores han recibido. Ese Proyecto de sociedad alternativa es lo que hay que hacer producir; lo escondido que hay que descubrir para que dé luz a todo ser humano. Para hablar del Proyecto Marcos usa el término griego ????? (lógos). Este término se repite en este contexto de las parábolas hasta en nueve ocasiones. Articulado: ? ????? (El Lógos), se convirtió a partir de Marcos en un término técnico para expresar el Mensaje o Proyecto del Galileo. El evangelio de Juan lo acogió. Con ese vocablo (lógos) bien traducido se empieza a entender la primera línea de su texto. Habla del Proyecto genuino para la humanidad, el que todo ser humano lleva en su ADN. Un tesoro único y de incalculable valor:
“Desde el principio existía el Proyecto (? ?????; leído el lógos)” (Jn 1,1).

