InicioRevista de prensatemas socialesLa crisis: Reflexiones y conclusiones##Nacho Dueñas, historiador y cantautor, miembro de Comunidades...

La crisis: Reflexiones y conclusiones -- Nacho Dueñas, historiador y cantautor, miembro de Comunidades Cristianas Populares (Cádiz)

Publicado en

-Las causas:
Caído el muro de Berlín se impuso el neoliberalismo impulsado por el Consenso de Washington, surgiendo lo que George Soros denominó “exhuberancia irracional de los mercados”: el hecho de que el 95% de toda transacción económica fuese de índole financiero, y no productivo, es decir: dinero que genera dinero y que a su vez genera dinero, pero que no crea riqueza alguna, creando una gran inestabilidad en la economía mundial cuyos excesos estamos pagando.

En este contexto, a lo largo de los años noventa, se produjo toda una serie de crisis económicas a cual mayor, sobre todo en Suramérica y Asia. El FMI dictó una serie de medidas que resultaron ser veneno en lugar de medicina. De hecho, los dos únicos países que ignoraron las recetas de este organismo, fueron las que antes y mejor salieron de la crisis: China y La India, tal y como explica en su libro El malestar de la globalización Joseph Stiglitz, ex director del BM, ex asesor de Clinton y Nobel de Economía.

Ya en los recientes años, surgieron otros elementos que provocaron el estado actual de las cosas. Así, el gran aumento de los productos alimenticios, por el consumo de las clases medias de las potencias emergentes antes citadas, y por el hecho de que estos bienes pasasen a ser objeto de especulación en la bolsa de Chicago, encareciéndose por tanto su precio. En este contexto, la FAO anunció en 2008, que cerca de unos 100 millones de seres humanos podían morir de hambre por los altos precios. Esta cuestión, que pronto fue olvidada, puede haber costado más del doble de muertos que toda la Segunda Guerra Mundial.

Y, finalmente, la quiebra de Lehman Brothers, ocurrida a partir de créditos alegremente concedidos y no pagados, que creó el efecto dominó que llevó a actual crisis.

-Reflexiones:
-No se puede dejar la economía a merced de la actividad especulativa, causa directa de las crisis. La banca y la actividad financiera deben ser públicas y no privadas. Y como la sanidad y la educación, deben ser un servicio y no un negocio. Es decir, se debe proceder a la nacionalización de la banca.
-El FMI crea y agrava el problema, y no lo soluciona. Se debería seguir el ejemplo de China y La India: no hacerles caso. O aun mejor, los de Ecuador y Venezuela: desvincularse.

-Los 100 millones de muertos: con un poco de humanitarismo se debía haber efectuado el rescate de esta gran cantidad de seres humanos, bajo la fórmula de “crisis humanitaria”, de igual modo que en caso de terremoto nadie habla de “crisis geológica”. Suerte que tienen los capitales, que disfrutan del rescate vedado al doble de personas que costó la Segunda Guerra Mundial.

Las repuestas sistémicas a la crisis:
Paro, quiebras, pánico, pobreza, déficit creado por el monoteísmo del fundamentalismo de mercado. No se quiso escuchar las voces de alarma de lo que se avecinaba, como la de Joaquín Estefanía en su obra Aquí no puede ocurrir.

Ante todo esto, se intervinieron bancos y se nacionalizaron empresas como la General Motors. Eso que a Chávez y a otros se les critica por hacer para salvar seres humanos, sí es aceptado en el norte desarrollado para salvar capitales. Y aun más, se ha hablado de imponer una tasa a los movimientos de capitales para evitar la especulación, vieja demanda de los antiglobalización, que de haber sido escuchada no habría habido crisis.

Y aun más, se produjo el rescate financiero con el dinero de los ciudadanos, mediante la excusa de que así podría fluir el crédito. Pero hoy la ciudadanía no sólo sigue pagando la quiebra de los bancos, sino que estos, ahora que pueden, siguen sin facilitar crédito.

Reflexiones:-Las medidas capitalistas (desregulación, recorte del gasto social, adelgazamiento del Estado, primacía absoluta del mercado…) crearon el problema, pero los mismos gestores han impulsado medidas socialistas (regulación, intervencionismo, nacionalizaciones, iniciativa del sector público). Eso sí, para salvar capitales, y no personas.

-Y, de nuevo la banca: Primero se arruina por su propia codicia, luego exige ser rescatada por el vilipendiado sector público “para que fluya el crédito”, Y ahora que dispone del dinero con que los ciudadanos le han rescatado, se niega a conceder a los ciudadanos los créditos que estos necesitan. Defender a estas alturas la conveniencia de una banca privada equivaldría a defender al Partido Nazi como garante de la seguridad de la raza aria.

La crisis en España:
Hasta que el FMI y la Unión Europea no se impusieron, el gobierno evitó que la ciudadanía pagara el precio. Así, se aumentó la prestación a los parados y se crearon varias decenas de miles de puestos de trabajo mediante la línea de fondos para los ayuntamientos, a la vez que rescataba a la banca para evitar un posible colapso. Es falso, pues, que el gobierno no hiciese nada. Al menos así fue hasta la claudicación ante el FMI y la Unión Europea, que impusieron que la crisis la pagase la ciudadanía con el recorte de sueldos y de las pensiones.

Por último, hay que criticar la indolencia y el infantilismo de buena parte de la ciudadanía española: la que vivió la borrachera consumista sin hacer caso de lo que se avecinaba es la que ahora exige ser rescatada pasivamente. Y la que se indigna con razón por el derroche de la clase política pero no dice nada de que Belén Esteban cobre más que todo el gabinete Zapatero. Nuestro consumismo acrítico aun ahora lo permite. Con todo el dinero que esta señora va a ganar se podría crear una gran cantidad de puestos de trabajo. Y la culpa de esto la tiene la ciudadanía, no el gobierno. Y quien no asume responsabilidades, no tiene autoridad para exigir derechos.

-Sugerencias para que España salga de la crisis:
-La nacionalización de la banca, para que esta, como la enseñanza y la sanidad, sea un servicio público. Medida imprescindible para evitar el bloqueo del crédito y el colapso del sector financiero.
-El aumento drástico del I+D+D para posibilitar un nuevo modelo productivo, ya que el turismo no es la panacea, y la industria y el sector inmobiliario no dan más de sí.
-Tasa impositiva efectiva para las grandes rentas y propiedades. Se calcula que hasta el 30% de lo que se puede cobrar es defraudado o no exigido. Con este capital se sufragaría el déficit del Estado y el aumento del I+D+D.

-La derogación de las medidas de ajustes (recortes de sueldos y pensiones), medidas catastróficas, según afirma el economista Viçens Navarro. Por otra parte, aumentar los sueldos de la gente supone la reactivación de la economía mediante la demanda, tal como la práctica keynesiana ha demostrado.
-La productividad del campo: Con esto se perderían los fondos europeos, pero se compensaría con creces mediante la riqueza generada, así como por el efecto de crear una gran cantidad de puestos de trabajo, de modo que el campo volvería a ser un sector productivo.

Últimos artículos

ANTE EL DÍA DE LAS FUERZAS ARMADAS EN ASTURIAS

Reflexión de organizaciones cristianas El “Día de las Fuerzas Armadas” se desarrolla esta semana en...

Esperando la primera manifestación mundial pro-palestina

Las manifestaciones pro-palestinas que van surgiendo a lo largo del mundo son como esas...

He participado por Internet los días 17,18 y 19 de Mayo en el VIII Encuentro estatal de Redes Cristianas -- Juan Cejudo, miembro de...

El Blog de Juan Cejudo Aunque ya he publicado en este blog el Manifiesto, después...

Noticias similares

ANTE EL DÍA DE LAS FUERZAS ARMADAS EN ASTURIAS

Reflexión de organizaciones cristianas El “Día de las Fuerzas Armadas” se desarrolla esta semana en...

Esperando la primera manifestación mundial pro-palestina

Las manifestaciones pro-palestinas que van surgiendo a lo largo del mundo son como esas...

He participado por Internet los días 17,18 y 19 de Mayo en el VIII Encuentro estatal de Redes Cristianas -- Juan Cejudo, miembro de...

El Blog de Juan Cejudo Aunque ya he publicado en este blog el Manifiesto, después...