InicioRevista de prensatemas socialesJuan José Tamayo: «Por fin esta sociedad adormecida ya está despertando, y...

Juan José Tamayo: «Por fin esta sociedad adormecida ya está despertando, y de forma crítica» -- Antonio Arco

Publicado en

Enviado a la página web de Redes Cristianas

Publicado en el Periódico La Verdad
El profesor y ensayista Juan José Tamayo hablará, en Cieza y en Murcia, de ‘El papel de los intelectuales y de los movimientos sociales en tiempos de crisis’
Cuando ayer amaneció, los primeros rayos de sol pillaron ya trabajando a Juan José Tamayo (Amusco, Palencia, 1946), director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones de la Universidad Carlos III. Mañana, en Cieza, y el viernes, en Murcia, hablará de ‘El papel de los intelectuales y de los movimientos sociales en tiempos de crisis’. Mantiene una calma apasionada y crítica en la que se maneja –infatigable–, siempre alerta.

–¿Qué opina de la abdicación del Rey?
–Es un paso muy importante en la vida política española.El paso siguiente sería convocar un referéndum para que el pueblo español, que es donde reside la voluntad popular, decidiera qué modelo de Estado quiere: si el actual, que es una monarquía parlamentaria;
o, por el contrario, una república. Yo apuesto por una estructura republicana del Estado español.

–¿Goza Don Juan Carlos de su simpatía?

–Soy una persona respetuosa con todos aquellos que han jugado un papel muy importante a lo largo de la Transición política en España; y, por tanto, creo que hay reconocer las aportaciones que ha llevado a cabo.

–¿Qué ha sido lo que más le ha sorprendido y lo que más ilusión le ha generado tras el 25-M?

–Lo que másmeha sorprendido gratamente y lo que genera en mí más esperanzas, de cara al futuro, es el avance que han experimentado los
partidos políticos de la izquierda en España, que han roto con una inercia de tantos años y están haciendo posible creer en esa idea de que otra forma de gobernar es posible; y de que otra política, otra economía, otra organización y otra democracia son posibles.Meha sorprendidomuygratamente que hayan tenido este ascenso y este reconocimiento popular todos aquellos partidos que quieren
regenerar la democracia por vía de la participación ciudadana, una democracia que se construye desde abajo a través de organizaciones populares, demovimientos sociales, de colectivos que buscan un cambio, una alternativa.

–¿Qué cree que se ha puesto claramente de manifiesto?

–Que estos partidos que han surgido muy vinculados a los movimientos sociales, a las ‘mareas’, a todos estos movimientos alternativos, alterglobalizadores, lo que han hecho ha sido remover ese pozo de agua contenida que tiene síntomas de putrefacción;
hablamos, por ejemplo, de un nivel de corrupción que llega casi a ahogar a la propia sociedad.

–¿Por qué nadie se lo esperaba?

–Yo, que he participadomuyactivamente, desde el 15-M, en todos estosmovimientos y organizaciones que defienden la democracia participativa –y no solo en el ámbito político, sino también en el terreno cultural, en el espacio económico, en la vida laboral y familiar…–, he sentido una enorme satisfacción porque la ciudadanía, que creíamos que no iba a ser sensible a estos nuevos movimientos –ya que elecciones anteriores, pegadas a estasmovilizaciones, parece que no dieron resultado–, por fin lo ha sido.Al final han tenido su efecto, un efecto quemeparece que va a ser un gran revulsivo para los cambios que esta sociedad necesita.

–¿Ha despertado, o estamos ante un espejismo más, esa sociedad adormecida a la que usted se ha referido con pesar en ocasiones?

–No, no, no es un espejismo. Estamos en unmomento muy esperanzador.
¿Por qué? Porque se está produciendo una alianza, como antes no se había producido, entre los intelectuales y los movimientos sociales.
No es verdad que hayan desaparecido los intelectuales en nuestra sociedad, lo que pasa es que son desacreditados, despreciados y atacados severísimamente por el poder.
Antes, la voz del intelectual era más reconocida y más respetada, porque su sentido crítico llamaba la atención sobre aquellas carencias y comportamientos de la vida política que eran contrarias a los valores éticos y humanos.
Corrupción
Hoy, sin embargo, el poder no solo no los escucha, sino que los desacredita.
Pero, almismo tiempo, ha ocurrido algomuy interesante. Lo más importante que está sucediendo ahora es la alianza de estos sectores intelectuales –del mundo de la cultura, del pensamiento, del arte, de la creación literaria, del periodismo…– con losmovimientos sociales emergentes, algo que está generando unos resultados mucho más positivos en la sociedad de los que pudiera producir el intelectual instalado en una situación de élite.

Ha llegado el momento en el que la alianza entre intelectuales ymovimientos sociales se ha convertido no solo en la conciencia crítica frente a todos los poderes –porque no se salva absolutamente ninguno–, sino que está llegando también a la sociedad.
Y por fin esta sociedad adormecida, que durante tantos años no ha reaccionado ante fenómenos tan preocupantes como la corrupción,
ya está despertando.Ylo está haciendo con conciencia crítica. Estamos en un momento extraordinario y muy esperanzador, aunque no hay
que echar las campanas al vuelo.

–¿Qué propone?

–La actitud que debemos mantener ahora todas las personas que estamos trabajando por un cambio en los diferentes ámbitos de la sociedad tiene que ser de esperanza, pero de una esperanza activa, militante, que no renuncia a seguir trabajando para conseguir
esos cambios tan necesarios.

–El PP sigue siendo el partido más votado, ¿entiende que así sea
?

–No lo comprendo. Lo acepto porque no queda más remedio, pero me resulta difícil entenderlo. Pero el hecho de que haya sido el partido más votado no debe hacernos olvidar que, de los dos grandes partidos, es el segundo que más votos ha perdido y que más ha bajado en número de diputados.
Creo que se ha dado un paso muy importante para que haya una regeneración en la vida política, y para que surjan otros actores y otros
protagonistas que no estén tan viciados y tan vinculados amodos más tradicionales de ejercer la política.

Creo que el hecho de que haya sido el que más diputados ha conseguido no es un triunfo, sino que más bien, a la vista de los porcentajes y del descenso de votos que ha sufrido, pues es un fracaso y una derrota en toda regla de sus políticas.Haperdido ocho
diputados de veinticuatro, una prueba clara de que el rumbo que está siguiendo su política, sobre todo en el terreno de recortes –y no solo ya en sanidad, en educación y en servicios sociales, sino sobre todo y principalmente en los derechoshumanos– ha
sido deslegitimado por buena parte de la ciudadanía. No creo que el PP pueda llevar adelante cambios dirigidos a la superación de la desigualdad.

En estos últimos años, España se ha convertido en el país de Europa, sin contar a Rumanía, donde más ha crecido la desigualdad.

–¿Qué deben hacer hoy los intelectuales?

–La función del intelectual es elaborar narrativas de la Historia, de la realidad, alternativas a esa visión que falsea la realidad y que la construye ideológicamente en beneficio del poder.
Habría comotres niveles: primero, el discurso del intelectual es alternativo a la narrativa oficial; segundo, el eco de ese discurso en las movilizaciones populares de losmovimientos sociales; y tercero, la incorporación de ese discurso, de esas protestas y de esas propuestas alternativas a través de una nueva política; una política que no pueden llevar a cabo los dos grandes partidos, sino
que la pueden desarrollar los otros partidos que están surgiendo con mayor sensibilidad hacia las preocupaciones populares.

Últimos artículos

Fronteras mentales -- Deme Orte

Enviado a la página web de Redes Cristianas La Tierra no tiene fronteras. Las fronteras son...

Yo vengo a ofrecer mi corazón -- Charo Mármol

Alandar Llevo unos días, unos cuantos ya, pensando qué escribir en esta columna: todo lo...

Genocidio en Ruanda: «La religión ha sido un motor de resiliencia para muchos» -- Céline Hoyeau

BAF Fuente: es.lacroix.com Delphine Umwigeme, ruandesa de 55 años afincada en Francia desde...

Noticias similares

Fronteras mentales -- Deme Orte

Enviado a la página web de Redes Cristianas La Tierra no tiene fronteras. Las fronteras son...

Yo vengo a ofrecer mi corazón -- Charo Mármol

Alandar Llevo unos días, unos cuantos ya, pensando qué escribir en esta columna: todo lo...

Genocidio en Ruanda: «La religión ha sido un motor de resiliencia para muchos» -- Céline Hoyeau

BAF Fuente: es.lacroix.com Delphine Umwigeme, ruandesa de 55 años afincada en Francia desde...