diosenlafrontera
Mezclar el Evangelio con el lenguaje de trinchera produce un extraño milagro teológico: la caridad pasa a requerir pasaporte y la compasión, control migratorio.
“No es un flujo migratorio sin más… sino una calculada acechanza… una auténtica avalancha que nos ha invadido”. Así comienza el artículo de Jesús Sanz, arzobispo de Oviedo. Y con ese arranque, más propio de un análisis de seguridad que de una reflexión cristiana, el lector ya sabe a qué atenerse: el problema no será la falta de palabras, sino el exceso de marco ideológico. Ver noticia original en …

