Elecciones andaluzas: ¿Qué izquierda tiene salida? -- Ricardo Gayol García, abogado

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Enviado a la página web de Redes Cristianas

El nuevo triunfo de la derecha, por cuarta vez consecutiva en unas autonómicas, supone un reto enorme para la izquierda gobernante, pero también para el conjunto de las izquierdas del Estado, si se quiere lograr un giro indispensable cara a las futuras elecciones generales, que están a algo más de un año vistas.

De un lado, la amplia mayoría obtenida por el PP, pero sin alcanzar la absoluta, en situaciones de normalidad democrática madura, podría suscitar el debate de si permitir con una abstención técnica la investidura de Bonilla, para evitar la influencia dañina de Vox en la próxima legislatura. Pero esta hipótesis no tiene hoy viabilidad dada la polarización política que el propio PP retroalimenta como nadie. Aunque para Juanma Moreno sería una oportunidad de oro para hacer valer su modelo de derecha civilizada frente a Ayuso, e incluso a Feijóo, en un futuro no tan lejano.

También el PSOE podría salir beneficiado de esa fórmula si su abstención técnica comportara la firma de un documento básico de consenso constitucional, que ofreciera determinadas garantías sociales durante el nuevo mandato.

Pero no, por ahora esos instrumentos de acercamiento no tienen cabida y las izquierdas solo pueden ganarse por sí mismas la posibilidad de incidir en la gobernabilidad. Ahora bien, está claro que son las izquierdas más radicales y pegadas al terreno las que tiran del carro progresista, el papel de Adelante Andalucía ha demostrado de lleno esa tendencia bastante lógica, pues no están expuestas al desgaste de la gobernanza y pueden mantener con mayor nitidez los elementos utópicos de una izquierda transformadora e identificada con la realidad nacional o regional de cada territorio.

Sin embargo hay una cosa clara: son necesarios todos los mimbres para formar el cesto de un nuevo gobierno de progreso. La fuerza de las derechas es evidente y, como bien sostiene Gabriel Rufián, hay que evitar toda pérdida de voto de la izquierda en general.

El PSOE tiene que hacer su función de arrastrar voto de centro y de la izquierda moderada, es un conglomerado bastante potente en nuestro país, sin el cual no podría gestarse un gobierno progresista. Sabemos que esta opción encierra para el resto de la izquierda contradicciones importantes, pero no estamos en tiempos de maximalismos y mientras los socialistas sigan mirando a la izquierda con un compromiso real, no se puede eludir esa posibilidad de gobernar en circunstancias tan delicadas.

La izquierda federal y unitaria debe jugar su papel de contrapeso político y de enganche con las izquierdas periféricas, ambas variantes son indispensables también para sostener una mayoría parlamentaria suficiente para la gobernabilidad.

Pero ahora resulta fundamental integrar en un programa común de la izquierda a esas izquierdas periféricas o vinculadas a un solo territorio para que contribuyan a frenar a la extrema derecha movilizada y sobre todo, a pactar un proyecto de legislatura que sea útil para las clases populares y doble el brazo a la desigualdad social acuciante.

Creo que con ERC, BNG, y Bildu se puede contar a pies juntillas, también es esperable que Más Madrid, Los Comunes, Compromis y Mes, se apunten sin mayor problema, lógicamente IU, Movimiento Sumar y Podemos, serán la corriente más federalizante de la apuesta, pero aún nos faltarían la Chunta, Adelante Andalucía e incluso la CUP que tendrían que apoyar al menos como mal menor la propuesta para impedir la prioridad nacional cerril y el rechazo a la inmigración cruel y contrario a la convivencia y a la lógica social en nuestro entorno continental.