El rincón del peregrino
Despierta, hermano mío, despierta.
El Cansancio del Hacer
Me da miedo el silencio de una agenda vacía
La Sordera del Ruido
Señor, despierto cada día sin merecerlo,
y Tú, con esa tu santa obstinación,
sigues sin sacudirme, esperando,
tal vez porque sabes que el ruido del mundo
es, a veces, una sordera que me autoimpongo. Ver noticia original en …

