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Despidos injustificados -- Ex Funcionarios Colegio Seminario Padre Alberto Hurtado

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Mucho se dice vox poluli del colegio, todos tienen una opinión, pero solo quienes trabajamos dentro sabemos lo difícil que es mantener la esencia de un colegio y no de una empresa.

La siguiente carta tiene la finalidad de aclarar ciertos puntos, y sobre todo mostrar una verdad que los medios de comunicación chillanejos no lo han querido hacer publica, ya sea por ineficiencia o conflictos de intereses.

“Tú no tendrías poder sobre mí, si mi Padre no te lo hubiese dado.”

Al leer la carta al director del diario La Discusión de Chillán, del día domingo 25 de diciembre, la cual inicia con: “Un incómodo silencio recorre los pasillos del Colegio Padre Alberto Hurtado”,relacionado con las desvinculaciones del Rector, directivos y otros docentes y funcionarios, realizadas en vísperas de Navidad, brotan muchos pensamientos basados en algunos hechos que de un tiempo a esta parte nos golpean los finales de año en nuestro querido Chillán y especialmente a la educación católica de colegios diocesanos. Sacude la frase del incómodo silencio. ¿Por qué se produce?

¿Por qué se silencia? Cuando las situaciones son bien llevadas,cuando existe un convencimiento en tomar decisiones y determinaciones, que normalmente se dan al término de cada año cuando existen consensos, fundados en sólidas razones de lo bueno y necesario de ellos. Los silencios no son incómodos ni vergonzosos, sino esperanzados y traen consigo oportunidades de nuevos y mejores procedimientos, y la comunidad los asume minimizando los problemas y el daño a la honra de las personas y familias involucradas en las desvinculaciones.

La historia de la educación diocesana reciente, ha llevado a que la comunidad chillaneja haya tenido que presenciar algunos episodios a los cuales no estábamos acostumbrados, desde la llegada de la nueva autoridad eclesial.

A fines del periodo de Monseñor Alberto Jara Franzoy, dicho Obispo realizó visitas pastorales a comunidades educativas, fruto de las cuales, dio un nuevo impulso a la educación católica de la ciudad, creando el Colegio Técnico Profesional Padre Alberto Hurtado, bajo el alero del ColegioSeminario, bastión de una larga tradición de una educación integral de nuestros jóvenes de Chillán. También impulsó la fundación del Colegio Teresa de los Andes de la ciudad de Bulnes,acompañando otros proyectos educativos de la Diócesis.

Siempre delegó absoluta autonomía en la gestión de estas Instituciones educativas que el lideraba, valorando y respetando profundamente el aporte de tantos laicos Profesionales de la Educación y comprometidos, los cuales con su cuota de sacrificio, pero profunda convicción por el amor a la iglesia, lo acompañaban en su tarea.

Hoy, los colegios creados por el Obispo Alberto, son Instituciones sólidas, han crecido y se han fortalecido. Los dos colegios mencionados y creados en su periodo, iniciaron sus servicios sin fines de lucro, su crecimiento debía estar basado en aportes diocesanos y subvención del Estado, con el objetivo de entregar educación de calidad a niños y jóvenes que no podían acceder a ella por su situación socio económica.

Lo significativo, era la tarea evangelizadora, actuando la Iglesia como sostenedora de estas Instituciones diocesanas. Sin embargo, hoy los colegios diocesanos deben obligatoriamente pagar un arriendo a la Diócesis de Chillán, la cual es sostenida por este aporte.

Sin hacer alusión a temas políticos o contingentes en la historia de la humanidad, cuando el silencio incomoda, es por algo que “simplemente” se llama temor, cuando no se puede expresar con libertad de ideas y argumentos, cuando se siente que lo abrumador de las máquinas de poder que aún existen, dañan a familias y personas inocentes que no tienen cómo defenderse, (son los

más débiles), algunos otros líderes que tenemos, se refugian en sus convicciones políticas, otros en intereses personales, otros obrando por el mejor bienestar de las comunidades.

El poder de la Iglesia no es otro que la fe, la Iglesia somos el pueblo de Dios y no algunos de sus representantes que refugiados en el poder jerárquico y la obediencia, y olvidando su función de servidores, hacen abuso y expanden sus malas intenciones, incluso hasta sus propios hermanos Sacerdotes.

El silencio incómodo se arrastra no sólo por los pasillos del centenario colegio, sino que ha trascendido el desprestigio que la autoridad eclesial de nuestra provincia ha provocado para tantas familias chillanejas.

Lo que se expone en estas líneas es la verdad de muchas familias y personas, los cuales por diferentes razones han tenido que participar en estos proyectos eclesiales. Por nombrar algunos, sacerdotes octogenarios de nuestra curia con los que no se ha tenido piedad ni delicadeza fraterna, profesionales despedidos los viernes para que lloren el fin de semana y el lunes ya se haya diluido el pesar.

Al volver sobre la base de la claridad de ideas que se debe tener cuando se toman decisiones, en torno al liderazgo o a la buena gestión, parece básico reflexionar que cada vez que se ha tomado una determinación, se haga con escándalo, con declaraciones en el Diario local y avasallando a tantas personas que tenían un prestigio, con aciertos y desaciertos, pero con el mayor esfuerzo y entrega plena a su trabajo. ¿Que es lo que se le pide a un humilde mortal y a un Obispo, (o Monseñor) en materia de valores, virtudes, serenidad y caridad cristiana?, como mínimo lo mismo.

La máxima autoridad eclesial de nuestra Diócesis se ha desempeñado en cargos en materia de educación muy relevantes, Rector por casi una década de un prestigioso colegio de su Congregación en Santiago, presidente de la FIDE, Federación de Colegios Particulares, algunos cargos relacionados con la educación en la Conferencia Episcopal, como otros a nivel Latino Americano y mundial.

Desde su arribo a nuestra ciudad, hemos vivenciado algunos “escándalos” en la educación católica, repasando algunos:

* A su llegada, se empoderó de la gestión del Colegio Seminario de Chillán, despidiendo a su Rector, quien no llevaba tres años en el cargo, igualmente con la casi totalidad del equipo directivo, y muchos funcionarios (en total 24), con la idea de refundar un nuevo colegio. Podría exponerse como una desvinculación masiva y casi brutal, puesto que se denostaron a estos funcionarios, impidiéndoles sacar sus cosas de sus oficinas en solitario, tratados casi como delincuentes. Varios podrán recordar y los afectados aún mantendrán el recuerdo de estos amargos días.

* Colegio San Vicente, se despide a la Directora recién asumida, con una intachable trayectoria en el Colegio, con mucho dolor para la comunidad y la afectada.

* El Colegio de la Purísima de Chillán, podemos repasar los escritos de las Hermanas defendiendo su colegio en el periódico local, como también toda la comunidad de esta Institución.

* EL Colegio Lorenzo Mondanelli de Coihueco, cuyo párroco junto a su comunidad, defendieron la obra que ladrillo a ladrillo se construyó, liderado por el ahínco de su sacerdote.

* Colegio San Agustín de Quirihue, cuyo Rector es desvinculado en enero del presente año, nuevamente la prensa local hizo presa de esta noticia.

* Colegio San José, cuya comunidad ha vivido un futuro incierto, ya que se alzaron voces de cierre, arguyendo que “el colegio no es rentable”, ¿a quienes atiende el Colegio San José? ¿Qué pasó con su Director, y uno de los creadores de dicho establecimiento? Hoy vive su enfermedad atendido en un hogar, por la caridad de unas religiosas.

Y una vez más, hoy es nuestro querido Colegio Seminario. La autoridad eclesial, quien ha acompañado en todas estas decisiones, insertando como Rector a un joven y brillante sacerdote, pero ajeno a la Educación (año 2007), a cargo de los destinos del Colegio. ¿Qué sucedió con él luego de los tres años de su período? ¿Por qué renunció? ¿Por qué abandonó la Diócesis?

En marzo de 2010 fue nuevamente un sacerdote quien tuvo que retomar las riendas del colegio y la semana pasada, luego de un año de gestión práctica, pues el primer año fue de licencia por un cáncer, en presencia de él y de toda la comunidad, un vocero de la Fundación Educacional comunica su término de contrato, aludiendo a su falta de competencias. Incomprensible, dada su gran entrega y obediencia como sacerdote, quien asumió con inmenso compromiso esta misión que la autoridad le encomendó.

Cada colegio diocesano tiene una Fundación Educacional, personas de la confianza del Obispo, gente prestigiosa llegada de Santiago y también locales. Sin embargo nuestra autoridad eclesial aseveró públicamente en una entrevista al diario local y a raíz de un mail anónimo que aludía a esta situación, que “todos los miembros de las Fundaciones son de nuestra provincia”. Parece increíble que las personas nombradas en este mail, hoy participen en las Fundaciones educacionales y acompañando a Monseñor en las materias financieras y educacionales de los colegios de nuestra Diócesis.

Volviendo al artículo publicado el sábado 24 de diciembre, nos preguntamos: ¿Quién es el responsable de obtener resultados en un colegio centenario con más de 2000 alumnos, cuyo Proyecto Educativo explicita la “Formación integral de los estudiantes, apoyando a cada alumno para que rinda al máximo de sus capacidades, respetando sus estilos y ritmos de aprendizaje en forma individual, considerando la diversidad como parte de la riqueza humana, que debemos acoger y atender como seres perfectibles, únicos e individuales”?

Sin embargo un director de la Fundación sostenedora informa al periódico local “nuestra misión es dar un impulso al colegio. Hemos visto como ha perdido el nivel que tenía” “hemos doblado nuestra matricula lo que nos ha llevado a perder, en cierto grado, la calidad académica y por ende la de nuestros alumnos”. ¿Habrán hecho una estadística de los puntajes obtenidos los últimos años? ¿Sabrán cómo se trabaja día a día para apoyar a tantos alumnos que tienen Necesidades Educativas Especiales?

El logro de los resultados, obedecee a procesos, a continuación presentamos la evidencia de los últimos años:

PSU 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010

Lenguaje 587,4 581,2 597,0 588 580 608 588

Matemática 600,9 606,7 623,0 613 606 636 626

Promedio 594,1 593,9 610,0 601 593 620 607

SIMCE 4º Básicos 2005 2006 2007 2008 2009 2010

LENGUAJE 291 293 296 301 310 295

MATEMÁTICA 285 290 294 291 306 277

COMPRENSIÓN 301 296 283 295 303 287

SIMCE 8º Básicos 2000 2004 2007 2009

LENGUAJE 308 303 305 294

MATEMÁTICA 307 305 318 323

COMPRENSIÓN N 305 310 314 311

COMPRENSIÓN S 297 292 305 301

SIMCE II Medios 2002 2003 2006 2008 2010

P. LENGUAJE 280 298 303 305 307

P. MATEMATICA 314 311 321 322 320

Para cualquier persona que maneje los conceptos básicos de gestión educacional, la decisión de aumentar matrícula no está aparejada con los resultados, (situación que ocurrió ya hace 10 años), dejando de manifiesto la experticia educacional de quienes están tomando y anunciando decisiones. Tal vez el ejemplo de un prestigioso Instituto de Santiago que tiene más de 4000 alumnos y saca los mejores resultados del país se quiere emular, claro está, que dicho Instituto recluta a los mejores alumnos de la capital.

El nombre del colegio Padre Hurtado, cuyo referente es San Alberto, ¿Tendrá que dejar de atender a tantos niños que no lograrán su condición de excelencia por sus dificultades académicas y de salud? ¿Tendrán que ser apartados del establecimiento todos los alumnos con Necesidades educativas especiales, los cuales se acogían con una óptima atención explicitada en el Proyecto Educativo? ¿Qué sucederá con el prestigioso equipo de educación inclusiva, si han desvinculado a tres de sus especialistas? ¿La misión de un colegio católico abierto a la diversidad que trabaja por lograr la excelencia y la integralidad de los alumnos, es sólo obtener buenos resultados medidos en pruebas estandarizadas? ¿Deberán los alumnos con alguna dificultad buscar matrícula en otros Establecimientos? ¿Dónde quedó la opción preferencial de la Iglesia por los pobres (¿sólo los que pueden pagar?) y por los jóvenes (¿sólo los mejores dotados?)

Nos preguntamos hoy: ¿Donde están las familias las cuales optaron por el Proyecto Educativo del centenario colegio, por ser ésta una educación que va más allá de los resultados de las pruebas estandarizadas? ¿Por qué nos enfrentamos a una comunidad tan pasiva en el Colegio Seminario?

Y en lo que se refiere a los integrantes de las Fundaciones, éstas contratan o desvinculan funcionarios sin tener claridad y conocimiento cabal de la Institución que lideran como entidad sostenedora, sesionando una vez al mes, sin estar empapados del quehacer y esfuerzo diario de quienes laboran en la intimidad de la Institución educativa, sin siquiera haberlos entrevistado en momento alguno, o establecido con claridad directrices orientadoras, elevándose como juez y parte de un proceso que jamás escuchó la voz de los acusados. Estas personas que trabajan sin fines de lucro, sin embargo, algunos tienen beneficios cómo viajes en avión, hotel, comida, celulares, ya que su servicio y entrega así lo amerita.

¿Se trabajó coordinadamente con el Rector y equipo directivo en estas sesiones? ¿Se entregaron directrices claras, acompañamiento y orientaciones para lograr una educación de mejor calidad?

Todas estas decisiones se basaron “supuestamente” en una evaluación realizada intempestivamente, sin conocimiento del Rector, al equipo Directivo. Durante el mes de septiembre, la Fundación irrumpe en el colegio 30 minutos antes de la aplicar un instrumento, sin claridad de cómo llevar adelante el proceso, reuniendo a todo el personal, el cual debe evaluar a los directivos, sin previo aviso, para no “contaminar los resultados”. En noviembre se realizan las devoluciones (sólo a algunos), y a los directivos desvinculados se les argumenta que fueron mal evaluados. Sin embargo no hay devolución alguna, no se muestran resultados ni siquiera una conversación donde por lo menos el “vocero” de la Fundación argumente los motivos de los despidos.

Frente a todo este doloroso escenario, no hay consecuencia alguna con los motivos de las desvinculaciones, ¿Mal evaluados? ¿Dónde están los resultados de esta evaluación? ¿”Discretos” resultados académicos en los últimos años? ¿Falta de liderazgo y mala gestión? ¿Sabrán siquiera los integrantes de la Fundación que el Colegio Seminario certificó por los años 2010 – 2013 a una gestión de calidad con la Fundación Chile, logrando uno de los puntajes nacionales más altos del país? ¿Sabrán ellos que siempre se ha obtenido la excelencia académica otorgada por el Gobierno, y los últimos 4 años con un 100%? ¿Sabrán los honorables miembros de la Fundación que el año 2009 se reconoció al Colegio Seminario en la Dirección Provincial, por los destacados resultados del SIMCE 2008? ¿Hoy traen a un equipo con la experticia suficiente, que ni siquiera tiene un plan de trabajo para el año 2012?

¿Será que los destinos de esta Institución tendrán que estar en manos de expertos de la educación que tendrán que improvisar los primeros años para empoderarse del Proyecto Educativo? ¿O será que lo reformularán unilateralmente para obtener sólo resultados académicos? ¿Habrá una nueva modernización del colegio? Tantas interrogantes que hoy no tienen respuesta, que parecen obligar a un “incómodo silencio”.

Lamentablemente se han dejado a algunos integrantes de la prestigiosa Institución, evidenciada a simple vista, como muy irresponsables y carentes de competencias para el trabajo realizado, a pesar que todos tienen postgrados y Magister en el área de la educación, con una trayectoria profesional intachable. También se dejó de manifiesto que los directivos desvinculados son los responsables de los deficientes resultados del SIMCE 2010 (4º básico). ¿Tendrá algo que ver con estos resultados el Director del Ciclo Medio, quien ni siquiera tuvo a cargo estos alumnos, quien además siempre obtuvo una evaluación positiva de sus directivos superiores, pares y docentes?

¿Por qué se personalizan sólo en algunos directivos la responsabilidad de este descenso en los resultados de las pruebas estandarizadas, cuando hay un equipo completo trabajando en forma incansable? ¿Debemos pensar que los funcionarios que se atreven a alzar la voz son un estorbo para las autoridades del Colegio? ¿Será este el motivo del “incómodo silencio”?

Pareciera que un grupo de personas que desconocen el entorno y realidad del Colegio, son quienes se hacen cargo de esta Institución, sin tener idea de plantar ni de regar el cultivo más básico, siendo evidente, ya que todos ellos tienen sus propias ocupaciones, este tiempo entregado es un servicio a la Iglesia y por amor a ella. Muy loable labor, que la historia se encargará de juzgar.

Los conocimientos más básicos en gestión y administración dicen que la calidad tiene directa relación con el costo, cada dueña de casa maneja este concepto elemental, al momento de comprar para suplir las necesidades de un hogar. Cuando se gastan los recursos priorizando áreas que no tienen que ver con lo pedagógico ni académico, parece ilógico que se culpe a funcionarios que no cuentan con los recursos necesarios para gestionar.

A raíz de la toma del colegio por los estudiantes, producto del histórico movimiento estudiantil nacional, uno de los puntos más discutidos ha sido el financiamiento compartido. Parece muy extraño que en la Diócesis de Chillán, todos los colegios católicos que pertenecen a ésta, le entregan aportes considerables mensualmente, bajo el concepto de “arriendo”.

Explicando un poco el financiamiento del colegio: por una parte se impetra subvención del Estado por cada alumno (aproximadamente $40.000), y también son los Padres quienes aportan con una mensualidad en bien de una educación de calidad para sus hijos. El colegio Seminario cobra el máximo de dicho financiamiento, aproximadamente $80.000 por cada alumno. Total de dinero por cada estudiante, $120.000 aprox.

En reiteradas oportunidades, se solicitan dineros a la Administración del Colegio, para mejorar infraestructura, adquirir nuevas Tecnologías, recursos y servicios dentro de la Institución, donde muchas veces se argumenta que no hay “flujo”, y han sido Padres y Apoderados de algunos cursos, quienes incluso han tenido que incurrir en gastos para poder disponer de un Data para la sala de clases de sus hijos.

¿Por qué los alumnos del Colegio Seminario se manifestaron con impetuosidad mostrando un cartel que pedía al Señor Obispo que dejara de lucrar? ¿Es justo que 35 millones mensuales se destinen para la Diócesis en desmedro de la calidad de los estudiantes hurtadianos? ¿Es justo que esos millones no paguen impuestos, porque son “excedentes legítimos del servicio a la Educación?

“Y entrando en el templo, comenzó a echar fuera a todos los que vendían y compraban en Él. Diciéndoles: Escrito está: Mi casa, casa de oración es; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones”. Lc 19:45/46

Parece bastante inapropiado de todas formas, entregar mensualmente a la Diócesis, los dineros de la subvención estatal como también los del financiamiento compartido que pagan los padres con talonarios de cuentas a una Empresa bancaria. Durante la toma un cartel ya anunciaba: “hurtadiano despierta el obispo te roba…” diario local foto de portada. Situación que motivó un fuerte cuestionamiento de los miembros de la Fundación en cuanto al liderazgo directivo, pues estos jóvenes no fueron en su momento desalojados por la fuerza pública, ni expulsados los alumnos y alumnas participantes, sino que “erróneamente” se estableció con ellos una mesa de diálogo.

Cuántas cosas pasan que uno desconoce, de verdad parece muy extraño que exista tanta pasividad ante tantas irregularidades, relativizando todas las situaciones que han acontecido. ¿Habrá temor de parte de los funcionarios? ¿Y de los apoderados? ¿Será tan poderosa y santa nuestra Iglesia católica que hacemos “vista gorda” ante situaciones anómalas?

Aún debemos mantener la fe y esperanza en que la autoridad eclesial no se puede equivocar tanto, que el emblemático y centenario Colegio Seminario Padre Alberto Hurtado continuará formando a niños, niñas y jóvenes integrales, capaces de insertarse competentemente en la sociedad actual, de comprometerse con su familia, comunidad y país y puedan a servir a los “patroncitos” sin tantos recursos, logrando valores capaces de cambiar estructuras injustas en la sociedad…. y en la Iglesia.

Vaya un gran reconocimiento a muchas personas que han participado en el Proyecto Educativo Hurtadiano, con un inmenso amor por Dios y su Iglesia, con una gran vocación, consecuentes con sus valores y principios, que han actuado con sencillez y constancia, transmitiendo la espiritualidad de nuestro Santo Patrono, el Padre Alberto Hurtado.

diciembre de 2011

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