EN-RE, en su conferencia anual en Internet celebrada el sábado 16 de mayo de 2026, acordó el texto de la siguiente declaración:
La Red Europea Iglesia por la Libertad* considera esencial que la Unión Europea, en consonancia con sus valores de defensa de los derechos humanos y respeto del Derecho internacional, emprenda todas las iniciativas humanitarias, políticas, económicas y diplomáticas necesarias para expresar su solidaridad con el pueblo palestino privado de su tierra, para manifestar su rechazo a las políticas del Gobierno de extrema derecha israelí en Gaza y Cisjordania, ante todo mediante la suspensión de todos los acuerdos y suministros militares a Tel Aviv, y para apoyar a las fuerzas de ambos países que trabajan por una solución justa y compartida al conflicto. Y dentro de la Unión, todos los gobiernos deben poner fin a toda represión contra quienes se manifiestan pacíficamente en apoyo de la causa palestina.
Los europeos ya no podemos hacer que los palestinos paguen por nuestra culpa histórica hacia los judíos, y en particular por el Holocausto. Europa debe tratar a Israel como a cualquier otro país cuando viola el derecho internacional y los derechos humanos, y dejar de equiparar el antisemitismo con cualquier crítica a las políticas del Gobierno israelí.
La Red se opone firmemente a la pena de muerte, que no se ajusta en absoluto a los estándares europeos.
Es especialmente preocupante el fundamentalismo religioso, que se está convirtiendo cada vez más en un pilar del conflicto, tanto en el radicalismo islámico de Hamás como en el mesianismo bíblico de un segmento cada vez mayor de la comunidad judía israelí —y en algunos grupos evangélicos—. La Red Europea no puede apoyar la interpretación literal de la Biblia.
En este contexto, la Red Europea hará todo lo que esté en su mano para apoyar a los grupos judíos progresistas, las experiencias de coexistencia pacífica entre palestinos e israelíes, y a los cristianos palestinos unidos en movimientos de base. Y de cara al futuro, aunque obviamente corresponde a los dos pueblos elegir qué solución permitirá poner fin al conflicto, surgen dudas sobre la conveniencia y la viabilidad de la solución de «dos pueblos, dos Estados», cada vez más irrealista debido al crecimiento de los asentamientos y socavada por el riesgo de crear dos Estados etnoreligiosos, y sobre la posibilidad de establecer un único Estado laico y democrático para judíos y árabes.
16.05.2026

