El rincón del peregrino
Perdonar es una decisión de la voluntad: es decidir libremente que vas a soltar la piedra que llevas en la mano para apedrear al otro. Si sigues cargando con la piedra, el único que acaba con los brazos reventados y el corazón podrido eres tú, no el que te ofendió. Alfonso: Y
El mal solo se detiene cuando alguien decide tragarse el golpe y no devolverlo Ver noticia original en …

