CANDIDATOS REPRESENTAN COLORIDO ABANICO DE PLANES CONTRA POBREZA EN NICARAGUA

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EFE-Terra

Los cinco candidatos a la presidencia de Nicaragua representan posturas políticas muy diferentes desde las que luchar contra la pobreza, el desempleo, la falta de inversiones y la crisis energética que sufre el país.

Algunos apuestan por el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana, conocido como el CAFTA-DR (por sus siglas en inglés); uno por la Alternativa Bolivariana para la América Latina y el Caribe (ALBA), que impulsa el presidente venezolano, Hugo Chávez, y otro a una ‘conciliación’ de ambos.

El ex presidente Daniel Ortega (1985-1990), que encabeza la intención de voto, según las encuestas, apuesta por el ALBA, propone relaciones comerciales con los países del sur de América Latina y renegociar el CAFTA-DR.

Ortega, del opositor Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) ha anunciado que, si él llega al poder, Venezuela financiará la creación de un banco de fomento para la producción y que entregará fertilizantes y petróleo barato al país.

El ex presidente sandinista se postula por quinta vez a la Presidencia, tras ganar sin rivales las elecciones de 1984 y salir derrotado en los comicios de 1990, 1996, 2001.

También ofrece un discurso de ‘reconciliación y beneficios a favor de los pobres’ a quienes promete ‘cero pobreza, cero desempleo, cero corrupción, cero apagones’, subsidios, préstamos, salud y educación gratuitas.

El ex canciller y banquero Eduardo Montealegre, candidato de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), segundo en la intención de votos, según las encuestas, apuesta por el CAFTA-DR.

Montealegre, favorito del empresariado nicaragüense, basa su plan de Gobierno en el acuerdo comercial con EEUU y en la inversión privada extranjera para sacar al país de la pobreza y el desempleo.

Propone crear 500.000 nuevos puestos de trabajo en cinco años, un instituto de fomento para financiar a productores y destinar el 7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) a la educación.

Montealegre, disidente del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), propone resolver la crisis energética con la compra de diferentes tipos de recursos en el mercado centroamericano, además de invertir y explotar recursos naturales para generar energía renovable.

El liberal José Rizo, tercero en las encuestas, también defiende el CAFTA-DR y promete impulsar estudios técnicos en el país para sacar mayor provecho a ese acuerdo.

Rizo, ex vicepresidente del gobierno (2002-2005), propone reducir la pobreza otorgando financiación a 150.000 pequeños y medianos empresarios a través de un banco de fomento.

Se propone crear 500.000 nuevos empleos en cinco años, ampliar el Aeropuerto Internacional de Managua, crear un puerto de aguas profundas en Laguna de Perlas, Caribe de Nicaragua, y otorgar 5 por ciento del PIB a la educación.

Asegura que afrontará la crisis energética comprando energía en el mercado centroamericano y transformando el marco legal para facilitar la inversión en energía renovable.

El economista y abogado Edmundo Jarquín, del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), es el único candidato que se declaró a favor al mismo tiempo del CAFTA-DR y el ALBA.

Según Jarquín, el CAFTA-DR y el ALBA no son contradictorios y más bien se pueden ‘conciliar’ en beneficio del país.

El disidente sandinista apuesta por la inversión extranjera, por un programa de ayuda a los campesinos y por la banca de fomento para combatir la pobreza.

Se propone alcanzar un crecimiento económico del 8 por ciento en 2008 y sugiere otorgar un 7 por ciento del PIB para la educación, la que califica como ‘inversión prioritaria’.

Frente a la crisis energética propone impulsar una inversión inicial de 70 millones de dólares para crear nuevas fuentes.

‘Los que han hecho las propuestas más técnicamente elaboradas y acompañadas de soluciones concretas son Montealegre y Jarquín: el primero en la parte de economía, y el segundo es el más acertado en el área educativa y social’, comentó a EFE el analista político Carlos Tünnerman, ex embajador de Nicartagua en EEUU.

‘Ortega habla exageradamente de una meta inalcanzable: desempleo cero, pobreza cero. Eso, en cinco años, es imposible e incluso en los países de alto y mediano desarrollo, de tal manera que ahí vemos una oferta absolutamente demagógica’, agregó.

Tünnerman señaló que en general existen muchas coincidencias en los programas de gobiernos de los candidatos, con diferencias en la forma de ejecutarlas.