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Brasil, entre el Neoliberalismo y la Teología de la Liberación -- Roser Puig F

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Somac

(De la entrevista concedida por Benedicto XVI a los periodistas durante el vuelo hacia Brasil)
Pregunta: “Todavía se pueden encontrar muchos exponentes de la Teología de la Liberación en distintos lugares del Brasil. ¿Cuál es el mensaje específico para estos exponentes de la Teología de la Liberación?”
Papa: “Yo diría que con el cambio de la situación política ha cambiado también profundamente la situación de la Teología de la Liberación y ahora es evidente que estos fáciles milenarismos, que prometían en lo inmediato, como consecuencia de la revolución, las condiciones completas para una vida justa, estaban equivocados. Esto hoy lo saben todos”.

La raíz de que en la ICR coexistan dos maneras diferentes de entenderla, radica en esto que dice Xabier Pikaza en su blog: “Yo quiero votar en Brasil” (dia 6-10-2010) “Se trata de saber quién es el Señor, quien reina de verdad… Éste es un tema económico pero, al mismo tiempo, es un tema teológico y humano, pues trata de quién es Dios y de dónde se encuentra el «tesoro» del hombre (donde está tu tesoro está tu corazón). Economía y teología, dinero y Dios… son distintos, pero son inseparables”.

Pienso que esto da como resultado “dos iglesias” dentro de la ICR. Y afecta a todos. Desde la Jerarquía, pasando por los sacerdotes rasos, las monjas y los frailes, hasta llegar a los y las laicos/as de a pié. Son “dos iglesias”, en cuyas vidas de los componentes de cada una de ellas prima una prioridad completamente diferente.

Es decir: para unos, lo primero es el servicio a los pobres, para que dejen de serlo, en obediencia a las Bienaventuranzas del Evangelio de Jesús de Nazaret. Para los otros, lo principal es la gloria y poder de la Iglesia Católica, (aunque éstos no descartan la limosna o la “caridad cristiana” para cumplir con el Evangelio). Estos segundos se sienten cómodos con el Neoliberalismo y viceversa. Porque la limosna de lo que a uno le sobra, no molesta al sistema capitalista neoliberal puesto que no le obliga a cambiar de rumbo: “crear riqueza, empezando por uno mismo, y así habrá para todos”.

Mientras que el sistema socio-económico que surge de la Teología de la Liberación, obliga al sistema político-económico (y en primer lugar a las Iglesias Cristianas) a hacer opción preferencial por las necesidades y los intereses de los desheredados de la tierra.

Enfrentamiento ideológicoEn estos momentos de crisis económica mundial, los ánimos de ambas perspectivas teológicas, políticas y económicas (lo hemos catalogado como “progresismo” y conservadurismo”) parecen más radicalizados y enconados que nunca. Porque ambos saben que uno de los dos puntos de vista debe morir. En lo que coinciden ambas visiones sociopolíticas, económicas y teológicas, es en la importancia que tiene la Teología de la Liberación en esta pugna.

Por ejemplo, para los “progresistas”, el obispo emérito de Sao Felix (Brasil) español-catalán de nacimiento y brasileño de vocación y adopción, “D. Pedro Casaldáliga, llamado por todos “el obispo de los sin voz”, es un referente social y eclesial. Santo y seña de la Iglesia, levadura en la masa despojada de poder, que huele a Evangelio y rezuma amor y esperanza” (J M Vidal, con motivo del premio “Internacional Catalunya)”.

Por su parte, un ultra conservador escribía en esas mismas fechas que: “Pedro Calsaldáliga, Premio Internacional Cataluña 2006, es un jesuita ultraprogresista completamente siniestro. El obispo de São Félix do Araguaia, por algo apodado «El Che», es uno de los líderes de ese cáncer de la Iglesia llamado Teología de la Liberación, cuyos defensores tienen una empanada mental difícil de igualar. Dice el grotesco Casaldáliga: «El neoliberalismo es la muerte». Debe ser que los cien millones de asesinados por el comunismo, «su» comunismo, son la vida”.- Y Después de reiterar nuevas opiniones calumniosas, aparentemente por boca de ganso, y con la única intención de desacreditar a Pedro Casaldáliga y a la Teología de la Liberación, termina diciendo: “Pobre San Ignacio… Qué sabrá este individuo del ideal del trabajo por el bien de las almas del que hablaba el fundador de la Compañía de Jesús”.

No voy a refutar los disparates que han quedado publicados en http://batiburrillo.redliberal.com/009515.html. Solamente haré una puntualización: PEDRO CASALDALIGA ES CLARETIANO. Y no es teólogo de la Liberación, si bien es entusiasta de ella.
La pugna ha producido (y está produciendo) mártires.

Así que San Ignacio de Loyola puede dormir en paz en su tumba…. si le dejan las noticias de tantos jesuitas muertos por ser teóricos de la Teología de la Liberación y por haber intentado ponerla en práctica en un contexto dominado por las oligarquías nacionales, mantenidas por dictaduras militares y, estas a su vez, auspiciadas por EEUU. Más tarde, nos hemos enterado de que, a pesar de las veces que Juan Pablo II condenó el capitalismo durante su reinado, en la época de la presidencia de Ronald Reagan (según documentos desclasificados de la CIA) el Papa JP II se alió, a fin de acabar con el comunismo, con el presidente americano: Y recomendó, durante el mandato de éste, rebajar las críticas al sistema neoliberal por parte de los obispos católicos americanos (Para más información: http://www.lafogata.org/papa/papa_19.htm)

También debemos recordar que Juan Pablo II había encargado al cardenal Ratzinger, a la sazón presidente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, un estudio sobre la Teología de la Liberación de la que concluyó que era de inspiración marxista.(“presupuestos, problemas y desafíos de la Teología de la Liberación”)

Todo ello dio como resultado que los llamados “escuadrones de la muerte”, de cuya autoría nadie se quiere responsabilizar pero que actuaban dentro de lo que se conocía como el “plan Condor” que coordinaba las operaciones entre las cúpulas de los gobiernos dictatoriales del Cono Sur de América: Chile, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia, junto con la CIA de los EE.UU, se sintieran moralmente justificados persiguiendo y eliminando “marxistas subversivos” y, entre ellos, muchos teólogos y seguidores de la Teología de la Liberación (p.e. Ignacio Ellacuría y sus compañeros, en El salvador)

Todo ello ocurrió en las décadas de 1970 y 1980. No podemos (ni debemos) perder de vista el conjunto de la memoria histórica de la Teología de la Liberación, si queremos comprender lo que ahora está pasando en la Iglesia, y el porqué de la pugna entre “conservadores” y “progresistas”.
La Amazonía y el sistema de producción neoliberal en la actualidad.

La expropiación de tierras a los indígenas está terminando con un modelo de explotación familiar, autosuficiente y respetuoso con la biodiversidad autóctona de la zona. Los partidarios de la Teología de la Liberación denuncian esta situación.

“Casaldáliga es una de las personalidades más representativas de la Iglesia de los Pobres en Brasil, en América Latina y en el mundo entero. Es uno de los fundadores del Consejo Indigenista Misionero y de la Comisión Pastoral de la Tierra de la Iglesia brasileña”. ( Reseña bibliográfica. http://www.gencat.cat/pic/cas/galeria/pere_casaldaliga.htm)

Naturalmente, su apuesta por los habitantes de la Amazonía no les hace ninguna gracia a los especuladores financieros que están expropiando las tierras a los indígenas, dejándolas agotadas en poco tiempo por el monocultivo y las extracciones de minerales. Al tiempo que contaminan las aguas con los pesticidas y los abonos no orgánicos. Ahora ya no son oficialmente “los batallones de la muerte” los que tienen amenazado de muerte a Pedro Casaldáliga y han hecho que vea morir a varios de sus colaboradores. Ahora son sicarios pagados por las multinacionales extranjeras los que están “operando” en Brasil y en otras zonas de la Amazonía.

Estas multinacionales han hecho que los macro números de la economía brasileña hayan crecido. Pero los pobres siguen siendo pobres y los que no consiguen entrar en el mercado del trabajo, o no se dejan explotar por las multinacionales, no podrán jamás volver a integrarse en la sociedad, mientras sea el Neoliberalismo el que domine la economía mundial. Las máquinas y el modelo de producción los ha convertido en “prescindibles” y los están arrojando (sin tierras y sin trabajo) a los cinturones de miseria de las grandes ciudades, donde la brecha entre los integrados y los excluídos es cada vez más ancha e insuperable. Los organismos de la ONU, como la FAO, pueden informarnos, con cifras escalofriantes, del hambre en el mundo, al tiempo que demuestran que no es por falta de producción, sino por defecto de distribución de los bienes de la tierra. Y, en ese defecto de distribución, entra en escena la ética del enriquecimiento individualista neoliberal, del todo punto contrario a la ley de solidaridad, amor y servicio mutuo del evangelio de Jesús de Nazaret, que predica la Teología de la Liberación.

También la Iglesia
HAY QUE DECIR QUE PEDRO CASALDALIGA Y OTROS SEGUIDOREES DE LA TEOLOGIA DE LALIBERACION, TAMBIEN HAN SIDO (Y SIGUEN SIENDO) PERSEGUIDOS POR LA CURIA ROMANA Y POR LOS SECTORES CONSERVADORES DE LA IGLESIA DE BRASIL Y DE AMERICA CENTRAL. La excusa dada por el Vaticano para condenar la Teología de la Liberación y expedientar a sus seguidores, es que se inspira en el marxismo. Los teólogos de la Liberación, como Jon Sobrino, niegan tal conexión.
«Marx no es padre ni padrino de la Teología de la Liberación. Lo son los profetas, la práctica de Jesús y de los apóstoles, que siempre se interesaron de forma especial por los pobres como parte esencial de la liberación», (Leonardo Boff)

Brasil de cara al futuro
Estoy de acuerdo en que, para ir a votar a Brasil, primero hay que conocer sus circunstancias. ¿Y quién mejor puede contárnoslas que Pedro Casaldáliga? En una entrevista concedida a Juan Manuel Vidal en el año 2006, opinaba de Lula lo siguiente: ”El gobierno de Lula ciertamente ha traicionado las expectativas de los pobres reales de Brasil, sobretodo de aquellos pobres más conscientes, que no pueden conformarse con las migajas que el neoliberalismo sabe echar a los lázaros tumbados a la puerta de un progreso que excluye sistemáticamente.

Era de esperar que Lula no pudiera transformar Brasil de la noche a la mañana. Ningún país vive hoy autónomamente independiente de ese mundo globalizado. Sin embargo, se le podía exigir un cambio de rumbo, una atención realmente eficaz a grandes reformas sociales, como la Reforma Agraria, el combate al desempleo, una relativa contestación al FMI y al Banco Mundial y que evitara alianzas corruptas y corruptoras”.

Ahora bien, en cuanto a las ilusiones de cambio que está levantando el posible triunfo político de una mujer, opino que (a pesar de ser yo feminista) no comparto la idealización de que una mujer (Dilma), por el mero hecho de serlo, consiga hacerlo mejor que un hombre. La Mamona corrompe por igual a mujeres que a hombres. Y la globalización del sistema neoliberal es muy poderosa. Los políticos no son los que mandan en la economía de un país. Es el Dinero, el cual no tiene nacionalidad, ni ojos, ni cara y, mucho menos, conciencia.

Pero si Dilma, fiel al ideal de su partido “verde”, consigue devolver la dignidad a los indígenas, y salvar lo que queda de la Amazonía, sin plegarse a las exigencias del Dinero especulativo (que es lo que están intentado hacer los seguidores de la Teología de la Liberación en Brasil) “chapeau”.
¿Ha muerto la teología de la Liberación?

“La Teología de la Liberación sigue estando activa, en diálogo leal con la nueva época desde la perspectiva de los explotados y excluidos. Diferentes circunstancias mundiales y eclesiales, requieren respuestas distintas. Pero la tarea sigue siendo la humanización de las personas y la sociedad. El Evangelio y la fe cristiana tienen una palabra liberadora que ofrecer.” (Pedro Trigo, SJ, Ediciones Mensajero http://www.agapea.com/libros/

Y dice a su vez Rosa Dominga Trapaso, religiosa de Maryknoll e integrante del Círculo de Feministas Cristianas Talida Cumi (Perú): “La liberación de los pueblos, el feminismo y la ecología, son movimientos concordantes, interrelacionados entre sí, y fundamentados en percepciones similares. Forman parte de nuevas visiones culturales que trastocan las relaciones sociales entre mujeres y hombres; entre humanidad, naturaleza y las elaciones económicas y políticas, tal como se han desarrollado hasta ahora”. Y considera que: “HAY QUE PASAR DE UNA CULTURA EGO-CENTRISTA, A UNA CULTURA ECO-CENTRISTA”.

Roser Puig F, Octubre del 2010

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