25 de Noviembre: Día internacional contra la violencia y la explotación de la mujer -- Amparo Beltrán Acosta CEPALC ? SICSAL Colombia

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Sicsal

¿Un camino de nunca acabar?
Introducción
El 25 de noviembre es el día internacional por la eliminación de la violencia contra las mujeres. Es importante que las MUJERES DE SICSAL ofrezcamos nuestras reflexiones sobre el profundo significado de esta fecha para compartirlas con los compañeros y compañeras acompañantes en nuestro caminar SOLIDARIO.

Ante todo, daremos una corta historia del origen de esta conmemoración que, desde Colombia y América Latina, hemos impulsado para que ya sea reconocida en el mundo entero. En una segunda parte de este texto ofreceremos un panorama de la situación en general para que nos demos cuenta que, aunque llevamos un trabajo de años, la violencia que sufrimos las mujeres en cambio de disminuir ha aumentado. En una tercera parte compartiremos unas notas de esperanza porque seguimos siendo semilla de vida, paz, justicia y libertad.

1. Reseña histórica
En agosto de 1981 se realizó en Bogotá, Colombia, el primer encuentro latinoamericano feminista de mujeres con una buena representación de todos los países de América Latina y delegadas de Europa y Norte América. Entre los muchos temas que allí se trataron la violencia de género tuvo un espacio muy importante y se acordó proponer la creación de una jornada, de un día especial en el que se sensibilizara a la población latinoamericana y de todo el planeta sobre el tema y se buscaran estrategias para afrontar la situación. La delegación de República Dominicana propuso que fuera el 25 de noviembre para conmemorar la muerte de las tres hermanas Mirabal: Patria, Minerva y María Teresa que fueron vilmente asesinadas.

Desde 1930 y hasta 1961 gobernó a la Dominicana el dictador Rafael Leonidas Trujillo de una manera brutal y sanguinaria habiendo contado con el apoyo de los Estados Unidos para sostener la tiranía. En los años finales de la dictadura se intensificó entre algunos sectores sociales y políticos del país el propósito de acabar con ese régimen oprobioso. Entre otras organizaciones surgió el ?grupo 14 de junio?? al cual se vincularon algunos miembros de la familia Mirabal. Minerva, la tercera hija, fue la más comprometida de todas en esa lucha; sin embargo podemos decir que todas sus hermanas se casaron con hombres que impulsaban el movimiento para que algún día se acabara la dictadura. Patria, la mayor se casó con Pedro González que estuvo preso en varias ocasiones, al punto que el dictador le había pedido que se divorciara para que ella no fuera perseguida, oferta que naturalmente ella no aceptó.

Minerva fue una mujer muy inquieta intelectual y políticamente; además le gustaba romper esquemas de los estereotipos que la cultura patriarcal había construido sobre las mujeres. Por esa razón estudió ciencias jurídicas y sacó su doctorado como abogada con las notas más altas; fue la primera mujer en conducir un auto en el país; y trabajó fuertemente a favor de los movimientos opositores de la dictadura, al punto que fue propuesta para que llegara a ser la presidenta del movimiento ?14 de junio??, aunque ella prefirió que fuera su compañero Manolo quien liderara el grupo.

Sus mismas cualidades de mujer firme, inteligente y preparada académicamente atrajeron al dictador quien la estuvo acosando por mucho tiempo, pero ella fiel a sus principios nunca cedió a sus ofrecimientos e intimidaciones y muy al contrario le expresó que siendo él casado no estaba bien que asumiera este tipo de conductas; además, ella fue clara en expresarle que deseaba casarse con una persona más joven.

La hermana menor, María Teresa, se casó también con un joven de la resistencia, Leandro Guzmán. Precisamente, estando los tres esposos de las hermanas Mirabal presos es cuando se simula un accidente automovilístico para matarlas ese famoso 25 de noviembre de 1960, cuando regresaban de la cárcel donde estaban recluidos sus compañeros. Estas muertes ordenadas por Trujillo causaron mucho impacto en el país y animaron a la población para seguir luchando contra la dictadura; se intensificaron las acciones de resistencia hasta llegar a un atentado en el que muere Trujillo el 30 de mayo de 1961.

Por la vida valiosa de las ?mariposas??, como llaman en Dominicana a las hermanas Mirabal, se aceptó que se empezara a conmemorar el 25 de noviembre como el día de la NO VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. Se empezó a observar primero a nivel latinoamericano, pero más tarde, la ONU en diciembre de 1999, en la 54ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Resolución 54/134 en la que declaraba el 25 de noviembre Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. De esta manera, la ONU le propone a los Estados parte que conmemoren este día y que estudien las leyes internas para acabar con este flagelo.

2. Algunos datos sobre las violencias contra las mujeres

Es vergonzosa la situación de violencia que sufrimos las mujeres. Se da en todos los países del planeta, en todas las clases sociales, en todas las razas, aunque las afro y las indígenas la padecen aún más; en todas las religiones, en los países en paz y sobre todo en los países en guerra porque las mujeres nos hemos convertido en botín de los grupos armados, al punto que es más peligroso ser mujer que ser soldado. Mejor dicho no hay sector, ni situación que escape de este flagelo de la violencia de género.

Por ejemplo en Colombia, en los últimos ocho meses, de marzo a octubre de este año 2010 se han asesinado 825 mujeres y 30.900 sufrieron alguna agresión. Se calcula que unas 50.000 mujeres fueron violadas en la guerra en Bosnia y unas 60.000 en Sierra Leona. En Ruanda pudieron llegar a 500.000 en los cien días que duró el genocidio de la etnia de los Hutus contra la de los Tutsis.

Son muchas las mujeres que mueren a causa de abortos mal practicados en situaciones poco higiénicas. En realidad las formas de violencia contra la mujer son múltiples desde el seno materno hasta la tumba. Hay países, como China, donde se ha hecho costumbre en algunas regiones y sectores sociales el abortar los fetos femeninos no sólo para cumplir con los rígidos criterios que el gobierno impone sobre el control de natalidad, sino también porque las familias se sienten disminuidas socialmente con el nacimiento de una niña.

Además, están todas las formas de violencia que conocemos como la violencia intrafamiliar, violencia que puede ser física, sicológica, sexual, económica, patrimonial. Saliendo del marco familiar están todas las discriminaciones que sufrimos las mujeres en los diferentes aspectos de la vida social como en el laboral, en el político, en el económico al punto que es evidente el fenómeno de la feminización de la pobreza; en el educativo porque, aunque hoy por hoy, en América Latina son muchas más las mujeres que los hombres que estudian y salen graduadas de las universidades, la tasa de desempleo es más alta entre las mujeres y sus salarios son más bajos que los de los hombres.

Por eso, la ONU y otras instancias gubernamentales, desde hace varias décadas están insistiendo en promulgar leyes y sentencias para que los países partes las apliquen de tal manera que puedan acabar con este tipo de violencia basada en el género. De ahí, que es importante que conozcamos esas leyes y sentencias para que las utilicemos y sirvan como instrumento básico en la lucha por terminar todas las formas de discriminación contra las mujeres.

Las Naciones Unidas, la ONU, ha estado preocupada por la violencia contra las mujeres. Desde 1975, año Internacional de la Mujer, ha impulsado la defensa de los derechos de las mujeres y ha promulgado leyes contra la discriminación que sufrimos en todos los ámbitos de la vida humana. Por ahora, solo señalaremos la resolución 1325 del año 2000 en la que la ONU expresamente visibiliza el impacto de la guerra en la vida de las mujeres teniendo en cuenta que en los conflictos armados es la población que más se ve afectada por los diferentes actores armados por ser víctimas de violaciones y asesinatos, sin ser participantes activas de la guerra.

El 24 de octubre de 2010 se conmemoraron diez años de la resolución y se hizo una evaluación de los avances logrados. En realidad lo que se ha comprobado es que los Estados no están impulsando políticas serias para disminuir la violencia de género. Esto explica que, en varios países, la ONU esté promoviendo eventos en los cuales se refuerce la obligación de promulgar leyes drásticas que contribuyan a que las mujeres vivan una vida sin violencia.

Otra resolución que nos interesa nombrar es la 1820, de 2008, porque complementa la anterior pidiendo la eliminación de toda violencia sexual ejercida en situaciones de conflicto contra la población civil particularmente contra las mujeres y las niñas.

* La Convención Interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer,realizada en Belén do Pará, Brasil, en junio de 1994 y entrada en vigor el 5 de marzo de 1995 exige a los países latinoamericanos implementar todos los mecanismos legales necesarios para que las mujeres vivan su vida libre de violencias. En sus 25 artículos se incluyen tanto los aspectos jurídicos y legales como los educativos y culturales indispensables para erradicar toda clase de violencia sea en lo doméstico como en los espacios públicos en los cuales nos desenvolvemos las mujeres.

La Convención pide que no haya disculpas por parte de los Estados que hacen parte de la misma para impulsar una transformación de los países en todos los campos y construir un continente en el que las mujeres puedan vivir libres de violencia.

* Colombia ha firmado tanto las convenciones como las resoluciones internacionales referentes a eliminar la violencia contra las mujeres. Pero, podemos decir que estos compromisos se han quedado en el papel porque la violencia contra las mujeres, en cambio de disminuir, aumenta.
Por ejemplo, tenemos la ley 1257 de 2008 ?Por la cual se dictan normas de sensibilización, prevención y sanción de formas de violencia y discriminación contra las mujeres, se reforman los Códigos Penal, de Procedimientos Penal, la Ley 294 de 1996 y se dictan otras disposiciones??.

?Por primera vez una ley interna reconoce que en el país existe un problema llamado violencia contra las mujeres por su condición de ser mujeres, y que esta constituye no solo una violencia de sus derechos humanos, sino también uno de los obstáculos para el logro de la igualdad entre mujeres y varones para el pleno ejercicio de la ciudadanía?? (20). Esta ley contempla fundamentalmente la violencia física, la sicológica, sexual, patrimonial y económica.

De otro lado, La Corte Constitucional emitió el auto 092 del 2008 para la protección de los derechos de las mujeres víctimas del desplazamiento forzado y prevenir diez riesgos que pueden sufrir las mujeres desde la violencia sexual, pasando por la desaparición forzada y terminando con el feminicidio.
Como podemos observar tenemos buenas herramientas para hacer valer no sólo nuestros derechos humanos sino para construir una vida libre de violencias. Lo importante es conocerlas y darlas a conocer para que sean verdaderamente efectivas.

Seguramente las compañeras MUJERES-SICSAL que estuvieron en nuestro encuentro del 25 de noviembre de 2009 en Colombia podrán complementar esta reflexión aportando los avances que en sus países se hayan dado en el campo jurídico para defender a las mujeres y procurarles vivir una vida libre de violencias.

3. Semillas para crear un mundo femenino
DESCUBRIENDO EL NUEVO MUNDO

Cuando hablamos de semillas para crear un mundo femenino, estamos hablando de una propuesta alternativa. Alternativo se puede interpretar como «diferente», «opuesto», «contrario», «inconstante»; es algo que se utiliza para describir un objeto u objetos que cambian de estado, posición o forma; simplemente que no actúan o no están de manera constante.

Las mujeres somos alternativas; partimos de lugares distintos para asumir la vida. Tomamos posiciones desde otras cosmovisiones; desde el ser mujeres reconocemos otras comprensiones sobre la vida y otras acciones que la hacen posible. Partimos de la cotidianidad, de los mundos de vida de la diversidad de las mujeres, de la existencia encarnada. Nuestra experiencia de ser mujeres es el escenario desde donde reflexionamos en torno a lo que justifica la vida, la liberación, la justicia, la plena integridad humana y de la creación. Desde ahí también analizamos y buscamos deslegitimar todo sistema y estructura que produce muerte e injusticia, y todos los argumentos que le sirven de apoyo.

Hoy la humanidad se describe a sí misma como en búsqueda de una buena calidad de vida. Sin embargo, si observamos con una mirada más rigurosa, puede verse que esta calidad es accesible sólo para una minoría. Más aún, los costos de esta calidad son peligrosa y crecientemente altos, puesto que siguen generando una temible serie de productos paralelos, que comienzan con la exclusión social y finalizan con la muerte.

Frente a esta situación las mujeres tenemos propuestas alternativas porque tenemos un profundo compromiso con la vida, con su protección, con las posibilidades de disfrutarla de manera digna para todos, para todas, para el planeta. Lo alternativo en el accionar de las mujeres denota posibilidades, es decir, su compromiso se extiende a distintas facetas o ámbitos de la vida. Es alternativo porque no se reduce a una mirada unidimensional de la vida, no se queda solo en los asuntos de las mujeres, aunque sí es su punto de partida.

Las mujeres hemos asumido una mirada más compleja, más profunda frente a los sistemas de injusticia y exclusión, frente a las sujetas y sujetos que las sufren, frente a las relaciones entre las dinámicas, discursos y lógicas que las sostienen. Por eso somos semilla de esperanza porque frente a valores como la codicia, la competencia y la acumulación proponemos solidaridad, cooperación y compasión.

En este sentido la liberación que buscamos las mujeres significa:
a) la liberación del sometimiento y violencia contra las mujeres, producto de unas relaciones sociales asimétricas o desiguales que en la actualidad aseguran el dominio de una clase social sobre otra, un sexo sobre otro, una raza sobre otras, unos pueblos sobre otros y un sector minoritario de la humanidad sobre la tierra;

b) la liberación para la construcción de un nuevo modelo de vida en común donde las mujeres reencuentren la dignidad humana y sean dueñas de sus cuerpos, sueños y afectos, su existencia y su propio futuro, junto con la tierra y todos sus habitantes. La liberación que proponemos las mujeres busca el reconocimiento real de la humanidad plena de las mujeres y la construcción efectiva de los medios y símbolos para el uso liberador del poder, la participación igualitaria y la autodeterminación, mediante el ejercicio de la propia libertad.