Agroexpoprtación estatal a costa de la explotación laboral -- 15M Serranía de Ronda

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Enviado a la página web de Redes Cristianas

Buena parte de nuestra dieta alimentaria es una dieta global, es decir, alimentos producidos, transformados, transportados y comercializados a través de la inmensa red global de alimentación que nos atraviesa. El 70% de nuestra dieta son procesados, la industria estandariza la comida para poder estandarizar la explotación.

¿Cómo compite España en precios con Marruecos o China? Con Innovación Tecnológica + Concentración Corporativa +
Explotación Humana, así sobreviven en el mercado global. En esto consiste el “Milagro” español que nos ha llevado a ser líder mundial en exportaciones, España es el primer exportador europeo y el tercero a nivel mundial. El mar de plástico de Almería y la costa de Granada, 30.000 hectáreas de invernaderos, dan de comer durante nueve meses a 500 millones de habitantes de la Unión Europea. La tan cacareada «despensa de Europa» tiene los
pies enterrados en la explotación humana.

El dominio de megacooperativas como Unica Group tiene más de 9.000 ha. de producción, de las que más de 3.000 son de invernadero; utiliza a 12.000 personas en sus campos y 5.000 en sus almacenes, y exporta más
de 500 millones de kilos.
Esta empresa forma parte de AN Group, otra enorme cooperativa de segundo grado con sede en Navarra y que gestiona, además de las frutas y hortalizas de Unica, 1,7 millones de toneladas de cereal, 230 millones de toneladas de pienso, 56 millones de euros de fertilizantes sintéticos y 39 millones de pollos.

El Estado español es el segundo país del mundo (casi empatado con China) en superficie de invernaderos, y casi la mitad de ellos se concentra en la región de Almería, costa de Granada y Murcia. Si a esto le sumamos Huelva, con las fresas y demás frutos rojos, ya tenemos los principales focos de agroexportación estatal de frutas no cítricas y verduras.

Este sector, complementado con el de los cítricos del Levante y el de las frutas con hueso del poniente catalán, son unos los principales ejes de rotación del sector alimentario estatal.
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N.- El contenido de esta publicación se ha tomado del informe de Justicia
Alimentaria, “Explotación laboral en la alimentación española”
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Todo ello, a costa de la precariedad laboral, esto es, inseguridad en el trabajo, salarios bajos, disminución de derechos laborales, dependencia personal respecto a la figura empleadora, dificultad en el asociacionismo
sindical, malas condiciones de trabajo, ausencia de reconocimiento profesional, etc. han sido características de muchos empleos a lo largo de la historia del capitalismo y, durante bastantes períodos, más bien
han constituido la norma.

Para ser competitiva “la despensa de Europa”, se ha valido de las Empresas de Trabajo Temporal (ETT). El Estado español, en el año 1994 legalizó lo que antes se consideraba “tráfico ilegal de mano de obra”, gracias a
la reforma aprobada con los votos del partido de gobierno de entonces, el PSOE, y con el apoyo parlamentario del PP, el PNV y CIU.

Sin embargo, no son simples agencias de empleo, más bien son el departamento de precarización subcontratado por las empresas agroexportadoras, permitien-
do a éstas adaptar su mano de obra a los ritmos frenéticos del mercado global sin asumir ninguna responsabilidad social.

Transformando un acuerdo laboral en un contrato mercantil. L@s trabajador@s se alquilan como se alquila un tractor o un palet.

El éxito de estas empresas no reside en la tecnología, sino en la reducción de costes mediante la contratación de colectivos vulnerables, esto es, migrantes, jóvenes y mujeres. La contratación agrícola, a través de la (ETT)
creció un 198% desde el año 2011

El milagro económico de la agricultura de exportación y los excelentes datos macro de miles de millones de euros en ventas y miles de toneladas de alimentos exportados no han dado lugar a la creación de empleo
estable y de calidad, sino a una mayor precariedad de
las relaciones de empleo y de las condiciones de trabajo.

A principios de 2020, el relator especial de las Naciones Unidas sobre la extrema pobreza y los derechos humanos, Philip Alston, visitó los
campamentos de las personas trabajadoras temporeras de la fresa en Huelva y redactó en su informe que las condiciones de vida que vio allí «rivalizan con las peores que he visto en cualquier parte del mundo».
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En Pocas Palabras
DESMONTANDO MENTIRAS No 58
15-M SERRANÍA DE RONDA Mayo 2026