10 de junio: Día Internacional para el Diálogo entre Civilizaciones

0
39

Enviado a la página web de Redes Cristianas

Materiales elaborados por Leandro Sequeiros, presidente de ASINJA,
Asociación Interdisciplinar José de Acosta
.
Una civilización es una sociedad compleja, y por tanto sus rasgos
definitorios son su forma de organización, sus instituciones y su estructura
social, así como su tecnología disponible y la forma de explotación de los
recursos disponibles.

Las civilizaciones se diferencian de las sociedades tribales basadas en
el parentesco] por el predominio del modo de vida urbano (la ciudad, que
impone relaciones sociales más abiertas) y el sedentarismo (que implica el
desarrollo de la agricultura y a partir de ella todo tipo de
desarrollos tecnológicos y económicos con la división del trabajo, la
comercialización de excedentes y, más tarde, la industrialización y
la terciarización).

Con pocas excepciones, las civilizaciones son históricas, es decir,
utilizan la escritura para el registro de su legislación y
su religión (aparecidas con el poder político —reyes, estados— y religioso —
templos, clero—) y para la perpetuación de la memoria de su pasado
(incluyendo la aparición de los conceptos de tiempo histórico y calendario).
Sin embargo, la escritura no es el único sistema utilizado para
preservar el pasado. Las sociedades incas de los Andes usaban
los quipus como instrumento de almacenamiento de su información.

Si se utiliza en un sentido amplio, civilización pasa a ser sinónimo
de cultura (englobando las visiones del mundo o ideologías, las creencias,
los valores, las costumbres, las leyes e instituciones), que se suele aplicar con carácter más general.

Un nuevo concepto de “civilización”
Recientemente surge un nuevo concepto de civilización:
«la civilización empieza a aparecer cuando se establece un sistema de
vida factible; es decir, una relación apropiada entre el ser humano y la
naturaleza, de acuerdo con las características de una región determinada».
De acuerdo a este nuevo enfoque, el desarrollo industrial solo
desarrolla a una civilización si éste contribuye al bienestar de la sociedad y del medio ambiente.

A partir de esta definición, vemos una profunda relación entre
civilización y sostenibilidad. Yendo más lejos, se puede decir que el progreso no siempre es acumulativo, sino que es no lineal; el paso del tiempo en una sociedad puede afectar tanto al bienestar de sus miembros como al bienestar de la naturaleza.

Sin embargo, los poderes económicos, políticos, culturales, religiosos
y sociales que construyeron en el pasado y en la actualidad las grandes
civilizaciones, han creado conflictos por el dominio del mundo. Estos están
más acentuados en el siglo XXI por la globalización creciente y el poder de
las grandes corporaciones transnacionales.

Etimológicamente, la palabra «civilización» deriva indirectamente
del latín civitas (ciudad) que entronca con civitio o sentimiento
comunitario y de civis (ciudadano) a través de civil y civilizar.
Proclamación del Dia Internacional para el Diálogo entre Civilizaciones
La Asamblea General de la ONU ha declarado el 10 de junio como el Día
Internacional para el Diálogo entre Civilizaciones, para destacar el valor de la diversidad de las civilizaciones y promover el diálogo, el respeto mutuo, la tolerancia y la solidaridad mundial.

La proclamación del Día Internacional para el Diálogo entre Civilizaciones
ha sido por Resolución Oficial A/78/L.75 de fecha 29 de mayo de 2024.
Este día no solo representa un reconocimiento simbólico, sino que también
es una llamada a la acción para fortalecer las relaciones interculturales y
construir un futuro más armonioso.

El diálogo tiene cada vez mayor importancia en el mundo
El diálogo entre civilizaciones es esencial en un mundo cada vez más
globalizado e interconectado. Este diálogo implica la comunicación abierta
y respetuosa entre diferentes culturas y tradiciones, promoviendo el
entendimiento y la cooperación en lugar de la confrontación y el conflicto.
La diversidad cultural es una riqueza invaluable que puede enriquecer a las
sociedades a través del intercambio de ideas, valores y prácticas.

Ejemplos Históricos de Diálogo entre civilizaciones
Al reflexionar sobre ejemplos históricos de diálogo intercultural, podemos
aprender lecciones valiosas sobre cómo la cooperación y el respeto mutuo
pueden conducir a un progreso significativo y a una convivencia pacífica. Te
damos algunos ejemplos incontestables.

La Ruta de la Seda
Uno de los ejemplos más conocidos del diálogo entre civilizaciones es la
histórica Ruta de la Seda. Este vasto entramado de rutas comerciales que
conectaba Asia con Europa no solo facilitó el comercio de bienes como la
seda, las especias y el oro, sino que también promovió el intercambio de
ideas, conocimientos y culturas.

A lo largo de estas rutas, filósofos, científicos y artistas de diferentes
civilizaciones se encontraron, compartieron sus conocimientos y
aprendieron unos de otros. Por ejemplo, la difusión del budismo desde la
India a través de Asia Central y China se debió en gran medida a estas
interacciones.

Al-Andalus
Otro ejemplo notable es el periodo de Al-Andalus en la península
ibérica, durante el cual musulmanes, cristianos y judíos coexistieron y
colaboraron en un entorno de relativa tolerancia y respeto mutuo.
Al-Ándalus, también escrito al-Andalus, (en árabe:
?
,? ? ????
nombre de la sociedad islámica que se formó en la península ibérica en
la Edad Media.

Las fuentes árabes medievales utilizan el término al-?Andalus para
referirse tanto a la península ibérica (con un sentido geográfico), como al
territorio peninsular controlado por los musulmanes (es decir, con un
sentido político), mientras que las fuentes cristianas utilizan los
términos Spania, Yspania o Ispania (derivados de Hispania) para referirse a
la península ibérica o exclusivamente al territorio controlado por los
musulmanes, aunque a partir del siglo XII aparece en ocasiones el
término Alandaluf, en este último sentido.

Tras la conquista musulmana de la península ibérica, al-Ándalus
se integró inicialmente en la provincia norteafricana del Califato omeya.
En el año 756 se convirtió en el Emirato de Córdoba y posteriormente
en el año 929 en el Califato de Córdoba, independiente del califato abasí.
Con la disolución del Califato de Córdoba en 1031, el territorio se
dividió en los primeros reinos de taifas, periodo al que sucedió la etapa de
los almorávides (y los segundos reinos de taifas) y la etapa de
los almohades (y los terceros reinos de taifas).

Con el avance de los reinos y condados cristianos de las montañas del
norte peninsular (en la llamada «Reconquista», un término cuestionado por
gran parte de la historiografía actual) el territorio de al-Ándalus se fue
reduciendo, hasta que la toma de Granada por los Reyes Católicos en 1492
puso fin al último estado musulmán peninsular (el reino nazarí de Granada).

Mientras que una parte de los andalusíes emigró al norte de África, la
mayoría quedó bajo el dominio de sus nuevos señores cristianos,
convertidos en «mudéjares», hasta que a principios del siglo XVI fueron
obligados a convertirse al cristianismo. En 1609 estos «moriscos»
fueron expulsados por orden del rey Felipe III.

¿Cómo se proclama un Día Internacional o Mundial?
Esta convivencia facilitó un florecimiento cultural y científico sin
precedentes, donde se realizaron importantes avances en áreas como la
medicina, la filosofía, las matemáticas y la astronomía.
La famosa Escuela de Traductores de Toledo, donde se tradujeron al latín
numerosas obras científicas y filosóficas del árabe y el griego, es un
testimonio de esta colaboración fructífera.

El Renacimiento y el Intercambio Cultural
El Renacimiento europeo también fue un periodo de intenso diálogo
intercultural, especialmente con el redescubrimiento y la asimilación de
conocimientos del mundo islámico y clásico. Los académicos europeos se
inspiraron en textos árabes y griegos, muchos de los cuales fueron
preservados y comentados por eruditos musulmanes.

Este intercambio de ideas catalizó el desarrollo de nuevas corrientes de
pensamiento y avances científicos, marcando una era de renovación
cultural y científica en Europa.

La Actualidad
En la actualidad, el diálogo entre civilizaciones es más crucial que nunca. Enun mundo marcado por la globalización, la migración masiva y los conflictos interculturales, el entendimiento mutuo y el respeto por la diversidad cultural son fundamentales para la paz y la cohesión social.

El Día Internacional para el Diálogo entre Civilizaciones sirve como un
recordatorio de que, a través del diálogo y la cooperación, las sociedades
pueden superar las barreras culturales y construir puentes de
entendimiento y solidaridad