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?Fuego y división he venido a traer a la Tierra?? (Luc. 49-53)
21 Domingo Ordinario (14-Agoso-2022)
De estar solo en el mundo, nadie podría hablar de convivir, ni aclarar el modo de hacerlo. El vivir humano supone la existencia colectiva del ser humano.Y de ella nace la convivencia, la sociedad en la que nos relacionamos cientos, miles y millones de seres humanos.
En esa convivencia, todos somos sujetos de una misma naturaleza: individual-comunitaria para realizarnos con los otros.
Dicha convivencia queda abierta para realizarse consigo solo o con los otros.En el primer caso, puede darse el desvarío de autoafirmarse queriendo someter al otro; y brilla entonces el acierto de no dejarse someter. El yo humano es singular y comunitario. Si se niega a ser comunitario corrompe su humanidad; si la reconoce en el grado que sea, acredita su verdadero yo.
La historia nos demuestra que, en diversas situaciones familiares, sociales y políticas, subsiste la doble tendencia : de la paz, con el diálogo, el acuerdo y el respeto de la dignidad y derechos del otro; y de la guerra con el rechazo y negación del otro.
¡Paz y guerra dentro y fuera de uno mismo!
El yo humano es singular y comunitario. Si se niega a ser comunitario, corrompe su humanidad y si la reconoce en el grado que sea, acredita su verdadero yo.
¡Paz y Guerra!
?? La PAZ se contrapone :
-A toda guerra de querer someter al otro para utilizarlo.
– A toda guerra que nos quiere tener sometidos y la repelemos sin la dinámica de la violencia. Ni oprimir ni dejarse oprimir.
-A toda guerra que lucha contra el otro por ser auténtico. No hay que temerla, moleste o no.
-A toda guerra, que deplora los instintos sin saber encauzarlos hacia el verdadero yo.
¡PAZ y GUERRA! Que cada uno debe emprender o desechar, pues a todos nos ronda un falso yo que puede hacernos creer que buscamos la verdad de nuestro ser, sin serlo.
?MI PAPAZ OS DOY??, que viene de dentro de cada uno, de la armonía interior, fraguada en la lucha y el sufrimiento, abordados sin violencia ni ruptura.