El rincón del peregrino
Continuación: DE LAS ALABANZAS DEL DIOS ALTÍSIMO
¡QUÉ POCA FE LA NUESTRA! Basta ya de buscar a Dios en el mármol muerto, ¡Él no vive en templos fríos ni en el silencio del desierto!
¡No seas una gota cobarde que teme al océano!
¡Sé ola que se derrite de amor en la arena de su Creador!
¡ALABADO SEAS, DIOS DE LAS MARAVILLAS! Ver noticia original en …

