Alandar
Dina Al Ashi tenía 28 años, era madre de dos hijos y estaba embarazada de seis meses cuando comenzó la masacre en Gaza. «Los primeros meses de esta maldita guerra fueron mis últimos tres meses de embarazo». En un contexto tan adverso, reconoce que lo más difícil es ser madre y estar embarazada. En estos dos años, el número de partos ha disminuido en Gaza y el de los abortos se ha disparado. En un contexto tan caótico, la planificación familiar no existe, pero tampoco hay anticonceptivos. De las mujeres que se quedan embarazadas, «la mayoría no quieren tener al bebé», dice. La guerra es el peor enemigo de la maternidad. Ver noticia original en …

