Cristianía
Los recientes ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán han reabierto una herida profunda en la conciencia internacional.
Decir “no a la guerra” en este contexto no significa negar la complejidad de la situación iraní ni cerrar los ojos ante los problemas internos del país. Significa afirmar que ninguna dificultad política, ningún conflicto regional, ninguna disputa ideológica puede justificar la devastación que inevitablemente trae consigo la violencia militar. Ver noticia original en …

