InicioRevista de prensaiglesia catolicaJavier Morán, corresponsal religioso de La Nueva España: «Hay muchos hijos de...

Javier Morán, corresponsal religioso de La Nueva España: «Hay muchos hijos de Rouco en el episcopado» -- José Manuel Vidal

Publicado en

Religión Digital

Rouco31.bmpSería cruel que los obispos no reeligiesen a Blázquez
En este país que va detrás de los curas con un palo o con un cirio, no hay muchos especialistas de información religiosa preparados. Rara avis, Javier Morán, corresponsal religioso de La Nueva España, imparte “doctrina” informativa a diario desde las páginas de uno de los periódicos más prestigiosos de Asturias. Con proyección nacional. Siempre equilibrado, reprocha a la Iglesia que “esté a la defensiva ante los medios”, reconoce que “Rouco está acumulando demasiado poder” en la Iglesia española, pero cree que “sería cruel que los obispos no reeligiesen a Blázquez”, y, ante la confrontación Iglesia-Gobierno, asegura que “la calles es de todos, también de la Iglesia”.

A sus 43 años es uno de los corresponsales religiosos más cotizados de España. Hace años, a Javier Morán, licenciado en Periodismo y en Filosofía, los directivos de La Nueva España le ofrecieron ocuparse de la información religiosa y aceptó encantado. Y eso que reconoce que se trata de “una información difícil, que interesa tanto a los que están a favor como en contra, que llega amucha gente y que toca la fibra sensible de las creencias”.

A su juicio, en la información religiosa se está dando “una situación de sospecha excesiva, porque hay una actitud de partida de desconfianza y eso creo problemas muy serios”.

Explica Javier que “la regla número uno de la comunicación es hacer las cosas bien y hacerlas saber. La Iglesia hace bien muchas cosas, pero no sabe comunicarlas adecuadamente. Está siempre a la defensiva y esa actitud le está pasando facturas muy serias. Además, la situación que se crea no es agradable ni para la institución ni para los profesionales”.

Para romper esta dinámica, Morán sugiere “conocimiento mutuo y franqueza. No se puede jugar al secretismo ni a favorecer sólo a los medios afines, porque el favoritismo es perjudicial para la propia Iglesia”.

El Papa negro

Aunque el nombre de Adolfo Nicolás no había sonado en exceso “hacia fuera”, Morán cree que era el candidato hacia adentro, porque “la Compañía no quiere retroceder en la línea Arrupe”, sin que eso signifique ruptura con Roma, con la que “el nuevo Prepósito tendrá que tejer relaciones partiendo de cero”.

A su juicio, entre el Vaticano y los jesuitas “nunca habrá una confrontación abierta”. Eso sí, el hecho de que la Compañía esté en vanguardia significa que asume “que el binomio fe-justicia no se puede separar” y que “a base de explorar puede caer y cometer errores, ante los que estará siempre dispuesta a acatar las advertencias de Roma”.

Para Morán, en estos momentos hay dos cosmovisiones eclesiales. La primera centrada en la confesión del credo católico y en el respeto al cuerpo doctrinal. La segunda, partiendo del credo, se dirige al mundo actual, “aunque sea la nueva Babilonia”. La compañía ha optado por esta segunda lo que implica que “se encuentra más a la intemperie”.

La manifestación de Colón

Según Morán, la primera cosmovisión se plasmó en la concentración de finales de año en la Plaza de Colón de Madrid, capitaneada por el cardenal Rouco y por el fundador de los Neocatecumenales, Kiko Argüello. “Los Kikos son gente muy entregada, pero que viven en la perspectiva de que el mundo es la nueva Babilonia”.

Cardenal Rouco

A su juicio, el cardenal de Madrid, Antonio María Rouco Varela, es “el diseñador de las estrategias de la Iglesia en España desde el año 1994 y el que marca el modelo episcopal al que hay que tender. De ahí que haya muchos hijos de Rouco en el episcopado”.

Para Morán, “Rouco es una persona inteligente y tiene los votos suficientes y sobrados para salir elegido de nuevo como presidente de los obispos”. Pero precisa que “Blázquez también lo hizo bien, tal y como ha reconocido el cardenal Martínez Sistach. Por eso, el que los obispos lo apartasen del cargo tras un primer mandato sería una actitud cruel. En cualquier caso, todo va a depender de la decisión que tome Rouco al respecto”

Las dos “sensibilidades” episcopales

Blázquez2.jpgMorán asegura que, a pesar de que suelen negarlo, es evidente que existen al menos dos sensibilidades en el seno del episcopado. “Una que aglutina Rouco y que concuerda básicamente con lo que ha sido el pontificado de Juan Pablo II. Otra que agrupa a la vieja guardia taranconiana o de los descendientes del taranconismo, a la mayoría de los prelados de las nacionalidades y a algunos obispos a los que Rouco ha ido agraviando o decepcionando”. A su juicio, este segundo grupo en las anteriores elecciones episcopales contó con 26 prelados, pero “desde entonces su número ha bajado”.

Morán advierte que “a pesar de que la CEE no es un Parlamento, el presidente de los obispos es la cara de la Iglesia, la persona que sale en la televisión y en los periódicos y transmite los grandes mensajes episcopales”. De ahí su importancia.

También cree el corresponsal religioso de La Nueva España que “Rouco está concentrando demasiado poder, lo que genera en los obispos cierta reserva o rechazo”. Y pone dos ejemplos claros del poder del cardenal de Madrid: “Quiere a Camino y lo consigue de auxiliar, al tiempo que nombra a su sobrino, Alfonso Carrasco Rouco, como obispo de Lugo”.

Un Papa teólogo

Morán cree que Benedicto XVI “no ha puesto en marcha una segunda involución, dado que la doctrina del pontificado de Juan Pablo II pasó toda ella por las manos del entonces cardenal Ratzinger”. Lo que sí hay, según Morán, es “una liberalización de la liturgia tridentina, lo que está provocando una actitud de rebeldía por parte de muchos obispos”.

A su juicio, “Benedicto XVI es un Papa teólogo, cuyas aportaciones son profundas y muy bien razonadas, que no tiene nada fácil pasar a la Historia, y que está cumpliendo su plan de ir a lo esencial de la fe”. Cree Morán que no conseguirá la unión con los ortodoxos ni entrar en Pekín, con lo cual “pasará a la historia como un ejemplar un poco extraño de Papa teólogo”.

Iglesia-Gobierno

Sobre la actual confrontación Iglesia-Gobierno, Morán sostiene que “la calle es de todos, también de la Iglesia. Además, cualquier ciudadano puede criticar las leyes. Porque hay leyes imperfectas, en concreto la del aborto. Los obispos pueden criticar las leyes y criticar al Gobierno. Porque una de las misiones de la Iglesia es la de ser crítica con el poder. Otra cosa es la forma de hacerlo o el enfoque, que ya no me parece tan acertado”.

Monseñor Osoro, monseñor Berzosa y Asturias

Morán tiene muy claro que “Asturias es una diócesis compleja, una región obrera muy metida en la cuestión social, que ha estado siempre en la calle. Y el clero asturiano ha estado siempre en contacto con estas corrientes sociales y políticas. Por eso, para cualquier obispo gobernar Asturias siempre ha sido difícil y Osoro no es la excepción”.

A su juicio, el actual arzobispo “llegó a Asturias con una hoja de ruta que ha ido cumpliendo y, por eso, el sector eclesial más implicado en la labor social ha ido desapareciendo, un sector con raigambre, dado que procedía del canónigo Arboleya Y del jesuita Gafo”.

Para Morán lo que pasa en Asturias es que “tiene una generación perdida de sacerdotes del postconcilio. Una generación descolocada, porque Osoro, como otros obispos, se apoya en las generaciones de curas más jóvenes. Pero la veteranía es sabiduría y, a veces, las opciones más jóvenes le fallaron”.

De ahí que, a su juicio, el balance de monseñor Osoro es que “le hubiera gustado tener una relación más estrecha con el clero asturiano, pero no es así. Hay una cierta separación del pastor con sus curas”.

Morán alaba la labor desarrollada por Gabino Díaz Merchán, el predecesor de Osoro en la sede asturiana. “Asturias es una región que sociológicamente tendría que ser anticlerical. Pero no hay anticlericalismo por la labor realizada durante 34 años por Don Gabino. Una labor que permanece y, por eso, la fuerza de la Iglesia asturiana sigue siendo su empatía con la gente”.

En cuanto a Osoro, Morán considera que “después de 6 años en Asturias, está en el momento de dar el salto a otro arzobispado, que podría ser Valencia, Toledo o, incluso, Santiago de Compostela”.

Del obispo auxiliar, Raúl Berzosa, el periodista destaca que es “una persona de valía, con grandes dotes de comunicación, que podría ser un rostro importante de la Iglesia”. A su juicio, “está también en la línea de salida a una diócesis propia, porque, en Asturias, el cargo de auxiliar es muy difícil, sobre todo si el obispo no le pide que lo auxilie. Hay obispos auxiliares que encajan bien con el titular. Berzosa no ha recibido atribuciones y el que salte a una diócesis será su plataforma de despegue”.

Últimos artículos

Sudán, como si la guerra la llevasen encima -- Guadi Calvo

Rebelión Desde el comienzo de la guerra civil sudanesa, en abril de 2023, el mundo...

Escucharse a sí mismo -- J. I. González Faus

Cristianismo y Justicia Recientemente hablé de la posibilidad de sustituir el lenguaje ascético de “negarse...

Palestina. Nueva masacre criminal israelí: asesinan a 104 personas y dejan 760 heridas al atacar una concentración de palestinos que esperaban la distribución de...

Resumen Latinoamericano La Resistencia responsabiliza a EE.UU y el gobierno sionista (360Noticias) Más de 100...

Noticias similares

Sudán, como si la guerra la llevasen encima -- Guadi Calvo

Rebelión Desde el comienzo de la guerra civil sudanesa, en abril de 2023, el mundo...

Escucharse a sí mismo -- J. I. González Faus

Cristianismo y Justicia Recientemente hablé de la posibilidad de sustituir el lenguaje ascético de “negarse...

Palestina. Nueva masacre criminal israelí: asesinan a 104 personas y dejan 760 heridas al atacar una concentración de palestinos que esperaban la distribución de...

Resumen Latinoamericano La Resistencia responsabiliza a EE.UU y el gobierno sionista (360Noticias) Más de 100...