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El día 16 de junio, del pasado año, un amigo mío, farmacéutico, me comunicaba que un buen y antiguo cliente fue a despedirse porque el lunes, día 16, hacía la eutanasia. Para mi amigo fue una experiencia nueva.
Al hablar los dos le pude expresar: ¡Qué avance en la visión eutanásica médica! Y así vamos transformando la muerte biológica como un acto de decisión propia o intentando una nueva visión eutanásica existencial. Ciertamente, un tema de pleno debate actual. Sólo aporto una breve reflexión personal.
Euzoia o vivir dignamente. Cómo trabajan allí las familias, las escuelas, las instituciones, la sociedad, las administraciones… y el gran interés en sus discursos todos los partidos políticos. !!1No faltaba más!!!Todo el mundo a vivir dignamente: euzoia. Además, la constitución, votada en 1978, lo constata. Así lo afirma en el artículo 10: La dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley ya los derechos de los demás son fundamento del orden político y de la paz social.
Y a continuación: Las normas relativas a los derechos fundamentales ya las libertades que la Constitución reconoce deben interpretarse de conformidad con la Declaración Universal de los Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por España. La dignidad no depende de un diagnóstico, sino de la autonomía de la persona.
El Estado no puede imponer una obligación de vivir, sino facilitarla, libre y reflexivamente, para no rechazar la existencia. Y el derecho a vivir dignamente implica también el derecho a morir dignamente, aunque el sufrimiento sea existencial y no médico.
Pero en el fondo, con las tecnologías, los poderes, de cualquier clase, intentan que vivan bien quienes les interesa, pero todo el mundo bien controlado. Una libertad aparente. Y por eso no hablan de la eutanasia real o existencial, a pesar del artículo 10 de la constitución, mencionado anteriormente. El gran miedo a perder el control sobre la decisión del momento de morir de cualquier ciudadano o cualquierA ciudadana. El control debe llegar hasta aquí. Además, la muerte biológica sigue siendo un auténtico tabú: Nadie puede evitar la muerte biológica: ¿miedo, angustia, temor, u otras emociones o ideas?
No hay ninguna nación que haya aprobado una eutanasia con contexto existencial, pero sí médico. ¡Un gran avance! En este marco quien es el sujeto de decisión es el médico, nunca la persona que pide la eutanasia, que es un autocidio; ni homicidio ni suicidio. Y el código penal hace un gran avance ningún delito se puede imputar al equipo médico que ayuda a un suicidio asistido.
Pero esta ley se fundamenta en la de 1848, que toda ayuda es un homicidio. Cabe recordar la muerte de Ramon Sanpedro: Mar adentro. En España, en aquellos momentos, la asistencia al suicidio era penalizada. Ramon se autocidió en 1998, con la ayuda de una amiga, Ramona Maneiro, imputada, pero nunca se hizo el juicio por prescripción del delito.
Y ella lo confesó en su momento oportuno. La reflexión que hago no parte, por tanto, del código penal, sino de un derecho humano que hay que contemplar: el autocidio. Todo euzoya pide el derecho de la eutanasia. Y basado en la articulación de la Constitución de 1978.
Las razones en contra son ya ancestrales para atacar, prohibir o no permitir morir dignamente con los ojos abiertos. Razones teológicas: ¿Qué ”dios” quiere ver sufrir no con sufrimiento físico sino también con sufrimiento psíquico o dolor noógeno? Razones filosóficas: El sentido de la vida no permite el autocidio. Razones políticas: Hay que proteger la vida del Pueblo. Y otros.
Pero, en cambio, existen otras razones del poder para enviar a la muerte segura, a generaciones jóvenes actuales: la guerra. Y aquí entra todo: homicidio, suicidio, suicidio asistido.
La eutanasia o autocidio no es una lucha del sujeto entre la muerte y la vida, sino formas distintas de avanzar la muerte biológica. Ya no ve la vida biológica o la vida con sentido. Avanzar la muerte, no quitarse la vida.
Las conversaciones que tengo con varias personas, de edad provecta, me dicen que es necesaria una mentalización. La gente teme a la muerte. Y la pregunta es, ¿y por qué? Cuántas personas, mayores y sanas mentalmente, no la temen y rezan: Señor, ¿qué hago aquí?, ¡¡llévame!! Y el dolor, la ceguera, la dyszoia y otros factores no son escuchados por las autoridades.
Entonces es necesaria la eutanasia existencial o el autocidio. Pero la contradicción de fondo es: quienes prohíben esta ayuda o acto de amor de hacer avanzar la muerte con decisión propia y documento escrito, permiten y obligan ir a la muerte: guerras, exponerse a la muerte en ciertas ocasiones y otras. Por tanto, el problema no es el hecho de la muerte biológica sino de la intención del sujeto, quien debe tomar la decisión propia, y no dejar la decisión en manos de autoridades. Y ahí está el sentido profundo del artículo 10 de la constitución española.
Evidentemente que la ley debe estar bien hecha para que no haya abusos, como toda ley. Pero, por eso hace falta una buena educación, la mentalización de vivir con responsabilidad y valorar la salud integral. Cierto que es un debate extremadamente complejo y profundo, que toca fundamentos de la libertad individual, la dignidad humana, el papel de la sociedad y los límites de la intervención médica y legal.
Cierto es que la idea del «autocidio» sin esperar a estar enfermo, si bien responde a un sentido de libertad y de autonomía radical, choca con los principios éticos y sociales que actualmente rigen la mayoría de las legislaciones sobre la muerte digna. Lo que sí se está debatiendo y, en algunos países, aplicando, es la eutanasia en casos de sufrimiento psíquico extremo e insoportable, sin perspectivas de mejora y certificado por un equipo médico multidisciplinar.
Avanzar hacia una «ley de autocidio», en el sentido amplio que expreso, implicaría cambiar fundamentos muy arraigados de nuestra concepción de la vida, la muerte y el papel de la sociedad en la protección de sus miembros. Es un debate legítimo, pero extremadamente complejo y con enormes implicaciones sociales, éticas y legales.
Eutanasia y Euzoia: Dignidad existencial en la vida y la muerte, vivida desde una visión humana madurativa integral en la que entra la interioridad o la espiritualidad o el profundo nivel de conciencia.

