fe adulta
Fue una bendición Urbi et Orbi radicalmente diferente a las que nos tenían acostumbrados tanto Francisco como Benedicto XVI o Juan Pablo II. Una declaración breve, añadida a la felicitación pascual (en diez idiomas), en la que Prevost no concretó ninguna de las situaciones de violencia, guerra o injusticias padecidas en el mundo. No se habló de Gaza, ni de Irán, ni de Sudán del Sur o Nigeria. Ver noticia original en …

