II Peregrinación Interreligiosa por la Paz: «Un Mundo diferente es posible» -- Senén Bernardo Ruiz

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Enviado a la página web de Redes Cristianas

II PEREGRINACIÓN INTERRELIGIOSA POR LA PAZ: “UN MUNDO DIFERENTE ES POSIBLE”
La experiencia de la primera peregrinación en 2015 y la marcha por la paz en los EE. UU. de los monjes budistas, nos animó a convocar esta segunda peregrinación, en estos tiempos de tantas guerras y tanta violencia existente en nuestra sociedad: “Una marcha por la Paz, porque otro mundo es posible”.

La acogida de los peregrinos en el monasterio benedictino de Santa María de Carbajal de León nos hizo intuir la armonía que a lo largo de las seis etapas iba a ser la tónica general de las cerca de cincuenta personas, hinduistas, judíos, musulmanes, budistas, bahá’is, cristianos y de otros caminos espirituales. Seis etapas en seis días que cada una de las religiones preparó con esmero.

Sor Ernestina, abadesa del monasterio, entregó el testigo, una rama de olivo, símbolo de la paz, a los miembros de la religión bahá´i. Cada noche repetimos el acto con los miembros de la siguiente confesión religiosa.

El martes, 22 de septiembre, llegamos a Sarria para dar comienzo a la peregrinación. En el autobús, los bahá’is rezaron “…Ilumina mi ser interior; oh, Señor, con los resplandores de la Aurora de Tu Revelación, así como iluminaste mi ser exterior con la luz matinal de Tu favor”.

La llegada a Portomarín, con esa bajada y subida tan pronunciadas, hizo mella en algunos pies. Por la noche, un extenso video de los hermanos bahá´is haciendo referencia a su fundación en el siglo XIX por Bahá`u`lláh, las persecuciones que sufrieron y las acciones a lo largo del mundo. Después un diálogo que se nos hizo corto. Esta nueva religión espera que al final de los tiempos, todas las creencias confluyan en una misma, porque uno es el único Dios.

Al concluir la cena, el testigo pasó a las hermanas budistas. Por la mañana nos propusieron un mantra: “Paz con todo y todo en paz”, para repetir una y otra vez como una oración.

Al atardecer, al costado de la iglesia de San Tirso de Palas, sentados en corro en el suelo, una práctica de meditación, un contenido denso y hermoso: “Permanecer en el momento presente, es la forma de cultivar la paz, tanto en uno mismo como en el mundo…”. Hicieron referencia a la importancia de la respiración como base sólida cuando nos sintamos superados por una emoción fuerte o dispersos en proyectos y a la meditación como herramienta sanadora. Estas prácticas pueden devolvernos la calma y la paz perdidas. Muchas preguntas quedaron en el tintero por falta de tiempo. Dialogamos en torno a la encarnación.

Los hermanos hinduistas recibieron la rama de olivo. En la mañana de Palas de Rei, unos ejercicios de estiramiento, silencio y la repetición de un mantra hindú nos pusieron en el aquí y ahora. La llegada a Melide fue muy llevadera.

Nos esperaba una tarde intensa en Velouriz de la mano de Koldo. En este lugar, nos sorprendió un concierto de cantos interreligiosos del grupo lucense (desplazados expresamente): “Nuestra Alma Canta”, en el que todos pudimos participar. Fue algo inesperado, mágico, en un entorno natural boscoso, en círculos y magistralmente preparado.

A continuación, el grupo hinduista, seguidores de Amma, su maestra espiritual, nos propusieron en primer lugar silencio y meditación; ciertamente cortos, porque apremiaba la hora. Con esta práctica quisieron compartir que más allá de la rica teoría y las deidades del hinduismo, su prioridad es la filosofía de su maestra Amma. Ella enseña que “la verdadera religión es el amor y el servicio, una verdad que abraza todas las creencias”. Para transmitir esto invitaron a todos a vivir una experiencia basada en el Darshan: nos miramos fijamente a los ojos, nos abrazamos y nos dijimos una palabra de gratitud. Este momento debemos trascenderlo llevando la paz y la conexión a nuestros hogares y comunidades por siempre.

La cena, otra sorpresa condimentada con tanto amor, que uno se siente regalado y profundamente agradecido.

El testigo pasó a manos de los componentes de “Otros Caminos”, pues los judíos a última hora no pudieron asistir por problemas de salud, pero nos enviaron un mensaje: “Este evento tan compasivo hacia la humanidad nos convoca a la introspección individual y colectiva desde la riqueza de cada una de nuestras creencias…”. Después, rezamos la oración que cada semana se reza en el Arca de Lanza del Vasto por los judíos, para unirnos a la fiesta del Yom Kipur, día del Perdón, que celebran en estos días.

Dentro de “Otros Caminos”, los del grupo del Arca nos hablaron de su fundación por Lanza del Vasto, teniendo como modelo los áshram de Gandhi, sus objetivos y acciones basadas en la no violencia activa y todos juntos rezamos: “Oh Dios de verdad que los hombres distintos llamamos con distintos nombres…”.

Después, Intervinieron varias personas que expusieron sus compromisos personales, su filosofía de vida, sus búsquedas de la verdad y salieron frases y reflexiones como estas: “Sólo lo que nos une es verdad, lo que nos separa es mentira”, “Velad y orad, porque los hijos de las tinieblas son más sagaces que los hijos de la luz”, “Orad constantemente”, “Cuando hay consciencia, todo es nuevo, no hay rutina, todo es cambio”, “Cada uno de nosotros viene con sus expectativas, creencias y particularidades. Seamos conscientes de lo que traemos en nuestras mochilas, para que al final del trayecto las llevemos más livianas de todo lo que estorba nuestra Paz”, “Como ciudadanos del mundo buscamos nuestra esencia divina”, “Aquí estamos predispuestos a encontrar esa paz ansiada que asoma cuando tenemos la mente en calma y el corazón cálido”.

La rama de olivo pasó a manos de los hermanos musulmanes, los “sometidos”, como les gusta denominarse, que nos propusieron guardar silencio y prescindir de los móviles hasta llegar el descanso de A Salceda.

En O Pedrouzo nos juntamos en un corro amplio en la pradera y nos hablaron del islam, religión monoteísta basada en el Corán y las enseñanzas del profeta Mahoma, de los 99 nombres con que se nombra a Dios en el Corán y la Sunna.

Cantamos juntos los distintos nombres de Dios y fue muy hermoso. Temir explicó las distintas llamadas a la oración para convocar a los fieles y las cantó. También nos hablaron de M. Fethullah Gülen de origen turco, gran maestro, teólogo, escritor y predicador, favorable al acercamiento de las tres religiones monoteístas.

Los hermanos islamistas entregaron la rama de olivo a los cristianos, quienes propusieron bendecir y servir el desayuno al resto de peregrinos.

Llegados al día final de la peregrinación, hemos podido comprobar cómo “el Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres” que diría el salmo. Nuestra cita era reunirnos junto a las estatuas de los peregrinos en el monte Do Gozo. El grupo propuso que cada uno impusiese sus manos sobre la cabeza de los demás, los mirase a los ojos pronunciando su nombre y dándoles la bendición bíblica que adoptaría San Francisco de Asís: “El Señor te bendiga y te guarde, te mire benignamente y te otorgue la paz” (Números 6:24-26). Se convirtió en un momento cargado de simbolismo, de unidad, de fraternidad y de una emocionante paz. Santiago nos recibió con lluvia y con una comida hindú exquisita.

Cada encuentro al atardecer se convirtió en un tiempo y un espacio que vivimos como sagrado.