Religión Digital
El cardenal vincula la Eucaristía con la acogida de los migrantes y reclama una reforma migratoria, un trato humano en los centros de detención y responsabilidad ante las vulneraciones de derechos
La defensa de los inmigrantes no es un añadido opcional a la fe ni una actividad caritativa separada del culto. Para el cardenal Blase Cupich, arzobispo de Chicago, constituye una exigencia del seguimiento de Jesús y «un acto de adoración divina». Así lo afirmó en la homilía pronunciada el 3 de octubre en la iglesia Old St. Patrick’s, durante la misa de apertura de «Ciudad de Acogida: Un seminario sobre la solidaridad católica y el viaje de la migración», cuyo texto está fechado el 8 de octubre de 2026. Ver noticia original en …

