Eclesalia
Será que el arrebato poco patriótico viene de cuando nosotros también hemos sido nadie, de cuando no hemos tenido patria, ni hogar; de cuando de jóvenes hemos vagado por calles extrañas y envidiado el fuego de otros salones tras el cristal impenetrable. Sí, «Todos somos Ceuta», pero venimos de pasar la noche en vela sobre su duro alquitrán. Nuestros pies están quemados de pisar ese ardiente asfalto. Nosotros también queremos ser las greñas, la piel sin jabón, el ojo despierto en medio de la oscuridad, el agujero del estómago, el horizonte sin clarear… Ver noticia original en …

