Tender puentes entre la Ciencia, las creencias, la Iglesia y los artistas: -- Leandro Sequeiros, Presidente de ASINJA (Asociación Interdisciplinar José de Acosta)

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Enviado a la página web de Redes Cristianas

El viaje apostólico del papa León XIV a Francia se realizará del 25 al 28 de septiembre de 2026 bajo el lema «Para que el mundo tenga vida».
Programa y Etapas Principales
El quinto Viaje Apostólico Internacional de León XIV se iniciará la mañana del
25 de septiembre de 2026 con la salida en avión desde el Aeropuerto
Internacional de Roma/Fiumicino rumbo París, a dónde llegará después de más
de dos horas de vuelo.

A su llegada al Aeropuerto Internacional de París/Orly, a las 10.00 de la
mañana, tendrá lugar la Ceremonia de Bienvenida. Luego, el Pontífice se
dirigirá al Palacio del Elíseo para la Visita al presidente de la República
francesa. Alrededor de las 11.45 de la mañana, el Santo Padre encontrará a las

Autoridades, la Sociedad Civil y el Cuerpo Diplomático, en el Palacio del Elíseo,
donde pronunciará su primer discurso.
Por la tarde del viernes 25, el Papa León XIV visitará la sede de la
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura
(UNESCO), donde pronunciará su segundo discurso. Desde nuestra
perspectiva de hombres y mujeres del mundo Universitario, esta visita es muy
importante, como destacamos después.

A las 17.15 horas, el Pontífice presidirá la celebración de las Vísperas
con los obispos, sacerdotes, diáconos, consagrados y seminaristas en la
Catedral de Notre-Dame de París.
Por la noche, a las 21.00 horas, el Santo Padre presidirá la Vigilia de Oración
con los Jóvenes en el Estadio de Francia en Saint-Denis, ubicado a uno 9 km
de París.

Día segundo: sábado 26 de septiembre
El sábado, 26 de septiembre, el Papa León iniciará su jornada visitando
el Centro de Acompañamiento e Integración Social “Maison Bakhita”, un
importante centro de acogida a los migrantes administrado por la arquidiócesis
de París. Luego, a las 10.15 horas, el Pontífice se reunirá con los miembros de
la Asamblea Sinodal Provincial, los catecúmenos y los neófitos en el Instituto
Católico de París.

Por la tarde del sábado, el Santo Padre presidirá la Santa Misa en la
Plaza de la Concordia, el corazón geográfico, histórico y monumental de la
capital francesa. Concluida la Misa, el Papa se trasladará en avión desde el
Aeropuerto Internacional de París/Orly hacia Lourdes. A su llegada, el Pontífice
se dirigirá inmediatamente a la Gruta de las Apariciones de Massabielle, en el
Santuario de Nuestra Señora de Lourdes, donde presidirá una Oración.

Día tercero: domingo 27 de septiembre
La mañana del domingo, 27 de septiembre, el Papa León XIV se reunirá
con los Obispos de la Conferencia Episcopal de Francia en el hemiciclo de
Santa Bernadette del Santuario de Nuestra Señora de Lourdes. A las 11.00
horas, el Pontífice presidirá la Santa Misa en la pradera del Santuario de
Nuestra Señora de Lourdes y luego dirigirá la oración mariana del Ángelus.

Por la tarde, a las 15.30 horas, el Santo Padre se reunirá con los
Trabajadores y Ciudadanos del Accueil Notre-Dame en el Santuario de Nuestra
Señora de Lourdes. Posteriormente, el Papa encontrará de forma privada a los
Religiosos Contemplativos, en el Monasterio Carmelita de Lourdes. A las 21.00
horas, el Pontífice dirigirá la Oracion del Santo Rosario y la Procesión con
antorchas, en el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes.

Día cuarto, lunes 28 de septiembre
La última jornada del Papa León XIV en Francia lo transcurrirá en Metz,
al noreste del país, casi en la frontera con Luxemburgo, a donde llegará
después de dos horas de vuelo desde Lourdes. A las 10.00 horas, el Santo
Padre presidirá el Encuentro Interreligioso, en el Centro de Conferencias
Robert Schuman de Metz. Una hora después, el Pontífice participará en el

Encuentro «En las raíces de Europa por la paz y la unidad», en el Centro de
Conferencias Robert Schuman de Metz.
A las 16.00 horas, el Papa presidirá la Santa Misa en la Catedral de San
Esteban. Luego, a las 18.30 horas, tendrá lugar la Ceremonia de Despedida,
en el Aeropuerto Internacional de Metz-Nancy-Lorena, desde donde saldrá de
regreso al Vaticano. La llegada al Aeropuerto Internacional de Roma/Fiumicino
está prevista para las 20.50 hora

Aspectos destacados del viaje del Papa a Francia
Merecen ser destacados los siguientes:
? Encuentro con víctimas: Mantendrá una reunión privada en Lourdes
con afectados por abusos sexuales en el ámbito eclesial.
? Seguridad: Las autoridades francesas desplegarán un dispositivo
excepcional con unos 15.000 agentes.

Lo que se espera de la visita a la sede de la UNESCO en París
Desde el mundo de los intelectuales y universitarios, se espera con
interés la visita del Papa León XIV a la Sede de la Unesco. La Revista Religión
Digital ha ofrecido unas notas esperanzadoras [6 septiembre 2026 >>>
https://www.religiondigital.org/leon-xiv/ciencia-fe-iglesia-artistas-
reto_1_1465351.html]

Que el Papa se acerque a las instancias de las ciencias y de la cultura
representa un signo de esperanza para mucha gente interesada en tender
puentes entre la racionalidad científica, filosófica y cultural y las creencias
religiosas.
"El diálogo, a través de la creatividad, es capaz de germinar en
semillas de concordia entre mundos aparentemente lejanos", señalan dos
voces de la cultura parisina al reflexionar sobre ese acto el próximo viernes 25
de septiembre de 2026.

(Edoardo Giribaldi/Vatican News).- Bajo las bóvedas de crucería del
refectorio del Collège des Bernardins, a pocos pasos del Sena y de aquella
Île de la Cité que custodia Notre-Dame, todavía resuena el eco del siglo en el
que este colegio cisterciense fue erigido: el XIII, la época de la gran teología
escolástica parisina, desde Tomás de Aquino hasta Buenaventura pasando por
Alberto Magno y Alejandro de Hales, en animado diálogo con la filosofía
aristotélica y árabe, sin olvidar la tradición del pensamiento judío, con figuras
como Moisés Maimónides y Rashi.

El Collège des Bernardins en París

Es una efervescencia espiritual que todavía se puede tocar con la
mano entre estos muros, y que se espera pueda ser reavivada por la llegada
del papa León XIV a París, de visita en la sede de la Unesco el viernes 25 de
septiembre: palabras capaces de generar otras, un lenguaje preciso y abierto al
mismo tiempo, que está en la base de la cultura, del arte y, hoy más que nunca,
de la paz entre los pueblos. Estos son los deseos recogidos por los medios
vaticanos de dos voces del mundo de la cultura parisina: el padre Olric de
Gélis, director del polo de investigación del Collège des Bernardins,
y Martine Sautory, coordinadora de la Galerie Saint-Séverin.
Collège des Bernardins: Arte, diálogo e investigación

El nombre del cardenal Jean-Marie Lustiger, arzobispo de París del 31
de enero de 1981 al 11 de febrero de 2005, es el hilo que une estas dos
realidades, ambas comprometidas en hacer dialogar ciencia y fe, así como
la Iglesia y los artistas no creyentes.
En el Collège, el impulso dado por el purpurado fue el de trabajar sobre
la Palabra de Dios sin perder nunca de vista las preguntas de los hombres y
mujeres de su propio tiempo, explica el padre de Gélis.

Un desarrollo que se ha ramificado en tres direcciones: la producción
artística, también contemporánea, otro punto de contacto con la Galerie Saint-
Séverin; los encuentros y debates en los que la sabiduría cristiana se
confronta con las grandes cuestiones del presente, la guerra y el diálogo
interreligioso por encima de todas; finalmente, la intuición de la que hoy es
responsable el religioso: el polo de investigación.

Una entidad de amplio alcance, que trabaja sobre ciclos plurianuales,
multidisciplinares y, sobre todo, pluralistas, capaces de producir resultados de
alto nivel científico y cultural: “Entre los participantes hay teólogos, sacerdotes
y laicos cristianos, pero alrededor del 70-80% de los investigadores que
colaboran con nosotros no son cristianos. Hay musulmanes, judíos,
agnósticos y también personas que profesan un auténtico ateísmo”.

Para utilizar los documentos del Concilio Vaticano II, inspirándose en
los ciclos de catequesis de León XIV, el trabajo del polo de investigación hunde
sus raíces en la Dei Verbum, por lo que se refiere a la formación sobre la
Palabra de Dios, y en la Gaudium et spes, para el diálogo con el mundo
contemporáneo.

El progreso en la alfabetización científica y cultural
Hablando precisamente de la llegada del Papa, el padre de Gélis dice
creer firmemente en la "libertad de los Pontífices": la emancipación de
Benedicto XVI al hacer conversar la sabiduría cristiana con las preguntas del
mundo y la audacia de Francisco.

Una audacia que también vislumbra en el “corazón” de León,
entendido en el sentido bíblico del término: una inteligencia que tiene a corazón
el logos y “la atención que debemos reservar a un vocabulario y a un lenguaje
que sean al mismo tiempo precisos y abiertos”, capaces de tocar temas como
la paz y la cultura.

El religioso recuerda a otro Papa, san Pablo VI, quien precisamente en
un mensaje al entonces director general de la Unesco, Amadou Mahrar M’Bow,
del 28 de agosto de 1975, habló de la importancia de la alfabetización como
“condición fundamental de todo desarrollo humano auténtico y de todo proceso
económico y social”, especialmente la relativa a los trabajadores migrantes.
Por otra parte, añade el padre de Gélis, “una de las intuiciones más
profundas contenidas en los textos fundacionales de la Unesco es esta:
las guerras nacen en la mente de los hombres, pero es en la mente de los
hombres donde también deben nacer las defensas de la paz”.

Más allá del solo positivismo
Fue precisamente en el Collège des Bernardins, en cambio, donde
el papa Benedicto pronunció un discurso al mundo de la cultura parisina (12
de septiembre de 2008) sobre las raíces monásticas de Europa y sobre la
búsqueda de Dios, el quaerere Deum, afirmando que “una cultura meramente
positivista, que eliminara en el campo subjetivo como no científica la pregunta
acerca de Dios, sería la capitulación de la razón”.

Aquí se puede leer y reflexionar sobre el discurso completo:
https://www.vatican.va/content/benedict-
xvi/es/speeches/2008/september/documents/hf_ben-xvi_spe_20080912_parigi-
cultura.html

Una reflexión que el padre de Gélis ve confirmada cada día: “La sola
positividad de los resultados científicos, por fundamental que sea, no
basta al espíritu humano. Lo vemos en la investigación contemporánea: los
hombres y mujeres de hoy buscan respuestas más profundas a las preguntas
que se plantean”.

Un ejemplo sobre todos es la ecología, cuestión que llama en causa a
las ciencias, pero también reflexiones históricas, filosóficas y culturales sobre la
“reorganización de nuestras sociedades, sobre el cambio de nuestros estilos de
vida y, en definitiva, sobre el sentido mismo de nuestra existencia”.
La relación entre el hombre y la técnica digital
El trabajo del polo de investigación se concentra también en el tema que
está en el centro de la primera encíclica de León XIV, Magnifica humanitas, es
decir, la Inteligencia Artificial.

Magnifica humanitas (en español: Magnífica humanidad) es una encíclica del papa León XIV, la primera de su pontificado. La encíclica aborda
«la preservación de la persona humana en la era de la inteligencia artificial». Fue
publicada el 25 de mayo de 2026. Fue firmada por León XIV el 15 de mayo de 2026,
coincidiendo con el 135 aniversario de la publicación de la encíclica Rerum novarum, de León XIII

Sinopsis >>Magnifica humanitas ofrece un discernimiento sobre la custodia de la
persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial, interpretando el desarrollo
tecnológico como uno de los aspectos decisivos del cambio de época
contemporáneo. La encíclica coloca en el centro la dignidad del ser humano como
criterio para orientar el progreso técnico y evaluar sus repercusiones sociales,
culturales y morales. En este sentido, recuerda los principios de la Doctrina Social
de la Iglesia  —en particular, el bien común, la solidaridad y la subsidiariedad—
como instrumentos para interpretar la transformación en curso. Ante los riesgos de
una cultura marcada por el poder, el dominio y la guerra, el documento propone el
horizonte de una civilización del amor basada en la justicia, el diálogo y la

responsabilidad compartida.

No por casualidad la profesora Gemma Serrano, codirectora del
departamento de investigación y directora del segundo ciclo de la
Facultad Notre-Dame del Collège, además de codirectora del departamento
"Humanismo digital", formó parte de la delegación que acompañó al presidente
francés Emmanuel Macron en su visita al Vaticano, el pasado 10 de abril.
La posición compartida es clara: “Hoy la técnica se desarrolla y se
despliega de manera masiva a través de la inteligencia artificial. Pero la
cuestión antropológica que plantea la IA, de manera muy precisa, se refiere
precisamente a la relación del hombre con la técnica, en particular con la
técnica digital”.

También en este caso el grupo de investigación sigue siendo pluralista:
hay teólogos, como Serrano, pero la mayoría de los investigadores no son
cristianos.
Contribuir a la paz
Hay después una última cuestión, más delicada que nunca en estos
tiempos: el diálogo judeocristiano.

La investigación del Collège mira hacia una "resolución integral" del
conflicto en curso en Oriente Medio, promovida mediante encuentros de
confrontación sobre las enseñanzas de las dos confesiones.
“El camino recorrido antes de la fase actual del conflicto, y en particular
de la guerra en Gaza, ciertamente ha contribuido a permitir que el diálogo
continuara también hoy”.

Un diálogo en devenir, que ha permitido custodiar relaciones
auténticas y valiosas.
“Puesto que Jesús es el Príncipe de la paz, es completamente legítimo
que nosotros, los cristianos, busquemos, en la medida de nuestras
posibilidades, contribuir a la resolución de los conflictos”.

Galerie Saint-Séverin, el arte contemporáneo encuentra la fe
Bordeando el Sena, con la mirada todavía llena de las agujas de Notre-
Dame, se llega a un lugar que, a pesar de la cercanía con las puntas góticas de
la parroquia homónima, podría parecer el escaparate reluciente de una
boutique parisina.
Es, en cambio, la Galerie Saint-Séverin, el espacio expositivo más
pequeño de la capital francesa: una única lámina de vidrio separa a quienes
pasean por las rues de las obras expuestas, y a fundirse, dentro de ese
diminuto marco, son dos mundos aparentemente en contraposición: la fe
cristiana milenaria y el arte contemporáneo.

Este es el punto en el que insiste Martine Sautory, coordinadora del
espacio expositivo.
En el momento de su fundación, en los años noventa, por iniciativa del
cardenal Lustiger, “había algo más inmediato y evidente: más practicantes, más
personas que conocían la religión y que la vivían”.
Hoy, en cambio, la espiritualidad se ha hecho más amplia, abriéndose a
nuevas formas artísticas.

Un microscópico punto de referencia para los creyentes
La galería está sostenida por la asociación Arts, Culture et Foi, vinculada
a la diócesis de París, pero la elección de las obras que se exponen está
confiada a curadores externos.

Los fieles necesitan el arte para acercarse a la fe:
La constante sigue siendo la voluntad de mantener vivo el "diálogo
entre la Iglesia y los artistas", acogiendo también voces procedentes de
otras confesiones religiosas: “El rostro de una comunidad que acoge”, que
en el caso de la Galerie se traduce en visiones de la fe más personales,
hablando artísticamente, sin perder el vínculo con los tiempos marcados por la
liturgia, como la Navidad o la Pascua.

Porque los fieles necesitan el arte para acercarse a la fe: lo bello atrae, y
Sautory es consciente de ello.
“Me ha ocurrido encontrarme con adultos que me contaron que, cuando
eran jóvenes, en los años noventa, quizá ya creyentes, la Galerie representaba
para ellos un punto de referencia.
Había, por ejemplo, estudiantes de Bellas Artes y fue algo que me
sorprendió mucho: descubrir que hay personas que han permanecido fieles
a este espacio precisamente porque lo consideran esencial en su relación
con la Iglesia”.

Polvo y humanidad
Si pudiera mostrar una obra expuesta al Pontífice, la curadora
elegiría un lobo hecho enteramente de polvo, del artista Lionel Sabaté,
expuesto durante la Cuaresma como referencia al hombre que vuelve a ser
polvo y a san Francisco.
“Sabaté recoge el polvo en las estaciones del metro. Es una materia
humilde. Cuando habla de ello, dice que está compuesto por todos nosotros,
porque todos atravesamos el metro y todos dejamos, de alguna manera,
pequeñas huellas, pequeñas partículas de polvo”.

Desde allí, la estación de Cluny-La Sorbonne está a cinco minutos a pie:
se pasa junto a turistas, estudiantes, personas sin hogar, todos llevando
consigo su propio polvo.

Y todos, cada uno a su manera, evocan los gemidos más profundos de
la fe.