El rincón del peregrino
Ser hermano es estar dispuesto a quitar el cerrojo de la puerta de tu corazón y no mirar a nadie por encima del hombro.
Mira, Alfonso, cuando yo empecé a vivir esto, lo más duro de tragar fue el día que me encontré cara a cara con un leproso.
El olor tiraba para atras
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