Una Virgen, una ermita y un obispo libre: la batalla por la dignidad de Barbastro-Monzón » No es un órdago. Es la coherencia de un obispo que parece dispuesto a perder el puesto antes que aceptar lo que interpreta como una desposesión de la memoria religiosa y popular de su diócesis» -- José Lorenzo

0
113

Religión Digital

Ángel Pérez Pueyo ha puesto sobre la mesa una palabra que en la Iglesia rara vez se pronuncia sin temblor: renuncia. No la emplea como chantaje, ni como desafío a Roma, ni como gesto teatral. La coloca, más bien, como límite de conciencia. Si la solución definitiva para el conflicto enquistado de Torreciudad supone que la talla original de Nuestra Señora de los Ángeles no permanezca en su ermita histórica, pondrá su cargo “a disposición por lealtad a nuestro pueblo”. Ver noticia original en …