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Fuente: Observatorio eclesial
Como fiscal general de Florida, James Uthmeier ha trabajado para acercar iglesia y estado. Ha dicho que no hará cumplir una prohibición constitucional de financiación gubernamental para las iglesias y otros grupos religiosos, y ha dejado clara su opinión de que la Constitución no debe ser vista con un?barniz secular?.
Pero los obispos católicos de Florida, en respuesta a que Uthmeier exigiera una explicación sobre por qué las escuelas católicas requieren vacunas, están enfati-zando la separación de la iglesia y el estado —mientras insisten en que sería un error que Florida le quitara a las escuelas el dinero de las becas financiadas por el estado.
La enmarañada relación entre el gobierno de Florida y la Florida Conference of Catholic Bishops comenzó a finales de julio, cuando Uthmeier envió una carta a la conferencia instando a las escuelas católicas a permitir que los estudiantes se excluyeran de las vacunas obli-gatorias del estado por motivos religiosos.
La ley estatal permite que los padres eximan a sus hijos de las vacunas escolares requeridas mediante una exención religiosa.Pero las escuelas católicas en Florida no aceptan esas exenciones, alegando que la iglesia no enseña que las vacunas —incluso las desarrolladas usando células de tejido fetal— sean intrínsecamente malas.
En la carta que su oficina envió en julio, Uthmeier,quien es católico, dijo que estaba ?seguro de que las enseñanzas de la Iglesia Católica? no obligarían a las familias a vacunar a sus hijos, y que las escuelas no tenían ?ninguna razón religiosa legítima? para negar exenciones de vacunas. Amenazó a las escuelas con la pérdida de los vales estatales si no cumplían.
En una respuesta lacónica enviada a la oficina de Uth-meier a principios de este mes, el director ejecutivo dela conferencia, Michael Sheedy, dijo que los obispos del estado ?no tienen que justificar ante su oficina su postu-ra sobre la enseñanza católica?.?
Con respeto, cualquier insinuación de que un funciona-rio gubernamental puede dictar a la Iglesia Católica (o a cualquier religión) cómo aplicar sus principios y dog-mas, viola derechos de libertad religiosa constituciona-les bien establecidos?, escribió Sheedy.
La carta de Sheedy acusó al estado de violar la Primera Enmienda y la autonomía de la iglesia, señalando la exigencia estatal de que el grupo explique los ?funda-mentos religiosos? que utiliza para re-chazar las exenciones de vacunas.?El gobierno no puede decidir que la enseñanza de la Iglesia no es suficientemente religio-sa…?, escribió Sheedy. ?
Ni puede exigir que los líderes de la Iglesia defiendan su interpretación de la doctrina católica ante autoridades civiles como condición para operar escuelas religiosas?.El catolicismo es una religión jerárquica, afirma la carta.Y aunque los católicos puedan debatir sobre la mejor manera de aplicar las enseñanzas de la iglesia, es el obispo de una diócesis —no el estado— quien estable-ce la política.
Tras explicar que la Florida Conference of Catholic Bishops no tiene la obligación de explicar su postura,Sheedy expone de todos modos el razonamiento. Dijo que los obispos quieren ?proteger el bien común?, inclu-yendo a las embarazadas, a padres ancianos y a los niños que no pueden vacunarse por una condición mé-dica.?
Es razonable decir que las escuelas católicas podrían ser uno de los pocos refugios seguros para dichos ni-ños?, escribió Sheedy. Los padres son libres de no va-cunar a su hijo, escribió, y son libres de escoger otra vía educativa, como la educación en casa. Desde que estalló la pandemia de COVID-19 en 2020, los padres de Florida han usado cada vez más exenciones religio-sas para evitar que sus hijos sean vacunados.
En 2019, alrededor del 94% de los alumnos de kinder-garten de Florida estaban vacunados. En 2026, alrede-dor del 89% de los estudiantes lo están, un nivel que puede amenazar la inmunidad colectiva. (La inmunidad colectiva ocurre cuando una proporción suficientemente alta de la población es inmune a una enfermedad y esta deja de propagarse con facilidad.Para el sarampión, es aproximadamente del 92% al94%).
Sheedy, al final de su carta, dijo que el estado no puede descalificar a las escuelas católicas del progra-ma de vales estatales por una diferencia de opinión teo-lógica. Las escuelas católicas de Florida han prospera-do desde que Florida implementó un programa univer-sal de vales escolares.
Más del 95% de los estudiantes en escuelas católicas reciben algún tipo de beca estatal, dijo Jim Rigg, super-intendente de escuelas católicas en la Archdiocese ofMiami. La carta de la conferencia, enviada el 7 de agos-to, no parece haber persuadido a Uthmeier.En una publicación en redes sociales a principios de esta semana, Uthmeier sugirió de nuevo que a las es-cuelas se les deberían retirar los vales. En su publica-ción, dijo que si la Iglesia Católica insiste en que las va-cunas son obligatorias, eso sería una ?enseñanza com-pletamente nueva?.
Reconoció que no corresponde al estado disputar la misión de una organización religiosa.?Sin embargo, una cuestión separada es si una escuela privada que no sigue las leyes estatales que protegen
los derechos parentales y las creencias profundamente arraigadas debería seguir estando permitida para parti-cipar en programas estatales y recibir financiamiento estatal?, dijo Uthmeier.
Michele Taylor, portavoz de la Florida Conference ofCatholic Bishops, dijo que no ha habido interrupciones para los estudiantes de escuelas católicas que usan va-les estatales este año. Dijo que la conferencia no ha re-cibido respuesta desde que envió su carta a principios de agosto, a pesar de que Sheedy se ofreció en la carta a reunirse con Uthmeier.
La única reacción que recibió la conferencia —de forma indirecta— fue la publicación en redes sociales de Uth-meier, que él volvió a sacar a la luz el miércoles.(elnuevoherald.com) 20/08/2026

