Oración urgente para un eclipse -- Juan V Fernández de la Gala

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Enviado a la página web de Redes Cristianas

Dios, padre bueno, señor del universo y de la historia,
que haces sentir tu luz sobre el mundo,
desde el instante mismo en que nació el cosmos.
Tú, al que hemos adorado desde siempre,
intuyéndote apenas detrás de la materia y la energía,
llamándote con los más diversos nombres,
sin saber muy bien qué o a quién era lo que nos alentaba con su soplo
y qué tipo de misterio era el que nos traspasaba con su luz.

Hoy, que tanta gente tiene sus ojos puestos en el cielo,
concédenos a todos el don de mirar el universo con asombro agradecido,
de adivinar los esbozos de tu amor ya desde la agitación de los primeros átomos
que andaban buscándose en el primer vacío,
desde la regularidad celeste de los astros,
que se alinean ahora en la trayectoria de sus órbitas,
desde la diversidad de la vida en constante evolución
que nos habla de Tí,
o desde la incesante búsqueda del pensamiento humano,
absorto en cada maravilla o perdido en cada sinsentido.

Hoy, que andamos todos mirando al cielo y anhelando un poco más de luz
o atisbando algún significado inteligible de las cosas,
enséñanos a descubrir tu presencia en el otro,
o en cada uno de los que miran hoy también el cielo con mi mismo asombro,
deseando poner fin al eclipse interminable
que oscurece el vacío sin ecos
de nesutro propio corazón