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En el último libro del Nuevo Testamento, conocido con el nombre: Apocalipsis, encontramos un extraño texto que a quien lo descubre por primera vez lo deja frenado en su lectura. Sorprende no solo su contenido, sino una peculiar rareza y excepcionalidad. Dice así:
“Aquí del talento: quien sea inteligente descifre la cifra de la fiera, que es una cifra humana. Y su cifra es 666” (Ap 13,18).
1. Estas breves palabras cierran un relato descriptivo con dos partes y dos fieras como protagonistas
El reducido texto se inicia con una llamada de atención que invita a los destinatarios de la obra a abrir todos los canales de la mente: “Aquí del talento:”. Reclama, así, ser todo oídos para no perder detalle del importante comunicado del que avisa.
1.1. El autor aviva de nuevo el interés de cada uno de los integrantes de los colectivos a quienes está dirigido su mensaje: “quien sea inteligente…”
Los anima a evitar quedar desplazados por la dejadez o la ignorancia y a poner en alerta todas sus capacidades comprensivas.
La frase exige tener una disposición activa. El comunicado necesita ser interpretado porque su contenido está solapado por razones de seguridad.
1.2. Se trata de un número que identifica a un poderoso, implacable y sanguinario personaje: “…descifre la cifra de la fiera”
Ese número pide ser entendido; está lejos de tener valor aritmético. Su específica cantidad se presenta como un símbolo que requiere descodificación: “descifre”.
El significado de ese determinado número (“la cifra de…”) revela la personalidad de un ser con capacidad devoradora, distinguido por una extrema violencia y reconocido por una singular peligrosidad: “…la fiera”.”
2. Una primera pista ayuda a no desatinar en su reconocimiento: “…es una cifra humana…”
El lector ha de descartar toda figura sobrenatural. La cifra no hace alusión a ningún ser celestial que, enemistado con la divinidad, haya desatado una disparatada cólera por espacios terrenales. El número pertenece a alguien de por aquí. Pero su aspecto engaña; su figura esconde una realidad muy por
debajo del nivel humano. Es “La Fiera”.
2.1. La estampa de tal personaje ni remotamente sugiere un ser pacífico, sino todo lo contrario
Su imagen derrama agresividad se mire como se mire. Le sale por los cuatro costados. Es un bicho provocador, bronco y de personalidad hinchada, siempre listo para embestir con ferocidad indomable a quien le presente cara oponiéndose a sus desnortadas querencias. Es “La Fiera”.
2.2. El cauteloso autor evitará dar el nombre de tal bestia
Cuidando no pasarse de explícito por temor a las largas antenas de la fiera, aporta únicamente un dato numérico cargado de simbolismo. Ese número representativo será clave para descubrir su identidad:
“Y su cifra es 666”
3. El dibujo de la fiera
El relato (Apocalipsis 13,1-18) había ofrecido previamente en su primera parte múltiples datos dibujando el perfil de ese engendro. Entresacamos algunas de esas notas que delatan sus esencias:
a. La fiera procede de lo peor, el espacio abismal desde donde, según la concepción de la época, moraban seres malignos siempre atentos a atrapar y hundir hasta el fondo a los seres
humanos, el mar: “Vi una fiera que SALÍA DEL MAR” (v.1).
b. Cuenta con una fuerza (“cuernos”) desmedida y extendida a otros
poderosos bajo su control: “…tenía diez cuernos” (v.1; ver 17, 12)
Y hace gala de un completo dominio y empuje vital (“cabeza”) que sobresale por su completo poder: “…y siete cabezas” (v.1) y representan al imperio dominante, en aquellos momentos: Roma (Ap 17,9).
c. El poder, posición y superioridad que disfruta los ha recibido de una instancia superior de incalculable maldad (“dragón”): “El dragón le confirió su poder, su trono y gran autoridad” (v. 2).
d. Su ingente autoridad provoca la admiración de la gente
Muchos le rinden continuos honores: “…rindieron homenaje a la fiera exclamando: ¿Quién hay como la fiera? ¿quién puede combatir con ella?”
e. Le distingue un hablar sentencioso y rimbombante
Acostumbra a transmitir sus discursos con altanería, como si sus palabras tuviesen un origen trascendente (“blasfemo”), debieran aceptarse sin rechistar y ser objeto de obediencia ciega:
«Dieron a la fiera una boca grandilocuente y blasfema» (v.5)
f. Goza de un poder universal: “…le dieron autoridad sobre toda raza, pueblo, lengua y nación”
g. La narración continúa con una segunda parte que incluye algunas notas descriptivas de una segunda fiera subordinada y aliada leal de la fiera principal
Esta otra alimaña es figura de un conglomerado de potencias de diversa índole avasalladas al Poder hegemónico. Todos los poderes serviles obedecen y fortalecen la supremacía de la fiera, obligando al mundo a aceptar sus mandatos bajo pena de quedar al margen de los beneficios del mercado: “impedir comprar ni vender al que no llevara la marca con el nombre de la fiera o la cifra de su nombre”. (Ap 13, 11-17).
4. La cifra de la fiera
La cifra escogida por el autor para dar idea de quién sea la fiera no es un acertijo.
Se presenta como una fórmula encubierta que conduce al lector a pensar respecto a la fuente de donde emana el gran peligro para el ser humano.
4.1. La cifra informar de las fraudulentas trampas de la fiera para sembrar ignorancia y generar sumisión a su suprema autoridad
4.2. Un número con tal rareza y precisión: “el 666” parece querer hablar
El uso de números en los evangelios sirve en una gran mayoría de ocasiones para expresar una realidad encerrada en el significado simbólico que esos números tenían en aquella cultura. Y así ha de entenderse esta cifra dada a la fiera.
4.2.1. El ‘siete’ era símbolo de la plenitud.
Representaba lo acabado; algo completo y perfecto. Ese sentido tiene desde el comienzo del libro del Génesis: Yahvé hizo el mundo en ‘siete’ días. En el Antiguo Testamento dicho número se repite en innumerables ocasiones con ese carácter y significado. En los evangelios encontramos textos que utilizan el ‘siete’ para expresar algo acabado y perfecto. La fraternidad, por ejemplo, exige
un perdón completo e ilimitado:
“Señor, y si mi hermano me sigue ofendiendo, ¿cuántas veces lo tendré que perdonar?, ¿siete veces?
Jesús le contestó: Siete veces, no; setenta veces siete” (Mt 18, 21-22).
4.2.2. En los relatos de la división de los panes, los discípulos tienen a su disposición el alimento perfecto para solucionar el problema del hambre de la multitud
En el primer relato de Marcos:
“¿Cuántos panes tenéis? Id a ver.
Cuando lo averiguaron, le dijeron: Cinco y dos peces” (Mc 6,38).
En el segundo:
“Cuántos panes tenéis?
Contestaron: Siete” (Mc 7,5).
4.3. Frente a ese sentido de perfección representado por el ‘siete’, el ‘seis’ simboliza, por el contrario, lo imperfecto e inacabado, lo que por mucho esfuerzo que se haga, siempre saldrá a la luz su deficiencia, la que nunca alcanza al ‘siete’. Y cuantos más ‘seis’ se agreguen, más se demuestra su deslustre y su perenne desacierto.
5. Este libro, el Apocalipsis, vio la luz en los años noventa del primer siglo, hace más de diecinueve
El escrito utilizó imágenes y símbolos propios de la época para ser entendido por sus destinatarios. Tal vez su autor tuvo también la lucidez de, superando su época, conseguir con su texto avisar a los lectores de nuestro tiempo respecto a “la fiera”.
En ese caso, resulta de vital importancia tener el talento necesario (“Aquí del talento”) para no equivocarse y descubrir a los insensatos aliados de la fiera y la identidad del monstruo escondido bajo el número: 666.
6. Equivocarse es cada vez más peligroso.
Resulta indispensable salir de la neutralidad, escapar de la ingenuidad, evitar la desorientación y no cejar hasta acertar:
Haber salido de lo más tenebroso, con un ímpetu cerril e irracional, el completo poder en sus manos, contar con una autoridad concedida por los altos y ocultos representantes de la
maldad, recibir la insensata admiración de muchos, aparecer a diario con un hablar pomposo y vacío, poseer el dominio universal,
el vasallaje y la complicidad de instituciones y poderosos…
…son hechos y atribuciones que solo sirven para certificar la gran degradación y bajeza del poseedor de esa cifra, el 666, un esperpento de ilimitada imperfección.

