Oración en tiempos de incertidumbre electoral -- Carlos Manuel Alejos Levano (Perú)

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Enviado a la página web de Redes Cristianas

*con espíritu de discernimiento y verdad*
Señor de la historia,
Dios de la justicia que no se compra ni se vende,
nos presentamos ante Ti cuando el país contiene el aliento
y el corazón del pueblo late entre la esperanza y el temor.

Tú conoces, Señor, cada voto depositado en las urnas.
Conoces el rostro, la fatiga y la esperanza
de cada peruano y peruana que fue a votar
creyendo que su voz valía.
No permitas que esa fe sea defraudada.

En medio de audios que circulan,
de proyecciones que cambian,
de actas que tardan y de silencios que inquietan,
te pedimos el don del discernimiento.
Danos ojos para ver la verdad,
oídos para escuchar sin engaño,
y un corazón libre de miedo y de odio.

Te pedimos por quienes cuentan los votos,
por las autoridades electorales y de mesa.
Dales fortaleza para resistir toda presión,
honestidad para no torcer ni una cifra,
y paz para cumplir su servicio sin temblar.
Que ninguna mano, visible o escondida,
manche la voluntad que el pueblo ya expresó.

Te pedimos por los candidatos.
Si ganan, que gobiernen como servidores.
Si pierden, que sepan perder con dignidad.
Líbralos de la tentación de incendiar el país
para salvar un interés.
Que recuerden que el Perú es más grande
que cualquier cálculo o apellido.

Te pedimos por nosotros, tu pueblo.
No nos dejes caer en la indiferencia
ni en la violencia que solo trae más heridas.
Haznos vigilantes, pero no vengativos.
Firmes, pero no ciegos.
Dispuestos a movilizarnos por la verdad,
pero primero dispuestos a orar y a escuchar.

Señor, que no se juegue con la esperanza de los pobres.
Que no se negocie la paz en cuartos oscuros.
Que no se repita la historia de vuelos, desapariciones
y cóndores que vuelan sobre las urnas.
Que esta vez, Señor, la democracia no sea herida
por quienes juraron defenderla.

Todo esto te lo pedimos,
no para que gane uno u otro,
sino para que gane el Perú.
Para que gane la verdad.
Para que gane tu Reino de justicia,
que empieza cuando se respeta cada voto
como se respeta cada vida.

Porque lo que es de Dios, se mantiene.
Lo que no es de Dios, cae por su propio peso.
En Ti confiamos, Señor de la vida.
Amén.

Carlos Manuel Alejos Levano.
Callao 9 junio 2026