diosenlafrontera
Cuando quien denuncia posibles abusos de poder termina castigado y olvidado, la cuestión deja de ser disciplinaria y se vuelve evangélica. El caso de Rafael Vez obliga a preguntarse si la Iglesia está siendo fiel a aquello que predica.
Hay injusticias que no admiten matices, ni equilibrios diplomáticos, ni silencios prudentes. Hay injusticias que, por su gravedad, exigen ser nombradas con claridad, denunciadas con firmeza y afrontadas sin demora. Ver noticia original en …

