El rincón del peregrino
Que nada te posea; mantén el centro intacto de tu luz, para que la oscuridad no te domine.
Amar sin poseer, sin agenda.
Soltar todo, todo,
para ser nada, nada.
Morir cada día
como la rosa del rosal,
que sabe que es rosa y no otra cosa
y que ese es su destino. Ver noticia original en …

