Alandar
Tengo la suerte de que la vida es generosa siempre conmigo, me regala encuentros con personas, especialmente mujeres, que me remiten siempre a la utopía y a la esperanza. No a utopías ingenuas ni etéreas, sino a utopías embarradas que transforman la vida propia y las ajenas, en medio de los claroscuros de los procesos históricos. Recientemente me ha sucedido de nuevo. Yo las llamo Mujeres de la Pascua.Ver noticia original en …

